
Recuerdo que cuando era una cría y aún no me habían explicado que cuando fuera "una mujer" me iba a cagar en ello una vez al mes, mi "SeñoraMadre" y mi "SeñoraHermana" hablaban de una tal "TíaMaría" que venía a visitarles una vez al mes. Yo no entendía nada porque, supuestamente venía una vez al mes a ver a mi "SeñoraMadre" y otra a ver a mi "SeñoraHermana", y yo no conocía a ninguna "TíaMaría". Tardé un tiempecito en comprender que la tal "TíaMaría" era la regla.
Tengo la peculiaridad (no conozco a nadie más que le pase) de que, en cuanto me baja la regla, me entra un ataque de sueño repentino. Y ese día, después de desayunar, me entró uno de esos ataques. Pero, no esperando la visita de la "TíaMaría" hasta casi una semana después, me cogí un buen cabreo al ver que la razón del ataque de sueño era la (puta) regla.
Como no la esperaba, no llevaba ni compresas ni tampones... y "MariReto" tampoco. ¡Encima era domingo!.
Tuve que meterme en la primera Apotheke (farmacia) abierta que encontramos. Por lo visto, el concepto "compresa extraplana" no ha llegado hasta esa farmacia, así que me pasé todo el día con la sensación de ir subida en un Vespino Rosi. Que digo yo, que menos mal que no me dio por pedir tampones pues, si son de dimensiones proporcionales a las compresas, me imagino que serán tamaño "Nacho Vidal". En realidad sí que pedí tampones, pero la "FarmacéuticaGermánica" no me entendió. Creía que lo de "tampax" era algo más internacional. ¿No era "tampax" la palabra que usó el "PríncipeOrejón" para decir que quería estar dentro de la vagina de su "EternaAmanteCamillaParker-Bowles"?. Y el concepto de "compresas plegadas" tampoco (claro que una compresa de esas, plegada, abultará como una pelota de tenis), así que la bolsa de la cámara parecía acolchada para golpes y el bolso de "MariReto" parecía que contenía un almohadón (nos dividimos el paquete como pudimos, que no íbamos a pasear el horroroso envoltorio por todo Munich).
Por la mañana, durante la visita a la Residenz, creía que me iba a dar "un chungo". L@s parlantes de la audio-guía eran un tostón y hacía un calor sofocante (tuvimos la "suerte" de pillar un día caluroso... y estos días, el tema regla se lleva peor...). Encima hice la visita antes de la dosis de ibuprofeno que hizo que llevara mejor el resto del día.
Fuimos a recorrer el Jardín Inglés. Bueno, creo que no llegamos a recorrer ni un tercio del jardín, pero me dio hasta para arrastrar a "MariReto" al césped (entre mosquitos, avispas y domingueros muniqueses) en un par de ocasiones.
Y aunque el ibuprofeno hizo el efecto deseado, no pude evitar pensar en varias ocasiones, que qué narices importará a qué huelen las nubes cuando estás jodida por la regla (ni cuando no lo estás) y por qué meterían aquella pregunta en ese anuncio. Supongo que quien ideó el anuncio era un hombre o una mujer que entrara muchos años antes en el climaterio (y ya no recuerda lo poco contenta que estás esos días - a no ser que estuvieras sufriendo por un posible embarazo no deseado... pero como eso hace años que no lo sufro -...). ¿Habráse visto anuncio más absurdo?.
En fin, que ni de viaje puedo evitar tener estos pensamientos chorra...
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