30.3.07

Propósitos de enmienda

Después del desastroso inicio de semana (en lo que se refiere a mi relación con "ElHijoDelMegaBoss"), tuve un martes de lo más movidito.

Ya andaba yo algo calentita (como puede verse en algunos de mis últimos posts) y tuve un rifirrafe con "YoHabloAsí" que se agravó por todo lo que llevo acumulado (laboralmente hablando). "YoHabloAsí" se rió en mi cara (literalmente) por cómo me sacan de quicio ciertas cosas (se rió porque, por lo visto, esas cosas me sacan de mis casillas porque no termino de entenderlas).

Mientras hablaba con Ella sobre en qué estado de hastío me hallaba (una vez más), llegó "ElHijoDelMegaBoss" a la oficina y, desde fuera de los módulos que pueden verse en las fotos de mi último post, vi que se había sentado en mi silla para hablar con "MariColores" sobre el puñetero vídeo que él había tocado el fin de semana. Tal escena me alteró más aún e hice una llamada de auxilio a mi hermano mayor (necesitaba que conociera mi situación, pues a falta de consejo paterno siempre viene bien escuchar a quien, para muchas cosas, he visto el reflejo de mi padre).

Entré a la oficina y, en voz muy bajita, le dije a "CorreVeYDile" que quiero irme de "DesO" pero, sin poder hablar casi (tengo el problema de que los nervios y la ansiedad me provocan un llanto ahogado y prácticamente incontrolable) me fui escopetá de los módulos y de la nave. Intenté tranquilizarme dando la vuelta a la manzana. No sirvió de mucho. Entré de nuevo a la oficina casi igual de alterada.

Dudo de la perspicacia de "ElHijoDelMegaBoss", así que sospecho que "CorreVeYDile" le aconsejó que hablara conmigo.

Me preguntó si podía hablar conmigo y me sacó de la nave. Empezó con un "¿Hay algo que deba saber?" y yo empecé con un "Llevo mucho tiempo esperando que cambien muchas cosas y veo que no cambia nada". Seguí con un "Estoy harta de órdenes cruzadas y de no saber a quien hacer caso" y con otras muchas cosas a las que me respondía con frases que no llegaron a convencerme en absoluto.

¡Cómo me jode (tanto que escribo "jode"... yo, que siempre evito escribir palabras así) no poder decirle las cosas con el mismo genio (porque creo que hace falta) con el que se las dije pero sin que me salgan las lágrimas o me tiemble la voz!.

Y mientras yo intentaba hablarle a "ElHijoDelMegaBoss", tenía a "LosPringaos", entre intrigados y preocupados, dentro de la oficina.

El resto de la jornada laboral me lo pasé "tocadita" y con ganas de llegar a la oficina, el lunes que viene, diciendo que había estado pensando el fin de semana y que había decidido irme de "DesO".

Las recomendaciones que extraje de la conversación con mi hermano mayor, fueron: a) está claro que mi jefe es un impresentable (conclusión a la que hace mucho tiempo que llegué) y es necesario que me aleje de él; b) tengo que empezar con mi "Operación C.V." inmediatamente (manda un SMS al 5501 con el texto LAURA CAMBIA DE CURRO o llama al 800112200); c) debo aguantar todo lo que pueda en "DesO" porque siempre será más fácil que las empresas vean bien la búsqueda de mi propia mejora laboral, que que haya abandonado un trabajo por estar "hasta los ovarios"; y d) jefes gilipollas (¡uy, cómo estoy hoy!) hay en todas partes, pero puede que el siguiente no me ningunee.

Así que espero no llegar al desánimo en mi búsqueda de nuevo empleo y poder darles la "sorpresita" de que me voy de "DesO" en un futuro bastante próximo.

Cruzo los dedos.

29.3.07

¡Hombres! (o como matan ellos los ratos de ocio)



Lejos de pretender herir la sensibilidad masculina de todo aquel que lea este blog, dejo muestra gráfica de cómo se entretienen los chicos de "DesO" en esos ratos de ocio en los que ya no se sabe qué hacer en este "DesérticoPolígonoIndustrial" en el que trabajamos.

A ver, la explicación de estas fotos es sencilla.

"CorreVeYDile", que en lo referente a aparatitos de entretenimiento tipo PSPs, coches teledirigidos y demás no deja de ser un niño (y hace bien, esto no es criticable), tuvo la ocurrencia de aprovechar los metros cuadrados de espacio libre que tenemos en la nave (yo lo llamo el patio de la cárcel porque es lo que parece cuando andamos dando vueltas en los momentos de matar la ansiedad), llevando un cochecito teledirigido d'aquí p'allá... Hasta ahí bien, tod@s mirando y saltando cuando el coche estaba a punto de atropellarnos... Pero se le ocurrió pasarle el mando a "YoHabloAsí" y éste se puso a dirigir el cochecito sin mirar por donde iba hasta que lo coló debajo de los módulos donde estamos todos "LosPringaos" metidos.

Son más de 12 metros de largo y ahí debajo debe de haber tanta porquería que prefiero no imaginármelo... así que no había manera de ver a qué altura se había quedado el cochecito.

Al final consiguieron sacarlo pero "CorreVeYDile" se levantó con una mancha gris (de polvo acumulado desde a saber cuando) en la frente dejando huella de lo mermadas que están las habilidades a esas horas de la tarde (que nos fuimos del "DesérticoPolígonoIndustrial" casi media hora más tarde porque "MariColores" y yo queríamos ver con nuestros propios ojos lo que estaba sucediendo... que somos así de cotillas :-) ).

En fin, una anécdota más entre tantas de "DesO".

26.3.07

Agradecimiento empresarial

Quiero agradecer a todos los empresarios que tienen una empresa en los municipios más cercanos a "DondeYoVivo", que dejen salir a sus trabajadores a las 19h.

Gracias a ellos, en la autovía que separa el "DesérticoPolígonoIndustrial" de "DondeYoVivo", nunca me quitarán puntos por exceso de velocidad... además, circular a 40Km/h por una autovía da un tiempo más que prudencial para frenar.

Gracias, de verdad, gracias... ya haré yo por ganar para mis "asuntos personales" los minutos de más que me paso en la carretera de algún modo.

¿Qué tendrían que darme a mí?

En una conversación en paralelo a la escritura de mi último post, de esas que no puedo evitar oír, he oído que al novio de una de las conversadoras, le habían dado un bono de 900€ en el trabajo para que no se fuera.

Y yo me pregunto qué tendrían que darme a mí (a pesar de que 900€ supongan prácticamente duplicar una de mis nóminas) para que se me vayan las ganas de irme de "DesO".

Y con "¿Qué tendrían que darme a mí?", a lo que menos me refiero es al dinero. Que sí, que viene muy bien pero, no sé, no me mueve demasiado el ánimo, igual que no mejoró mi motivación cuando subió mi sueldo hace unos meses.

Tengo en la cabeza varias cosas que podrían darme pero, en realidad, muchas de esas cosas, me alejan de "DesO", no al contrario.

Calentita, calentita

Llevo varios días calentita, calentita.

A ver, algunos de estos días, el "calor" venía de una fuente mucho más interesante que otros...

Y anoche, ya preveía yo que el día iba a ser de los "buenos" y apenas pude dormir. Era como si el cuerpo supiera que, en cuanto despertara, iba a recibir algún que otro "palo".

Ya explicaba en mi post anterior cómo he empezado la semana (¡bien!), pero es que la jornada laboral ha terminado con otra demostración de falta de coordinación tal, que apenas me he contenido echando sapos y culebras por la boca estando delante "LaHijaDelMegaBoss".

Hemos vuelto a las órdenes contradictorias y por distintos frentes. Deducimos "LosPringaos" que "DonFreaky" se ha convertido en el nuevo coordinador de proyectos. Como éste haya aprendido el tema de coordinación del "MegaBoss", que también es su jefe en su principal trabajo (repito, prin-ci-pal, por lo que corremos el riesgo de que pueda dedicarle a "DesO" más o menos el mismo tiempo que (no) le dedica el "MegaBoss"), vamos apañaos.

Así que estamos en las mismas. El "MegaBoss" parece haberse dado cuenta de que el problema está en que no tiene tiempo para dedicárselo a "DesO", así que nos coloca a "DonFreaky" que, aparte de saber hablar con siglas informáticas y de sistemas extraños de seguridad de redes, no sabe hablar en un castellano comprensible... eso sí, sabe pegarse mocarros sobre si ha estado con tal o cual tía (porque es de los que llaman "tías" a las mujeres... yo creo que hasta a su madre), de las cuales yo me compadezco, que me lo imagino diciéndoles cosas como "Te voy a vaciar el buffer entrando con mi desencriptador virtual con VPN" en el intento de ponerlas "a tono"... y no creo que funcione con muchas (vamos, ¡lo espero!).

Esto tiene que reventar por algún lado. Siendo mala, a veces lo deseo, la verdad. Puede que acabemos todos de patitas en la calle... en algún momento se le acabará la buena suerte (de la que tanto ha abusado) al "MegaBoss".

Me encanta comenzar así la semana

Nada más bajar de mi querido coche esta mañana, ya en el "DesérticoPolígonoIndustrial", he oído un "¡¡¡Laura!!!" (así, con muchas exclamaciones y un poco de mala... leche). Me giro y me veo a "ElHijoDelMegaBoss", con cara de poco amigos, y me pregunta si llevo llaves (se supone que tengo, pero hasta ahora era un secreto porque no quería convertirme de nuevo en la cancelera de "DesO", aunque las cogí a escondidas para los días que hace mal tiempo y no me apetece esperar a la intemperie a que asome "LaHijaDelMegaBoss", que se suponía que TODOS los días nos iba a abrir la puerta a las 9h y aún no ha aparecido por aquí a esa hora ni un solo día)... Y cuando le digo que no tengo llaves (justo hoy se me han olvidado en casa y no hacía ni 5 minutos que se lo había dicho a "MariDivina"), me dice un "MariColores dice que tienes" casi con la misma mala leche que el "¡¡¡Laura!!!" de antes... y yo "Tengo, pero no las llevo", él "Pues no hay llaves", yo: "Si quieres voy a casa..." (tardaré 1 hora en ir y volver, pero si el señorito quiere....), él: Silencio... Mirada chunga, muy chunga, yo: me voy a desayunar con toda mi calma (si es que me he vuelto un poco pasota, lo reconozco).

Y llegamos a la oficina (¡oh, maravilla!, "YoHabloAsí" se ha retrasado poco hoy) y nos llevamos el susto de que "ElHijoDelMegaBoss" ha modificado el vídeo que nos lleva de cráneo casi dos meses... y no sabemos exactamente qué ha modificado... ahora que ya lo teníamos "maqueadito" con los subtítulos en dos idiomas y todo. Y es que este muchacho debe de tener una vocación de diseñador cutre frustrada y tiene que poner siempre su "peculiar" toque personal... Vamos, que ha mejorado de poco a nada el vídeo que ya estaba hecho.

Me encantaría ver su "peculiar" toque personal en alguno(s) de los trabajos de "YoHabloAsí"... pero esos no los toca... se ve que su vocación frustrada se limita a mi departamento... ¡qué suerte la mía!.

NOTA: Me entran ganas de, si me preguntan por qué quiero irme, decir un claro (clarito) "Es que aquí ya tenéis un experto en diseño, no me necesitáis a mí".

19.3.07

Las simpáticas de Híspalis

Vamos a tener que ir más a menudo "MariReto" y yo a Sevilla.

Últimamente no tengo mucha suerte en la elección de los sitios donde ir a comer o cenar. Por lo visto, en Sevilla, un sábado no es fácil encontrar, en determinadas zonas, un sitio donde comer baratito. Acabamos comiendo en una trattoria y no estuvo nada mal. Sobre todo porque el encargado tenía ganitas de cachondeo y se tomó a las dos solteritas de la mesa del centro del salón, como diana de un par de bromas. Encima con el postre. Y a "MariReto" y a mí no se nos puede asustar con que no tienen los postres que ponen en la carta, que se nos queda cara de tontas. Así que, de vernos la cara que se nos quedó al hacernos pensar que no íbamos a poder probar esos postres que habíamos mirado con cara de deseo cuando nos dieron la carta, nos entró la risa floja (y digo yo que mucho sería de nervios del susto que nos había dado... somos así, no le demos más vueltas). A nuestro lado, había un señor que no pudo contenerse y antes de irse nos dijo un amable "Me he dado cuenta de que sois dos chicas muy simpáticas". Claro que, si hubiéramos tenido unos buenos guionistas de nuestra vida (llevamos tiempo necesitando un cambio de productores, lo sé), el señor en cuestión hubiera sido George Clooney (o lo más parecido que haya sobre la faz de la Tierra, si es que es posible) o Jennifer Beals (o lo más parecido que haya sobre la faz de la Tierra, si es que es posible).

Yo no sé si es cuestión de andaluces en general o de sevillanos en particular, pero hemos sufrido más de una explicación más extensa de lo normal (vamos, que para decirnos dónde podemos cenar no hace falta que nos cuenten su vida) y, en una de estas extensas explicaciones, nos tomaron por tan jóvenes como para no recordar a los Payasos de la Tele... en fin, una gozada, eso le sube el ánimo a cualquier treintañera...

Eso sí, nos mosquea un poco, que el chico del último pub en el que estuvimos, nos deseó suerte cuando nos fuimos y un camarero nos ha dicho un "Vayan con Dios"... Espero dos cosas: a) que no lo digan en plan "porque falta les hace"; y b) que esto sí que sea costumbre de andaluces o sevillanos y se lo digan a todas aunque sean muchisísimo más divinas y estupendas que nosotras.

En fin, al menos nos ha servido de fin de semana de relax, huyendo de la pólvora... y del tormentoso recuerdo del "DesérticoPolígonoIndustrial".

17.3.07

Rosa rosae



Esta noche, como otras muchas veces, estaba con "MariReto" en un local y uno de esos vendedores de rosas que van por estos sitios, nos ha ofrecido una rosa.

Cada vez que me pasa esto con "MariReto" no puedo evitar acordarme de la segunda vez que nos vimos Ella y yo. Nos vimos en una ciudad que se supone que es muy cosmopolita, moderna y más acostumbrada que otras a ver parejas homosexuales. Una de las noches, estuvimos en un pub y entraron tres de estos vendedores. En cuanto veían que éramos dos mujeres (vamos, seguimos siéndolo), se daban la vuelta y no llegaban ni a acercarse (y eso que era más que evidente que ahí había "algo") . Al tercero, ya un poco por cachondeo, le llamamos para que nos vendiera una rosa (al final nos coló dos a precio de cinco, claro), que si no llegamos a llamarle, también se hubiera dado la vuelta. Flipé un poco en aquel momento y sigo sin entenderlo del todo meses después... en fin, aquellos vendedores perdieron la oportunidad de que hubieran dado con una mujer que si hubiera llevado bastante dinero encima... le hubiera comprado todas las rosas en aquel mismo momento.

15.3.07

Cuando te entra "la burrera"

No sé si la expresión "Quina burrera!" ("¡Qué burrera!") es típica sólo de la comarca donde vive "MariDivina". La cuestión es que esa expresión se la he oído alguna vez a "MariRealista", que comparte comarca con "MariDivina".

Cuando alguien tiene "burrera", es cuando está en ese estado en el que te entra la risa floja por cualquier cosa. A veces te entra la risa porque estás nerviosill@ por algo, como cuando te ríes por no llorar, o simplemente porque estás desbaratá (desbaratao) y te da por hacer el ganso, el chorra o cualquier derivado.

Hoy nos hemos pasado gran parte de la mañana en ese estado (por supuesto, cuando no estaba en la oficina "ElHijoDelMegaBoss") y, ya desde la hora de la comida, no hemos salido de ese estado en toda la tarde.

Por la tarde, apesar de que "ElHijoDelMegaBoss" sí que se ha dignado a aparecer, hemos estado disimulando delante de los ordenadores, pero hemos mantenido la burrera. Cada un@ a su manera.

Uno de los efectos de mi estado en particular, ha sido crear un blog privado entre "MariColores", "MariDivina" y yo misma, en el que las tres vamos a ser co-autoras. Desde que "MariDivina" llegó a "DesO", cada café que se ha tomado (y ya van unos cuantos) ha derivado en alguna anécdota (que si está demasiado cargado, que si sabe demasiado a leche, que si tira todo el azúcar por la mesa, etc). Y yo llevo meses diciéndole que debería escribir un blog contando lo que le pasa cada día. Viendo que no se lanzaba, y con mi particular "burrera", me he lanzado a crear el blog "El café de nombre-de-pila-de-MariDivina". Le he mandado la invitación como co-autora estando "ElHijoDelMegaBoss" en la oficina y del ataque de risa que le ha entrado a "MariDivina", ha tenido que salir "escopetá" para no delatarnos a tod@s.

La verdad es que lo ideal de que te entre este "estado", es que te entre en grupo porque, ya que te pasas tantas horas entre las mismas cuatro paredes y entre las mismas cuatro personas, por lo menos vives una especie de risoterapia grupal... lo que te hace, también, llegar menos agobiada, cansada y harta a tu casa. Y llevaba días necesitando llegar así a casa, la verdad.

14.3.07

Capacidad / Responsabilidad

Soy capaz de hacerme responsable de muchas cosas y soy responsable de muchas otras para las que me veo capacitada. Lo malo es que te hagan responsable de algo que te ves incapaz de llevar a cabo. Entonces, ¿qué se puede hacer?. Pues depende de quien te haya hecho responsable. Cuando esa persona es tu jefe, tienes que apechugar y hacer lo que haga falta (por narices) para demostrar que sí puedes hacerlo. Aprendes y punto. Cuando esa persona, sin embargo, es alguien con quien te une un vínculo especial, ya sea amistoso, familiar o sentimental, haces todo, lo posible y lo imposible, por verte a ti mism@ capaz de hacerlo (y cuanto mejor lo hagas, más satisfech@ te sientes).

Si por mucho que te esfuerces ves que no llegas, que es imposible, también cambia, en función de la(s) persona(s) implicada(s), tu sensación de fracaso y tu agobio por ese fracaso. Quizás si sientes que le fallas a tu jefe, te sientes mal, incompetente y/o inútil (y, entre otras cosas, también te agobias porque no sabes cómo demostrar que has hecho todo lo que estaba a tu alcance); pero si sientes que le fallas a un(a) amig@, a un familiar o a la persona que quieres (y/o que te quiere), pasan más cosas:

1. Si te quiere bien, hará lo que sea por entenderte;
2. si te conoce al menos medianamente bien, no necesitará que le expongas todo lo que has intentado por ampliar tus capacidades;
3. si es un poco valiente, te dirá en qué cree que podrías mejorar;
4. si te entiende, te consolará sin que le pidas que lo haga;
5. si le quieres mucho, te sientes triste;
6. si te conoces a ti mism@ medianamente bien, sabes que siempre tendrás la sensación de que podrías haber hecho algo más para conseguirlo;
7. si eres un poco valiente, te enfrentarás a tus debilidades y volverás a intentarlo;
y 8. si entiendes qué es exactamente lo que te hace sentir que has fracasado, conseguirás que esa persona te entienda.

Aunque, a decir verdad y tal como yo lo veo, cada cual se siente responsable de lo que quiere y se ve capaz de lo que puede.

Hace poco, escribí a alguien "...desde que soy una mujer adulta, trabajadora y responsable..." (realmente no recuerdo dentro de qué contexto escribí esto, pero sí recuerdo que usé esa frase), y me respondió con un "¡qué tres palabras más aburridas!".

En fin, no se trata de que sean palabras aburridas o no. Entiéndase, ser "adult@" o no, te lo define la fecha de nacimiento (vale, la mentalidad tiene mucho que ver, pero ese es tema aparte); ser "trabajador(a)" o no, te lo da mucho la educación, la propia iniciativa y la motivación; y ser "responsable" o no, te lo da tu forma de ser, tu conciencia y, en parte, aquí vuelve a aparecer la educación.

Será por cómo soy o por ser quien soy, pero tras esta filosofada, me pregunto si el post debería haber empezado con un "Soy capaz de sentirme responsable de muchas cosas..." en lugar de con un "Soy capaz de hacerme responsabel de muchas cosas...".

12.3.07

El cuento que no te conté

Érase una vez una céntrica calle de cualquier ciudad, de cualquier provincia. Caminaban dos chicas, en sentido contrario, una más rápido que la otra. Se cruzaron, se vieron y después se miraron, primero a los ojos y después recorrieron con la mirada cada una el cuerpo de la otra.

Julia se metió en el bar de la siguiente esquina, cogió el periódico de la barra y se sentó en la mesa que estaba enfrente del ventanal que daba a la calle. Cuando había leído los titulares de la portada e iba a girar la página para leer la sección de opiniones, sintió que una mano se apoyaba en su hombro derecho. Levantó la mirada y vio que la chica con la que se había cruzado estaba detrás de ella y le sonreía.

- ¡Hola!, yo soy María.
- Hola, hummm, yo soy... - María le puso el dedo índice en la labios haciéndole callar...
- Shhhh, tú eres interesante, atractiva, tienes fuerza.
- Eeehhh, gracias, pero no...
- No, nada, es la primera vez que hago algo así, no hagas que me detenga. Ven.

Y María se dirigió al aseo del bar guiñándole un ojo.

Julia se quedó unos segundos dudando qué hacer. Al final se decidió por seguir a esa mujer que se le había presentado de esa forma tan... peculiar, descarada e inesperada.

María estaba lavándose las manos y oyó que se abría la puerta del servicio. Julia estaba en la puerta.

- Me has seguido.
- Sí, ¿no era lo que querías?.
- Sí, pero pensé que no ibas a venir. Pasa. - le estaba invitando a entrar sujetando la puerta de uno de los aseos.

Julia pasó por delante de ella y se quedó apoyada en una de las frías paredes, esperando, nerviosa, ansiosa por descubrir qué iba a pasar allí dentro.

María entró, se puso enfrente de Julia, cerró la puerta, corrió el pestillo y se acercó todo lo que pudo a María. Le miró los labios y le miró a los ojos preguntándole con la mirada si tenía permiso para besarla. María no esperó a responderle, fue ella quien buscó el sabor de su boca y el de su lengua... y tras saborearla durante unos segundos, bajó sus labios por el cuello absorbiendo el perfume que ya le había embriagado cuando se le acercó en la mesa.

María, que ya empezaba a olvidar que estaban metidas en un servicio público, se atrevió a tocarle el pecho a Julia de una forma mucho menos tímida de lo que solía hacer con otras personas. Cuando Julia empezó a bajar sus manos hacia las piernas de María, oyeron cómo se abría la puerta de fuera. Dejaron de respirar con la profundidad que la excitación les provocaba. Crearon un pequeño silencio, tensión, las manos de Julia subieron hasta ponerse en la cintura de María y la miraba a los ojos preguntándole qué harían si alguien las descubría ahí juntas.

Esperaron a que se fuera la persona que les había hecho detenerse. Rompieron el silencio que se había creado con unas risas y, con ellas, rompieron la tensión.

- Esta no es buena idea, veámonos aquí.- María le dio a Julia una tarjeta.
- Pero, ¿cuándo?.
- Yo voy para allá. Tengo todo el día para esperarte.

Julia miró la tarjeta. Era de un hotel. No ponía ningún número de habitación. No tenía nada escrito, sólo tenía el nombre del hotel y la dirección. Cuando se dio cuenta, cuando iba a preguntarle cómo localizarla, vio que la chica ya se había ido. Sin más. No estaba segura de cómo había dicho que se llamaba. Sabía que era un nombre bastante común, pero no recordaba cual era.

Volvió a la mesa donde seguían estando el periódico y media taza de café con leche. Intentó seguir leyendo el periódico, pero la mente se le iba al momento que acababa de vivir y dudaba si ir o no al hotel que decía la tarjeta. Se lo preguntó una, cinco, diez veces... y cada vez que lo pensaba se ponía más nerviosa...al final se levantó, pagó su desayuno y se fue hacia la dirección que ponía en la tarjeta.

Durante el camino, estuvo repitiéndose en la cabeza qué le diría si acababa encontrándola en ese hotel. No sabía por donde empezar. No sabía si seguirían donde lo habían dejado, sólo sabía que algo la estaba llevando hasta allí, que era más fuerte el deseo de saber cómo iba a acabar eso, que lo que su mente, habitualmente tan racional, le estaba diciendo ("no vayas, no vayas").

Llegó al hotel. Respiró bien hondo antes de poner un pie en la alfombra de la entrada. Una vez en entró, miró a recepción y vio que estaba allí la chica.

- Hola. No sabía cómo iba a encontrarte.
- Te dije que tenía todo el día.
- Sí, pero no me diste número de habitación ni tu nombre.
- María, ya te lo dije.
- Lo sé. - Julia se puso colorada, le pareció que se había ofendido por el despiste.
- Tranquila, supongo que estarás casi tan sorprendida como yo.
- Pues sí, bastante... yo no sé...
- Ssshhh, vale, vale, ven. - Le hizo un gesto con la mano para que se acercara y cuando la tuvo cerca, apoyada en el mostrador, le dijo al oído, en voz muy baja: Dirijo este hotel, quiero enseñarte la suite.

Le guiñó el ojo igual que lo hizo en el bar. Julia le siguió, igual que hizo en el bar. Subieron en ascensor y mientras subían, volvieron a ponerse la una enfrente de la otra, sin tocarse, sin besarse, muy cerca, notando la respiración agitada en cada pecho.

Para María, entrar en la suite no era nada extraordinario, sí entrar con una desconocida a la que hubiera abordado de esa forma. Para Julia era todo extraordinario, entrar en una suite, ser abordada, ser besada y tocada de esa manera... y más aún por una mujer.

Sin decirse nada entre ellas, ambas decidieron dejar de pensar y se entregaron a lo que el cuerpo les pedía hacer. Sin saber cómo, se encontraron desnudas, unidas, sintiendo la piel ajena como propia y el calor del otro cuerpo hacía que ardiera el ambiente, les hacía sudar, les hacía jadear, desearse más de lo que se desearon en aquel bar, mucho más.

María, sentada detrás de Julia, la abrazaba. Con una mano acariciaba su pecho izquierdo y con la otra le cogía el hombro derecho apretándola suave pero firmemente contra sus pechos. Su sexo se unía a la parte baja de la espalda de Julia, haciendo que la humedad fuera en aumento. Bajó las manos y por la parte interna de los muslos, abrió las piernas de Julia dejando su sexo al descubierto, abierto. Acariciaba los muslos y ya no necesitaba hacer presión para abrirle las piernas, Julia estaba totalmente entregada, excitada, tan mojada como ella. La entrega de Julia le permitía tocarla y mover sus manos como si buscaran encontrarse con el calor que emanaba de ese cuerpo que estaba descubriendo, que se dejaba descubrir.

Las manos de ambas inventaron un recorrido en el cuerpo de la otra. El calor invadía ambos cuerpos, todo transpiraba seducción, erotismo, cada movimiento invitaba al siguiente, que era aún más vehemente, más pasional que el anterior. El olor de ambos cuerpos se había mezclado con el olor de las sábanas que estaban siendo testigo de aquella locura.

Julia, que hizo que María se tumbara, recorrió con sus labios la piel de su vientre, besándolo, sintiendo por primera vez el olor de otra mujer, sintiendo por primera vez lo que otra mujer pudiera sentir por sus besos, sus caricias y sus gestos libidinosos. Por primera vez, tuvo los pezones erectos de otra mujer entre los labios. Los lamió, los absorbió con suavidad, los llevó a endurecerse más aún... Dejó que María condujera su mano hasta aquel sexo tan parecido al suyo y a la vez tan diferente, y quiso adivinar qué ritmo le llevaría a culminar, qué movimiento llevaría a María a encontrarse con el éxtasis, qué le llevaría a perderse dentro de ese trance en el que estaban ambas sumidas. Su mano dejó de formar parte de su cuerpo, perdió la noción de su propio físico, ya era sólo parte de aquello, de meras sensaciones, de una mezcla de sentidos... olfato, gusto, vista, tacto... y no oía más que la respiración de ambas, el roce de sus cuerpos entre sí y con esas sábanas que estaban acompañándolas en el momento más excitante de su vida.

Se quedaron tumbadas, Julia sobre María, buscando que los cuerpos de ambas dejaran de temblar, para poderse contar qué habían sentido, para poderse preguntar por qué había ocurrido aquello. Pero no lo hicieron, no hablaron... no podían.

Cuando recuperaron el aliento, les invadió el pudor a ambas. Recogieron sus cosas, se vistieron y salieron de la habitación sin ni siquiera mirarse a los ojos.

María estuvo dos días pensando continuamente en Julia. Antes del encuentro, pasaba todos los días por delante del bar y veía a aquella chica leyendo. Siempre, cuando la veía, se decía "Algún día la conoceré"... hasta que aquel día se la encontró por la calle y le miró a los ojos, lo que le hizo decidirse a acercarse a ella de esa manera. Pensó que tenía que volverla a ver y se dirigió al bar, decidida a explicarle por qué aquel día decidió conocerla.

Miró através del ventanal y la vio sentada en una mesa, de espaldas. Se acercó, le puso la mano en el hombro.

- Hola Julia.
- ¿Perdona?. No, no soy Julia. ¿Te conozco?.
- No eres Julia. Lo siento, te he confundido. - se dio media vuelta. Se iba a marchar pero se giró de nuevo. - ¿Tú vienes mucho por aquí?.
- Sí, todos los días, ¿por?.
- Así que eras tú... pero tú no eres Julia.
- No, no lo soy. Soy Esther. ¿Querías algo?.
- No, sólo quería que fueras ella.

Julia no había tenido ocasión de decirle que estaba de paso por la ciudad, que el día siguiente se iría y que no había nada que la uniera a ese lugar. No pudo decirle que a partir de ese momento todos los recuerdos de aquella ciudad se concentraban en uno, en un cuerpo, en una pasión frenética, espontánea, algo loca.

Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.

9.3.07

Chupar relaja

[ AVISO para las posibles mentes calenturientas que lean esto: Este no va a ser un post erótico-festivo, no os hagáis ilusiones... ]


La empresa Chupa-Chups, distribuye en las farmacias, estos mini-ChupaChups que se supone que relajan. No sé si los comercializan con la idea de ayudar a aquell@s que quieren dejar de fumar (entre otras cosas). Le han dado un formato a la caja como si fuera un paquete de tabaco y le han puesto los letreritos (esos que tienen forma de esquela de periódico) en los que pone "Chupar no mata" y "Chupar relaja". ¡Y una porra!.

Me imagino que no seré la única mortal a la que le pone de los nervios que, cuando estás tomándote un chupa-chups, si el caramelo no encaja del todo con el palito, acabas chupando más aire que caramelo... y eso te produce dos efectos: 1) acaba doliéndote el estómago porque tiene más aire que cualquier otra sustancia; y 2) no puedes poner los carrillos a lo Sara Montiel en "Fumando espero"...

Tampoco relaja si no hace ni un minuto que te has metido el simpático caramelillo en la boca y entra por la puerte tu señor jefe (el "MegaBoss" exactamente) y te pilla en plan colegiala (espero que el look colegiala no le "anime" :-S) mientras te habla de esa cosa tan importante y urgente que no tienes ni empezada... y te acaba mirando con cara de "esta xiqueta, ¿qué hace venga a chupar mientras le hablo?"... y es que, ¡tampoco iba a dejar que se echara a perder lo único dulcecito que tenía a mano en estas maravillosas "oficinas" a las que hemos llegado recientemente! (y a las que sigo sin habituarme).

Y es que chupar así no relaja nada de nada, por mucha tila y melisa que lleven los chupa-chups... Tendré que buscar otra forma de relajarse algo más efectiva (a ver, tampoco es que confiara en eso cuando compré la cajita, ¡eh!).

6.3.07

Primeras Impresiones





06/03/07 - 8:47h - Horroso asador con olor a carnaza, ventanas artificiales, mantas zamoranas como manteles, chimenea de leña cubierta de grasa vieja... por lo menos es baratito.

06/03/07 - 8:58h - Me encuentro con lo que podéis ver en el vídeo :-S

06/03/07 - 11:07h - Bar de carretera con cabeza de toro disecada incluida, televisor con canal exclusivamente taurino, carteles de corridas de toros y fotos de las fiestas de las vaquillas.... este también es baratito (menos mal).

06/03/07 - 15:00h - Huida masiva de "LosPringaos" que quedábamos recluidos en las nuevas "oficinas". Autovía, comida con prisas, sin sofá :-(

06/03/07 - 15:50h - Camión imposible de adelantar en carretera de carril único. Me hace tardar 43 mins para llegar a mis nuevas "oficinas".

06/03/07 - 16:33h - Me encuentro a "MariColores" de los nervios y con cara de "que-he-hecho-yo-pa-merecer-esto".

06/03/07 - 17:26h - Por fin nos llega compañía a "MariColores" y a mí ("YoHabloAsí" ha llegado).

06/03/07 - 18:40h - El "MegaBoss" aparece repentinamente y nos pregunta por eso tan urgente que tenemos que terminar para el viernes. Parece no ser consciente de que hemos estado buscando las cosas toooooda la mañana y organizándolas un poco.

06/03/07 - 19:30h - Sigo en la "oficina" y estoy asqueá.

5.3.07

Nunca dejes de sonreír

Es curioso que hace muy pocos días cité a Gabriel García Márquez y hoy me he encontrado varias veces con el titular de que este es su año, que es su 80º aniversario y que hace cuarenta años que escribió "Cien años de soledad".

Aprovecho esta casualidad para citar otra frase suya (que hace poco leí y me gustó):

"Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa".
La verdad es que el poder que tiene una sonrisa es importante. Tanto para enamorar a alguien, como para provocar otra sonrisa a quien te ve sonreír, o como para mitigar los efectos de algo que te entristece cuando ves la sonrisa en otra(s) persona(s).

Hay ocasiones en las que una sonrisa puede enternecerte, otras en las que te hace reír a carcajadas, otras te hace sentirte querida, otras te deja ver que te comprenden o que comparten tu inquietud (incluso a veces transmiten compasión).

Hace poco, en una descripción que escribí pero que no llegué a publicar, hablaba de las mil formas de mirar que Ella tiene y de la multitud de tipos de sonrisas que le he visto. Y Ella misma, entenderá la fuerza de una sonrisa si recuerda lo que me contó hace poco sobre una sonrisa (no, no era la mía). Aquella sonrisa "movió" algo, si entonces no hubiera existido, la frase de García Márquez me hubiera recordado a cualquier otra historia. A saber quien(es) hubiera(n) sido la(s) protagonista(s).

Soy obsesiva

Tengo que reconocer que a veces soy un poco obsesiva (vale, "MariReto", si estás leyendo esto debes de estar partiéndote de risa, pero es que una cosa es reconocerlo y otra hacerlo público).

A veces se me mete algo en la cabeza y le doy vueltas y más vueltas, lo pienso del derecho y del revés. Soy capaz de hacer sufrir a alguien oyéndome hablar sobre un mismo tema durante días.

Por ejemplo, si me duele el cuello por haber estado en mala postura, me cabreo conmigo misma por no haber cambiado de postura a tiempo y puedo repetir mil veces, en la misma noche, cosas como "¡qué rabia me da coger tortícolis por algo tan tonto!", o bien "¡es que estoy subnormal!", etc (esto también debe de estar sonándole a "MariReto", ¡pobreta!).

Y mi obsesión desde el jueves pasado, es que mañana empiezo con el nuevo horario y en el "DesérticoPolígonoIndustrial" que he nombrado varias veces en los últimos meses.

Llevo enfurruñada desde el jueves porque desde entonces han ido desapareciendo trastos de la "CéntricaOficina" para aparecer, metidos en cajas, a trece kilómetros de "DondeYoVivo".

Desde el jueves, cual niñ@ en plena pataleta, he repetido en mi cabeza (y a veces en voz alta) la frase "¡No quiero irme!" un montón de veces (incluso me he visualizado haciendo pucheros).

En un principio, hoy ya íbamos a empezar en las nuevas "oficinas" (entre comillas, que más que oficina aquello es un habitáculo sin ventanas y lleno de trastos mientras no podamos mudarnos a las instalaciones definitivas), pero el viernes nos enteramos de que no nos vamos hasta mañana (y nos enteramos porque se lo pregunté a "ElHijoDelMegaBoss", que si no, no suelta prenda). Y yo, con mi obsesión, el sábado de madrugada, tuve la duda de si "MariDivina" se había enterado de este cambio. Así que le mandé un SMS para que hoy se fuera a la "CéntricaOficina" en lugar de plantarse de buena mañana en mi portal (que aprovechando que vive cerca de mi casa va a venirse conmigo al "DesérticoPolígonoIndustrial" en el primer viaje de cada día). Su SMS de respuesta decía: "Te ha llegado ahora la inspiracion?Q bebes?Jeje... Si me enteré d la gran noticia.1día+siempre viene bien xa superarlo.Bsts,hsta lunes!".

De esta respuesta se puede extraer que:
a) he puesto al descubierto mi capacidad de obsesionarme por las cosas (o mi incapacidad de olvidarme de ciertos temas);
b) ahora "MariDivina" piensa que bebo sustancias de dudosa repercusión psicológica; y
c) que cuantas más horas nos den para asumir el traslado, mejor para tod@s.

Para más inri, uno de los pilares fundamentales para que el traslado se haga "medio bien", "CorreVeYDile", se nos ha lesionado. Estaba esta mañana en la destartalada nave a la que nos vamos. De repente, ha tropezado y, para evitar caerse, ha dado un paso hacia atrás con la mala suerte de pisar un tablero con un clavo hacia arriba, y con todo su peso, el clavo ha atravesado la suela de la deportiva hasta clavársele en el talón. Así que "CorreVeYDile" ha sido el primero en conocer el ambulatorio (y espero que el último).

¡Ays, qué encantada estoy con todo esto! (la ironía que no se me acabe, por favor).

4.3.07

Si te parece mal quererme

Si te parece mal quererme,
no lo hagas.
Olvida que me quieres,
olvida lo que sientes.

Deja de recordar mis besos,
deja de temblar cuando me recuerdas,
deja de pensar en aquellas caricias,
deja de llevarme a tus sueños.

Si te duele quererme,
abandona mi cuerpo,
disfraza tu alma,
camufla tu amor.

Evita que tu vida me busque en tu almohada,
o que me maten los celos,
que me destroce imaginarte en otros brazos.

Pero no me prohíbas quererte,
que a mí no me duele,
que a mí me da vida,
me llena, me alegra, me enriquece.

"Un encuentro con el desamor"
[ Esperanza Quimeres]

3.3.07

¿Comprendida?

Me he reído muchas veces con "MariReto" cuando hemos hablado de algo que parece que l@s demás no ven como nosotras. Cuando hemos visto caras extrañadas por algo que pensamos ambas y que parece que sólo lo entendemos de una forma particular y compartida por ambas. ¡Cuántas veces, en los años que nos conocemos, habremos dicho "Es que somos unas incomprendidas."!.

Y es que nos vemos raritas, sabemos que nos tienen por raritas para algunas cosas y, a pesar de ser conscientes de eso, no hemos perdido la facultad de reírnos de ello.

Creo que el buen entendimiento que hay entre "MariReto" y "MariRealista" (para quienes yo soy el punto en común, la persona que les ha hecho coincidir en la vida), se basa, sobre todo, en que "MariRealista" también se ha sentido incomprendida por mucha gente, pero comprendida por "MariReto" y por mí.

Supongo que ver que alguien te comprende en un amplio rango de situaciones, pensamientos y sentimientos, y que, no sólo te comprende, sino que además, comparte contigo algunas ideas (y así te lo hace saber), hace que te sientas bastante unida a esas personas.

Yo también tengo muy en cuenta, a la hora de entenderme con alguien, que no me exijan contarlo todo, todo y todo, en el momento exacto en el que me ocurre, o cuando lo siento o cuando lo pienso.

Cuando tenía más relación con "YaMeHaSubido" (vaya, cuando tenía alguna relación), una de las cosas que me distanciaban de ella, era que me exigía que le contara las cosas ipso facto. Si se enteraba de que había tardado unos días en decirle algo, se enfadaba, me retiraba la palabra durante días y era yo quien acababa suplicándole que me explicara qué le pasaba conmigo. No le valía que le dijera que había necesitado un tiempo para asumirlo o para tomar una decisión. Tampoco le valía que le dijera que tuviera en cuenta que al final había tenido las ganas y/o la necesidad de contárselo. Durante el tiempo que hablábamos más, me sentí presionada en muchas ocasiones, me sentí incómoda, me pedía explicaciones que no consideraba que tuviera que darle. Intentaba que me entendiera diciéndole: "R., cada persona tiene su tempo. Comprende que este es el mío, por favor.".

Habiéndome acostumbrado "YaMeHaSubido" a dar tantas explicaciones, cuando encontraba (o encuentro) el momento de contarle a "MariReto" algo que me costaba (o que me cuesta) un poco contar, me medio-aturullaba (me medio-aturulla) exponiendo los motivos por los que no podía (puedo) contárselo antes y me tranquilizaba (me tranquiliza) cuando ella me decía (me dice): "Cada un@ cuenta lo que quiere contar, hasta donde quiere contar y cuando lo quiere contar." (con estas palabras u otras, pero la idea es la misma).

1.3.07

"Hablar mucho de sí mismo...

...puede ser un medio de esconderse." [Friedrich Nietzche]

No sé si Nietzche escribió esto dentro de un ensayo o si simplemente fue una anotación en algún cuaderno sin darle demasiada importancia.

No sé si la interpretación que yo pueda hacer de esta frase coincide con el sentido que él quiso darle. Si acierto en mi interpretación, creo que tiene bastante razón.

Puede que cuando nos dedicamos a hablar mucho de nosotr@s mism@s, nos queremos adelantar a lo que la gente pueda pensar de nosotr@s. Es una defensa para cuando creemos que tenemos algo que puede que no guste demasiado. Es un modo de disimular algo que no queremos mostrar del todo. Por ejemplo, si alguien nos ve llorar por algo que creemos que no nos van a entender, nos adelantamos diciendo "Yo es que soy un(a) llorón(llorona)... soy un(a) bob@... soy un(a) bland@".

Cuando conocemos a alguien, nos molestamos en hablar sobre como somos (o como creemos que somos) antes de dejar que lo descubra, o hablamos mucho de nosotr@s mism@s pero sólo contamos lo que creemos que es bueno o por lo menos, lo "menos malo".

Esto es un arma de doble filo porque, si acabas manteniendo una relación de cualquier tipo (y las relaciones de amistad son las más arriesgadas para esto), te acaban descubriendo por mucho que procures ocultar algunas verdades de tu forma de ser y, sobre todo, de tus reacciones.

Que lleguen a conocerte con cierta profundidad asusta un poco. No sabes si te sientes demasiado bien cuando te conviertes en alguien previsible para ciertas personas. De algún modo te sientes desnud@ y, en consecuencia, vulnerable.

Las personas (y sus sentimientos) somos un poco contradictorias... al menos yo. Escribo sobre lo vulnerables que podemos sentirnos cuando alguien nos "descubre" y luego, leyendo a Gabriel García Márquez, leo la siguiente frase: "Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para alguna persona tú eres el mundo"; y lo primero que pienso es "¡Cómo me gustaría a mí sentir que para alguien soy su mundo!".

Me imagino que con el romanticismo que muestra García Márquez en muchos de sus escritos, no se refiere a que para tu madre eres su mundo, o que para tus mejores amig@s puedes ser su mundo en algún(algunos) momento(s)... se refiere a otra cosa, ¿no?. A algo que es más difícil de encontrar, a algo que pocas personas acaban teniendo en su vida.

He ahí mi contradicción, que para ser el verdadero mundo de alguien, tienes que dejarle entrar, tienes que mostrarte, dejarte descubrir, sin ocultar lo que crees que puede disgustar, sin disfrazar tu esencia con perfumes artificiales ni con máscaras embellecedoras... porque si lo haces, el día que se desvanezca la capa de maquillaje, querrán salir de tu mundo y la decepción es uno de esos sentimientos que son difíciles de olvidar, como el sentirse traicinad@ y/o engañad@.

Y lo peor de todo, es que estos temores y estas maneras de agazaparnos en nuestro propio interior, es una manera de autoengañarnos y lo hacemos de forma inconsciente, que es la forma más difícil de percibir y de solucionar... o lo que sería mejor, de evitar.