27.11.06

"Mai broder"

Me iba yo para la oficina después del café "PreJornadaLaboral" y alguien me ha "pillado" pagando en la barra..."My brother!"...

Uno de mis hermanos, sonriente, arreglado para ir a trabajar y todo "encoloniado", estaba allí a punto de tomar un café. Y yo, nerviosita, sólo tengo la ocurrencia de decirle "Yo tabajo ahí"... y él: "Ya lo sé" (sonrisa)...

¿Y por qué me pongo nerviosita al ver a uno de mis hermanos en un lugar donde no me lo espero?. Supongo que se debe a que cada un@ tiene mil vidas según en la situación en la que se encuentre. No eres la misma persona en el trabajo, que en las reuniones familiares, que paseando con l@s amig@s que en compañía de alguien especial para ti. Sí, hay muchas cosas en común ente una situación y otra, pero identificas los elementos diferenciales ente un lugar y una compañía y te descoloca que se mezclen los lugares, las personas, los actos, las reacciones de las personas, etc.

A pesar de este "descoloque", estoy dispuesta a que se mezclen mi hermano (este con el que me he encontrado hoy) y mi vida laboral. Viendo la decadencia a la que está llegando "DesO", viendo que cuanto más prometen menos ofrecen, viendo que los ninguneos van en aumento, viendo que en el comportamiento de "ElHijoDelMegaBoss" no hay un retorno a los tiempos en los que era más "normalito" el chico... me veo obligada (por mi dignidad más que nada) a hacerle un comunicado oficial a "my brother" sobre mi situación... que si no pudiera echarme un cable sé que al menos hará por entender que me vendría muy bien un cambio.

Todo esto parece una justificación de mi "grito de auxilio" (¡¡¡SOCORRO!!!), me lo reconozco a mí misma que, acostumbrada a sacarme las castañas del fuego yo solita, me veo ahora atrapada y con la necesidad de, al menos, recibir una palmadita en la espalda por parte de una persona cercana y que sé que (de un modo u otro) se preocupa por mí.

¿"Mimá" o "Protegida"?... Para much@s lo primero, pero yo me siento lo segundo.

Ningunead@s

Cada día se hace más evidente, en las oficinas de "DesO", que el verbo NINGUNEAR existe, se practica y se percibe.

Por todo el conjunto formado por "LosPringaos", "MariBeca" y "MariDivina" es sabido que "YoHabloAsí" es el administrador de la red de "DesO" (y encargado de otras muchas cosas)...

Pero no.

Si hasta hace unas semanas era yo la ninguneada "number one", ahora le toca a "YoHabloAsí". Da igual que hagas las cosas bien o mal. Da igual que lleves cierto tiempo como para pensar que la confianza en ti y en el trabajo que realizas va a más y es firme. La cuestión es que si viene alguien que se las da de experto (lo sea o no), te va a desbancar del puesto, te va a liar hasta el punto de que te hace perder horas de trabajo y encima, como se te ocurra decir que no te parece bien, acabas pareciendo un(a) niñat@ enfurruñad@ porque te han tocado "tus cosas" sin avisar.

Ays! El hartazgo está traspasando barreras. Ya no está solo en mí.

20.11.06

Cumpleaños-Guardería

Ayer hizo taitantos años que mi señora madre vino al mundo.

Hace unos ocho meses, el número de mis sobrinos se incrementó en un 40%.

Ayer, por primera vez en estos ocho meses, este 40% nuevo, invadió mi casa, de forma que parecía que habíamos plantado bebés por toda la alfombra del comedor... pañales, chupetes, biberones... y las inevitables comparaciones: "BebéIndividualMasculino" ya tiene un diente, "BebésDoblesFemenino" cada vez se parecen más, "BebéIndividualFemenino" ya se queda sentadita ella sola, "BebéDobleFemeninoA" ya dice "papá" y "mamá", "BebéDobleFemeninoB" tiene las piernas más gordicas, etc.

Y mientras, el otro 60% de mis sobrinos, revoloteando entre mis cosas, en mi habitación, poniéndolo todo patas arriba... porque, total, "LaTía", es tan boba que no les dice ni , no vaya a ser que luego les vayan llorando a sus papás ("oséase", mis herman@s) y estos me vengan a mí con que son niños y hay que ser comprensiv@s...

Así que, allí estaba yo, haciendo de tripas corazón, buscando un hueco para recoger las cosas que necesitaba para ir a "DondeEllaEstaba", oliendo su perfume en mis muñecas y viendo cómo se acababa la tarde sin poder estar "DondeEllaEstaba"...

Visitas en "DesO"

Las últimas visitas del "MegaBoss" a las oficinas de "DesO" han traído, como siempre, una incertidumbre de la que parece que nunca saldremos.

La penúltima trajo promesas de mejorías en la organización y estructuración de la empresa. Trajo también avisos de seguimiento a distancia (y a la sombra) que se hacía de la faena sacada adelante por cada uno de los componentes de "DesO" (sobre todo de "LosPringaos", claro). También hubo una especie de intento de "levantamiento de ánimo" sin demasiado éxito, la verdad.

La última visita (que esta, desde luego que puede llamarse más "visita" que "reunión") ha sido breve (brevísima) y nos ha vuelto a dejar más de una duda (de las típicas que genera el "MegaBoss", que mientras está hablando parece todo clarísimo, pero en cuanto sale por la puerta todo el entendimiento se va con él). Por tercera vez, se nos solicita el envío de un documento que lleva circulando entre la organización interna de "DesO", unas tres semanas (si no más)... por enésima vez se nos habla del listado de responsabilidades de cada uno para los nuevos proyectos (esta vez se nos promete -¿amenza?- que nos llegará por escrito)... por quincuagésima vez (por lo menos) se nos comenta la adjudicación de un "megaproyecto"... por primera (¡¡¡!!!) vez se nos habla de una especie de compensación por hora de más que dediquemos a un proyecto (o módulo de proyecto)...

Y yo sigo con la fe extraviada ente mejora prometida y promesa incumplida.

15.11.06

Respirando hondo

Ante algunos acontecimientos que se nos presentan en la vida, no nos queda más remedio que respirar hondo, muy hondo, contar hasta diez (o cien, o mil, lo que haga falta) para darnos tiempo a tranquilizarnos, a pensar, a tomar una decisión y, luego, actuar.

Ahí estamos, respirando y... uno, dos, tres... ¿qué estamos contando exactamente?, ¿segundos?... pues yo debo de llevar contadas unas cuantas horas en mi vida (¿quién sabe?, puede que lleve contados varios días).

Es otra de las consecuencias de vivir en sociedad. Es más, es una consecuencia de que nos afecte la gente con la que compartimos vida, trabajo, amistad o lazos familiares.

Hay gente que es capaz de ser un(a) ermitañ@ en la ciudad más súperpoblada del mundo, o en el pueblo más pequeño, que es aún más difícil. Pero yo nunca he sido capaz de aislarme de los "agentes externos" de mi vida. Por un lado, envidio a es@s ermitañ@s pero, por otro lado, pienso que ser una persona implicada emocionalmente con mi propia "sociedad", me proporciona ciertas ventajas.

Puede parecer la pescadilla que se muerde la cola, pero creo que sabiendo cómo me afectan a mí las cosas, puedo conocer cómo le afectan a otras personas. Descubriendo cómo podría ser feliz, puedo descubrir qué puedo hacer yo por hacer que otr@ sea (al menos un poquito) feliz. Al contrario, sabiendo de qué forma me pueden herir, puedo suponer qué puede hacer daño a otr@. En definitiva, entendiéndome a mí misma, podré entender a otr@s.

Por supuesto, cada persona es un mundo y ese mundo está formado por un corazón, una mente, cientos de sentimientos, muchas (o pocas) experiencias, "agentes externos" a esa persona, etc... y lo más fácil es que, por mucho que sepamos de nosotr@s mism@s, nos encontremos con reacciones y actos que nos sorprendan.

¿Quién no se ha encontrado alguna vez diciendo "Yo nunca lo haría"?. ¿Quién no ha oído alguna vez lo de "Eso no se lo haría ni a mi peor enemigo"?. ¿Quién no ha recibido alguna vez la (dolorosa) frase "No me esperaba eso de ti"?.

El "factor sorpresa" en las personas, cuando es en sentido negativo, además de causarte algún daño, te desorienta, te desconcierta, incluso puede que te deje anulad@, bloquead@... hasta que lo asimilas, reaccionas, lo superas... y esto requiere respirar hondo otra vez, mil veces.

Tengo aprendido desde hace tiempo, que estas sorpresas son inevitables, así que ya que tenemos que pasar por ellas, tomemos aire fresco, contemos... contemos ovejitas y así conciliaremos mejor el sueño.

[¡OJO!, no me hagáis mucho caso, que yo no soy ni psicóloga, ni socióloga, no filósofa, ni antropóloga... y, la verdad, me da miedo que acabemos todo@s con hiperventilación...]

14.11.06

No te llamo ahora mismo...

...porque estoy en el bar "Ruidoso" y sé que te pone de los nervios hablar conmigo y no oírme bien.

Y, en realidad, a mí tampoco me gusta que no puedas oir bien lo que te digo, porque si tengo que decirte que te quiero, quiero que lo oigas alto y claro, que es como suena en mi cabeza cada vez que te lo digo. Es como suena en mi interior cuando te lo escucho a ti. Es como suena mi cuerpo cuando me tocas. Es como suena en mi alma cuando te veo. Es como suena en mi corazón cuando sé que estás sensible. Es como suena en mi muñeca cuando recuerdo esa "Eternidad". Es como suena en mi pecho cuando me abrazas.

No te llamo ahora mismo porque tendría que sustituir un "TE QUIERO" por un "ME TOO" y, aunque signifiquen lo mismo (para nosotras), ahora mismo deseo decírtelo enterito, desde la "T" hasta la "O", sin interrupciones, sin ruidos molestos de fondo, sin disimulo, con claridad, con todo el sentimiento, con toda la sinceridad, como si te lo estuviera diciendo al oído, como si te lo dijera desde tu propio interior, como si estuviera sintiendo tu cuerpo.

No te llamo ahora mismo porque siento que lo que quiero decirte merece que te llegue bien dentro, que te anime, que te alegre, que te estimule, que te llene, que te ilusione, que te dé vida...

No te llamo ahora mismo...
...pero deseo hacerlo...
...y hasta que no pueda encontrar el momento de hacerlo...
...no me quedaré tranquila...
...no cumpliré mi deseo...
...de decirte que TE QUIERO...

13.11.06

MariMes y reunión seria

Sigo siendo la abuela de "DesO"... bueno, va, dejémoslo en la hermana mayor (más que nada por mi autoestima, que las historietas que les cuento a los componentes de "DesO" sigan teniendo el color de anécdotas u opiniones fraternales y no se transformen en historias de la Abuela Cebolleta).

Hoy ha llegado otra chica nueva a la oficina, la llamaré "MariMes" porque, en principio, estará en "DesO" sólo por un mes. Es más joven que yo (y he descubierto que "ElHijoDelMegaBoss" ya le había dicho que yo soy la mayor de todos, cosa que se podía haber callado, no es por nada), pero al menos tendrá un recuerdo más fresco de Barrio Sésamo que "MariBeca" y "MariDivina".

Como pasó con "ExDonBeca", "MariBeca" y "MariDivina", nuestra alegre, simpática y dicharachera "QueLi", ha sido la primera persona que "MariMes" ha conocido (me consuela que, cuando la ha visto, "MariMes" ha pensado que "esa" no podía ser yo). "QueLi" me ha pillado in fraganti cuando iba a tomar el CaféPreJornadaLaboral y me ha dicho "La nueva está arriba", a lo que he respondido con un animoso "Voy a rescatarla". Mientras esperaba a que bajara "MariMes", la señora "QueLi" me ha interrogado sobre el (aparentemente) inminente traslado de nuestras oficinas al más triste polígono industrial que he visto nunca. "MariBeca" ha llegado justo cuando mi cara de lástima por el lugar al que nos iremos era más que evidente.

Presentaciones. Dos besitos a "MariMes". Otros dos besitos entre "MariBeca" y "MariMes". Café. Más presentaciones. Dos besitos entre "YoHabloAsí" y "MariMes"... y nos vamos p'arriba a enfrentarnos a otra (aburrida) jornada laboral.

Mensaje (de mi parte) por net send a "YoHabloAsí": "Com va el Urban Project Management?... (presión, presión) :-D"... y nada, "YoHabloAsí" no responde. Y es que sabe que hasta que él no empiece con la fase de pruebas a mí me tiene atascá. Resumen: la presión, hoy, no me ha funcionado.

Presión por parte de "ElHijoDelMegaBoss": "¿Qué estáis haciendo ahora?" (a "MariBeca" y a mí). Menos mal que, justo dos minutos antes de la pregunta, le estaba comentando a "MariBeca" que deberíamos cambiar un detalle de diseño del proyecto del "ClienteGuapetón" (y "Paciente", se merece que le añada lo de "paciente"), para darle más claridad. Así, "ElHijoDelMegaBoss" se ha quedado tranquilo porque no ha descubierto que estuvimos, la semana pasada, durante dos jornadas enteras, mano sobre mano.

Esto de estar "mano sobre mano", para algun@s puede resultar un alivio, pero a mí me ha acarreado una pequeña (¿pequeña?) obsesión (sí, "MariReto", ya sé que piensas que tengo tendencias obsesivas, pero creo que esta vez tengo motivos), hasta el punto que, hace unos días,
soñé que hablaba con "CorreVeYDile":

Yo: "CorreVeYDile", te han encargado que no me busques clientes para echarme, ¿verdad?.

CorreVeYDile: Nooooo. (con carita de pena)

Yo: Venga, me lo puedes decir. Así tendrán una excusa, ¿no?.

CVYD: Es que no puedo hablaaaar. (con carita de aún más pena)



Esta obsesión y los motivos que me la provocan, derivaron, hace tiempo, una desmotivación in crescendo que hoy he podido comprobar que es más que evidente.

Hoy ha venido el "MegaBoss" y hemos tenido una reunión muy seria. Ha sido una de las veces que más serio le he visto en mis tres años (y pico) dentro de "DesO". Aparte de decirnos que a partir de ahora vamos a tener que demostrar que somos productivos y que debemos tener una
disciplina de la que actualmente hacemos caso omiso, nos ha dicho que tenemos que estar más animados, que estamos todos muy serios, que aparte de la motivación a través de la revisión de nuestras nóminas (JA, JA y JA... ese cuento ya lo he escuchado yo antes), va a intentar
motivarnos con otras cosas (JA, JA y otra vez JA)... Que el término "ambición" está mal visto pero no debería de ser así... Que tenemos que ponernos las pilas desde el primero hasta el último... Que quiere oírnos más dudas, planteamientos y cuestiones... Etcétera, un laaaaaargo
etcétera... que me ha sonado a "Dejar de fumar es fácil" o a "Adelgaza sin pasar hambre", es decir, CUENTOS CHINOS.

12.11.06

Sin restricciones

Llevaba varios posts evitando dirigirme a "Ella" de una forma directa. En casi todos los posts hay alguna referencia (a veces sumergida, un poco oculta) a algo que "Ella" me recuerda y esto puede verse en cuanto se hace un pequeño recorrido por (este) mi blog.

Por mucho que intente evitarlo, acaba apareciendo, pero es que, cuando me enfrento a mi libreta (en la que escribo mis posts antes de publicarlos aquí), salen "a la luz" muchos de mis pensamientos que están inspirados en "Ella".

Y me preocupa mostrar la evidencia de que LA llevo en mis pensamientos cada día, pero he decidido vencer esta preocupación porque este blog se creó con la idea de no censurarme, quise crear un blog sin restricciones, que bastante me tengo que contener en mi día a día.

Hablar de "Ella", de mi padre, de la empresa para la que trabajo... y el resto de filosofadas que van dando forma al blog, es hablar de mí misma, es plasmar mis dudas, mis inquietudes, mis preocupaciones, mis alegrías y mis penas.

Llevo años anotando "mis cosas" en libretas que ocupan un espacio considerable en mis cajones, y apenas unos meses trascribiendo estas notas al blog. Aún no sé qué me hizo tomar la decisión de dar el paso de publicar mis escritos. Sé quien me dio el pequeño empujón (sí, María, mantengo lo que te dije hace un tiempo, fuiste tú), sé por qué lo mantengo activo y sé por qué lo actualizo cada vez que puedo. También sé para quien, para mí, que es para lo único que me gusta ser egoísta, porque creo que es un egoísmo sano, sin intención de herir a nadie.

Realmente espero no estar hiriendo a nadie.

Encuéntrame en mi mirada

Hállame mirándote y verás en mis ojos de qué manera buscan tu mirada. Verás cómo busco sentir que tú también me estás buscando.

Encuéntrame cuando estoy pensando en ti y así sentirás que llenaste mi vacío. Sentirás que recuerdo lo vivido y, recordándolo, lo revivo.

Lo que no haya podido decir con palabras y lo que no haya podido escribir entre estas y otras líneas, lo verás en la forma especial que tengo de mirarte.

Encuéntrame en mi mirada, que los gestos se me quedan cortos o están vedados por la distancia o son omitidos por la censura que a veces nos imponemos.

Registra en tu memoria cada vez que te he mirado, cada vez que te he abrazado, cada vez que te he encontrado. Grábalo todo, que la intensidad de esos momentos puede que algún día se mitigue, y si podemos reavivarla desde el recuerdo, volverá a nosotras dándonos paso a otros momentos aún mejores.

Encuéntrame tú, que yo a veces siento que me he perdido. Encuéntrame, y dame la oportunidad de volver a tu lado. Déjame coger lo que me das, déjame disfrutarlo, que yo responderé con mis propias ofrendas y querré que las disfrutes.

Perdóname si estas peticiones no tengo derecho a hacértelas. Perdóname si sientes que debería callarme estos deseos. Perdóname si crees que te estoy pidiendo demasiado. Perdóname si todo esto te impide levantar cabeza. Perdóname, que lo que menos deseo, es que te ahogue saber que ansío tener más momentos contigo.

Reiniciando sistema interno

Como buena informática, cada cierto tiempo, pienso en hacerme un reinicio de mi propio sistema interno (es bastante conocido el chiste en el que al informático se le ocurre, como última solución a un coche que no arranca, bajarse y volverse a subir, como si le diera al botón de "reset" de su ordenador).

Informática o no, volver al punto inicial me parece una buena opción cuando estás en un estado en el que parece que estás atascad@.

Cuando somos niñ@s, nuestros padres nos enseñan que, si estás en un lugar desconocido y lleno de gente, si te pierdes, si te encuentras entre desconocidos y has perdido de vista a tus padres, vayas al lugar donde estuviste con ellos por última vez. En cuanto se den cuenta de que no estás revoloteando cerca de ellos, irán a ese punto de encuentro, el punto inicial.

Estando en compañía de mis padres, esto me ha pasado sólo una vez, con cuatro años, en unos grandes almacenes. En realidad me perdieron de vista apenas unos minutos pero (aun siendo tan pequeña y haciendo ya tantos años de eso) aún recuerdo perfectamente la cara de angustia y a
la vez de alivio al verme que tenía mi madre, cuando me encontraron al pie de las escaleras mecánicas con cara de "Pero, ¿qué ha pasado?".

Y estando sólo en compañía de mi madre, en pleno centro de Roma, me apeé de un autobús sin que a ella le diera tiempo a seguirme y, mientras le decía por gestos que se bajara del autobús en la parada siguiente, volví a ver esa cara de angustia en ella. Atravesé corriendo, chancleteando, varias calles de Roma, atajando, para llegar antes que el autobús a la parada en la que debía de bajarse mi madre, para que la cara de angustia fuera de alivio. En esta ocasión no volví al punto de inicio, simplemente decidí (en décimas de segundo) un punto de encuentro al que sabía que yo iba a llegar más fácilmente que mi madre (a los veintiocho años, el GPS interno funciona bastante mejor que a los sesenta y cuatro). Una vez allí, seguimos nuestro paseo por Roma como si nada hubiera pasado, empezando el camino desde un nuevo punto inicial.

Cuando reinicio mi sistema interno, procuro encontrarme en un punto en el que sé que estoy bien. A partir de ese punto, puedo decidir si sigo la misma trayectoria que me llevó al atasco personal o si empezaré un nuevo camino, desconocido, en el que los impedimentos para seguir
adelante serán totalmente nuevos para mí.

El cuento ese de "Volvería a vivir todo lo que he vivido", "No me arrepiento de nada, volvería a hacerlo", "De los errores se aprende, no temo equivocarme", etc... NO-ME-LO-CREO.

A ver, tod@s hemos sentido alguna vez una traición (por parte de amig@s, parejas, compañer@s de estudios, compañer@s de trabajo, etc)... ¿de verdad volveríais a pasar por la amargura de la traición?, ¿se aprende de eso algo más que la angustia que vives, la desconfianza que ganas
y la incapacidad de olvidarlo?. Pues yo, si pudiera evitarlo, no volvería a vivir algo así NUNCA.

A tod@s se nos ha ido de nuestro lado alguien a quien queríamos mucho. Yo tenía una relación especial con mi padre y a mi cabeza ha venido cientos de veces la idea de que se fue de mi vida sin haberle dicho nunca que le quería. Y quiero consolarme pensando que él lo sabía (tanto
de mi parte, como por parte de mis hermanos)
igual que supe cómo entendía mi mirada cuando tras el triple by-pass y al salir yo de su habitación, le dijo a mi madre "La chiquilla lo ha pasado mal, ¿verdad?"... NO, no volvería a vivir todo esto, ni la muerte de mi padre, ni el callarme que le quería, ni siquiera que viera en mí el sufrimiento.

Por supuesto, hay muchas cosas que sí volvería a hacer y de las que no me arrepiento en absoluto, ni siquiera de algunas cosas que no salieron como esperaba. Quizás mejoraría el modo de hacerlas o me saltaría algunos pasos de los que di porque sé que no aportan nada al
resultado final.

Y claro que se aprende de los errores, pero no siempre somos capaces de reconocer dónde está el error y lo cometemos una y otra vez (tropecé de nuevo con la misma piedra, como dice la canción). Primero hay que reconocer el error; después, analizarlo; luego, buscarle solución; y,
si es viable, ponerla en marcha. Pero, eso de "no temo equivocarme"... MENTIRA, MENTIRA CO-CHI-NA.

Así que, busquemos un punto en el que el sistema interno estaba estable, démosle al botón de "reset", y esperemos encontrarnos allí, en la estabilidad, la tranquilidad para empezar de nuevo, con el paso más firme que antes y con la voz de la experiencia hablándonos al oído.

Oyendo barbaridades

Escucha. Aguarda silencio y deja que tu interior se enfrente a todo lo que en él se despierte. Oirás palabras que te alterarán, que te harán sentir desbordada de emociones. Los sentimientos hablarán a tus oídos y algunos te parecerán erróneos, contradictorios, confusos... pero otros te ayudarán a definirte, a darle un sentido a todo lo que te ha nacido hacer y decir.

Aguarda. Algo de aquello que viene a ti de forma caótica se irá poniendo en fila, ordenándose, y podrás descartar lo que te amarga, lo rechazarás porque no estarás dispuesta a sufrir por algo que puede evitarse.

Te pasas la vida oyendo opiniones de otras personas y algunas de esas opiniones son barbaridades. Anulan el significado de tus reacciones porque aquell@s que te aconsejan no saben o no quieren (o simplemente no pueden) ponerse en tu lugar. Quien juega a aconsejar lo hace con la mejor de las intenciones (en la mayoría de los casos, no en todos) y no siempre son conscientes de lo fácil que es decir lo que dicen y lo difícil que es hacer lo que te dicen que hagas.

Siempre he odiado los "YaTeLoDije". Quien me ha dicho alguna vez esta frase, se cuelga la medalla y se jacta de conocerme más de lo que yo me conozco. A la vez, se vanagloria de entender a la(s) persona(s) que han originado el problema, la confusión o el mal por el que he merecido el "YaTeLoDije" (de los coj...piiiip). Pero, ¿qué sabrán ell@s?. ¿Acaso no se dan cuenta de que sólo saben aquello que has querido contar o sólo aquello que has sido capaz de explicar?. Pues no, parece que no se dan cuenta.

Si los problemas pudieran resolverse como ecuaciones de una sola incógnita, tod@s obtendríamos rápidamente la solución. Las incógnitas son muchas en la mayoría de ocasiones y no siempre tenemos ecuaciones resolubles. Es más, las matemáticas son una ciencia exacta, pero la vida NO, ni siquiera es una ciencia.

11.11.06

Reclutando verdades

Releo algunos de mis posts (otros los recuerdo sin necesidad de leerlos porque los grabé en mi mente) y reconozco que he escrito una sarta de filosofadas, unas cuantas declaraciones de amor y unos pocos desengaños laborales.

Entre tanta palabra, pensamiento y sentimiento volcado en este blog, encuentro el desahogo de poner en orden aquello que en algún momento estuvo enredado en mi cabeza.

Voy plasmando mis propias verdades y voy formando con ellas un pequeño ejército con el que sé que ganaré más de una batalla interior.

Sé que con este ejército podré enfrentarme también a batallas ajenas a mí y, enseñando mis estrategias a quien esté luchando a mi lado, pondré a salvo todo aquello que sea un lazo de unión entre nosotr@s y sentiré que ha valido la pena.

Cada verdad reclutada debilitará aquellas vulnerabilidades que me hacen parecer débil, las irá deshaciendo hasta que sólo se vea en mí esa seguridad que a veces es pura apariencia.

Voy a seguir reclutando verdades de las que descubro escribiendo este blog (aunque a veces me ruborice pensar que no escribo más que filosofadas inanes).

Así soy, persistente y cabezota... aunque aburra, aunque canse, aunque no me lea casi nadie... por aquí "estaré".

10.11.06

Horizonte



Allá, a lo lejos, puede verse nuestro yo, el que luchamos por alcanzar. Buscamos el final de lo que tenemos ante nuestros ojos y no nos damos cuenta de que puede que allí, donde creemos que hay algo que merece ser perseguido, no haya nada, realmente NADA.

El horizonte puede cambiar según los ojos con los que se mire y según donde nos encontremos observándolo.

Nadie a quien se le pida que imagine un horizonte querrá reproducir en su mente un paisaje tenebroso, opaco, teñido de oscuridad. Todo el mundo quiere disfrutar de una imagen luminosa, bella, esperanzadora. Queremos pensar que lo que va a venir después del día de hoy, va a ser
mejor que lo que llevamos pasado, vivido.

El camino hacia lo inalcanzable no acaba nunca (si tuviera un fin dejaría de ser inalcanzable)... Y allí, en la infinidad, es donde está definido lo que cada persona siente que le haría feliz (continuamente feliz, que es la utopía real, ser feliz temporalmente, incluso puntualmente, no es utópico, simplemente para un@s más difícil que para otr@s).

Hay quien puede vislumbrar un horizonte lleno de gente, esa gente con la que un@ siente que está bien acompañad@, personas que no sustituirías por otras... hay quien sólo ve un par de personas (tres, cuatro a lo sumo) con las que estaría dispuest@ a ver si realmente hay algo detrás de esa línea que parece el final al que estaban predestinad@s a llegar... y quien se ve sol@, disfrutando del análisis propio, el que nadie puede debatirle porque no tiene opción a escuchar otras opiniones que no sean las suyas propias.

Haya quien haya en cada uno de esos horizontes, somos las propias personas las que lo elegimos. La elección se hace consciente o inconscientemente. Los actos (racionales o no) determinan la cantidad y la calidad humana de quien nos está esperando allí... y tras el encuentro, la decisión de seguir persiguiendo nuevos horizontes será consensuada con ell@s y/o con nosotr@s mism@s.

Yo sigo definiendo mi horizonte, sigo mirando más allá, con ánimo de avanzar, obligándome a creer que algún día lo alcanzaré... y creyendo que lo encontraré pleno, sin deseo de modificarlo.

6.11.06

Toc, toc, ¿se puede?

Nos empeñamos en entrar al interior de las personas que nos importan.

Insistimos en averiguar qué puedes hacer para que aquel o aquella que nos está brindando la oportunidad de asomarnos a su alma, sea feliz, que esté content@.

Y a veces lo hacemos sin pedir permiso. Nos adentramos en esos corazones que no siempre tienen caminos fáciles de recorrer. Puede que nos encontremos con puertas cerradas y cerrojos oxidados que se quiebran al intentar usar las llaves que pensábamos que eran llaves maestras. Forzando cerraduras nos podemos encontrar con puertas falsas que llevan a rincones vacíos, engañosos. Muchas veces el error no está en la puerta que pretendemos abrir, sino en no esperar el salvoconducto de la/el dueñ@ de lo que hay tras la puerta.

Vamos cruzando fronteras sin sellarnos el pasaporte, siempre por la salida de "Nada que declarar" como si tuviéramos miedo a que nos pidan explicaciones.

El ansia por encontrar lo que te une a ciertas personas te convierte en el/la invasor/a de su hogar interior. Nos convertimos en el/la inquilin@ que no siempre es bienvenid@.

Tendemos a repetir este comportamiento con cada persona que se cruza en nuestro camino dejando alguna huella. No siempre nos equivocamos, no siempre abrimos puertas falsas, no siempre somos los inquilin@s incómodos.

A lo largo de nuestra vida tenemos el permiso necesario para entrar en algunas personas. Si aprovechamos bien estos permisos, podemos hallar sentimientos que nos alimentan y se adhieren a nuestros propios sentimientos haciéndolos mayores, más vivos... y la intención que te llevó a buscar en su interior, la de hacerle feliz, cobra sentido para ti pero... ¿también para la otra persona?.

Cuando me conoces...

... puedes ver el temor en mis ojos.
... puedes ver el color de mis sentimientos.
... puedes ver la esperanza en mi alma.
... puedes ver el carácter que me define.
... puedes ver el calor de mi cuerpo.
... puedes ver el dolor de mis ausencias.
... puedes ver la razón de mi soledad.
... puedes ver la emoción de mis regalos.
... puedes ver la inocencia de mi infancia.
... puedes ver lo aprendido de mi experiencia.
... puedes ver el origen de mis actos.
... puedes ver el aire que me hace falta.
... puedes ver la sonrisa que me enamora.
... puedes ver la sensación que me estremece.
... puedes ver la intención de mis miradas.
... puedes ver el entorno que me rodea.
... puedes ver la angustia que quiero evitar.
... puedes ver la imaginación que me agita.
... puedes ver la realidad que me invade.
... puedes ver todo aquello que yo veo, todo lo que me ha hecho ser quien soy, lo que me hace ser como soy.

Fotografías

Imágenes, instantes, rostros, miradas, gestos, estética, belleza, abundancia, carencia, inmovilidad, agitación, recuerdos, memoria, acción, reacción, sentidos, colores, sentimientos, interpretación, carácter, pasión, resentimiento, dulzura, acritud, paciencia, esperanza, espera, tristeza, desesperación, avances, exclusividad, universalidad, particularidad... todo en un clic... la vida en un instante.

Migajas de pan

Era Pulgarcito el personaje de cuento que iba dejando miguitas de pan por el camino para saber volver, ¿no?. El pobre Pulgarcito no tuvo en cuenta que los pajaritos se comerían sus miguitas y acabó perdido.

Hace unos días, escribía en un post sobre el significado nuevo que tiene para mí (y para "Ella") la frase "Te voy a llevar una barra de pan". La gracia que tiene que una frase tenga un significado especial para dos personas es esa, que la frase coge ese sentido especial sólo de "tú a tú", entre dos.

Mucho antes de adquirir esta frase como "nuestra", me doy cuenta de que de que se podría asumir otra simetría entre el pan y el tiempo que llevamos conociéndonos, descubriéndonos y, por supuesto, disfrutándonos. Y es que pienso que, durante este tiempo, hemos estado recorriendo caminos, la una hacia la otra, echando miguitas de pan, como Pulgarcito. Pero con mayor suerte. Nuestras migajas no se las han comido los pájaros. Cada muestra de cariño, de afecto, de simpatía... cada risa compartida, cada sonrisa de agrado, cada cara de bicho, es un trocito de pan de esa barra que acabamos compartiendo y que vamos enriqueciendo poco a poco, añadiendo ingredientes a la masa, hasta hacer el pan más rico, como el multicereales, crujiente, sabroso... el más apetecible.

En el libro que estoy leyendo ahora ("Donde el corazón te lleve", de Susanna Tamaro) leí lo siguiente:

"...la vida no es una carrera, sino un tiro al blanco, lo que importa no es el ahorro de tiempo, sino la capacidad de encontrar la diana."

Me pareció muy acertado. Lo que importa no es elaborar el pan y cocerlo rápido dejándolo crudo... lo importante es ir añadiendo calidad, sabor, hasta conseguir el mejor, el que sea digno de envidia por parte del resto de "panader@s" del mundo (bueno, de tu entorno por lo menos).

Lo más difícil es cómo saber que lo has conseguido. Es cómo saber que, efectivamente, tienes la capacidad de encontrar la diana y que la has encontrado. Lo difícil es cómo saber que has acertado en el tiempo de cocción ideal para el pan que has amasado.

Lo mismo ocurre con la tahona, el entorno donde tienes la posibilidad de amasar, de elegir la cantidad apropiada de harina, agua y sal. Si la tahona está llena de confianza, complicidad y pasión por lo que estamos haciendo, el resultado es mucho mejor.

Confío en que lo consigamos, lo del pan, lo de la tahona y, por supuesto, lo de encontrar la diana... confío en que daremos en el blanco.