18.12.07

Mujeres fumadoras en un bar

Hace algo menos de dos meses, se me enseñó una fotografía de una terraza de un bar en una ciudad que no está en España.

Se me hizo prestar atención sobre una particularidad de la foto. La única mujer que aparecía en ella, era la protagonista (quien me enseñaba la foto). La única otra mujer que había en los alrededores, era quien hacía la foto.

Según me contaba mi querida protagonista de la foto, los guías del viaje al que fue, querían hacer creer a los visitantes que a las mujeres de allí no les gustaba ir a esos sitios y que tampoco les gustaba hacer otras muchas cosas que en España vemos muy normales y hasta lo vemos como un derecho a ejercer.

Ahora mismo, estoy en una cafetería en la que, conmigo, cuento dieciocho mujeres. No hay ni un solo hombre. Creo que el disfrutar de una conversación tomando un café o cualquier otra cosa, es algo que nos encanta a la mayoría de mujeres. Creo que es algo intrínseco en nosotras.

Está claro que hace años, en España, estaba mal visto que una mujer fuera, sin la compañía de un hombre, a cualquier lugar (y mucho más a un bar).

Siguen existiendo esos "bares de viejos" a los que a muchas mujeres no se nos ocurre entrar porque no resulta agradable el ambiente y/o porque está lleno de hombres de "otra época" que siguen viendo fatal que las mujeres hayamos adquirido ciertas costumbres como el fumar o tomar unas copas de vez en cuando.

De las dieciocho mujeres que estamos aquí, el 80% está fumando o tienen un paquete de tabaco sobre la mesa.

Ayer mismo, comí con tres compañerOs del trabajo y una compañerA. Los cinco éramos fumadores. Mi compañerA y yo, fumamos exactamente lo mismo que nuestrOs compañerOs (un cigarrillo con el café de después de comer). Cuando apenas le dimos tres caladas a nuestros respectivos cigarros, un señor de esos de "otra época" que estaba sentado en la mesa contigua, se levantó y se puso a gritar: "¡Cómo fuman estas señoritas!. ¡Deben tener nicotina hasta en la punta de los dedos!".

Cuando uno de los chicos le dijo que ellos también estaban fumando, se puso a gritar que ellos no iban a parir niños "medio subnormales, mongoles, unos hijos de puta desgraciaos" (literal); etc.

Si no hubiera tenido en cuenta la edad de "DonImproperios" (o si fuera de otra manera y no me importara montar gresca), le habría dicho más de cuatro cosas de las que se me ocurrían mientras nos gritaba.

Primero: las mujeres no estamos en el mundo sólo para parir niñ@s (que es a lo que nos redujo).

Segundo: la calidad del semen está empeorando en las últimas décadas y una causa importante es el tabaquismo.

Tercero (y ya en caso extremo): -- AUTOCENSURA, la tercera cosa que le diría ya forma parte del cabreo por el trato recibido... y es un poco fuerte --

"DonImproperios", viendo que no obtenía ninguna de estas respuestas ni ninguna otra por nuestra parte, se fue de allí (pasando antes por la máquina de tabaco), blandiendo su bastón y echando pestes de las mujeres jóvenes de hoy en día.

Si "DonImproperios" estuviera aquí rodeado de tantas mujeres fumadoras, el pobre hombre estaría atacao, necesitaría un megáfono para hacernos saber a todas lo subnormales que van a ser nuestr@s futur@s hij@s.

[ Post publicado el 18/01/2008 -- FELIZ AÑO A TOD@S ]

Repositorio de ideas

Hay un lugar en cada un@ de nosotr@s en el que las ideas se crean, se guardan, se elaboran... Algunas ideas las llevamos a una realidad, las materializamos; y otras, las mantenemos en nuestra cabeza hasta que mueren por aburrimiento o porque pierden el sentido.

Nuestras mentes son grandes repositorios de ideas más o menos absurdas, o más o menos irrealizables.

Tenemos más repositorios. Nuestros corazones se convierten en almacenes de sentimientos en los que a veces cuesta gestionar la entrada y salida de ellos; a veces surgen de la nada y otras veces se van reforzando desde un inicio que parecía minúsculo hasta crecer lo suficiente como para abandonar otros sentimientos.

Las opiniones, en general, toman un poquito de aquí y de allá. Cuesta opinar sobre un sentimiento si éste no se mezcla con algún pensamiento, con alguna idea.

Tod@s, incluso aquell@s que están convencid@s de que no es así, tenemos opiniones influenciadas por lo que almacenamos en nuestras mentes y en nuestros corazones.

Las opiniones, además de estar influenciadas por nuestros propios pensamientos y sentimientos, también están influenciadas por los pensamientos ajenos y más aún por los sentimientos ajenos.

Más de una vez he oído y leído opiniones en las que se entreveía claramente la opinión de una tercera persona. Incluso me atrevería a decir que el mundo está lleno de gente que, sin la opinión de una tercera persona, es incapaz de crearse la suya propia.

Hay quien ni siquiera te da pie a entrever nada. Directamente te dice: "Ya me dijo Menganit@ que no me engañara, que esto es así" o "Si ya me lo decía Fulanit@, que el final iba a ser este"... y frases por el estilo.

Bueno, cada un@ crea sus opiniones bebiendo de las fuentes de las que le apetece beber...

17.12.07

El producto perfecto

[Post basado en conversaciones con S.R.M.]

Llega un día en el que te encuentras viviendo entre cosas que, aunque en algún momento te parecen insuficientes, te dejan vivir más o menos tranquil@.

Sabes que hay algunas de esas cosas que pueden ser bastante mejorables. Confias en que en cualquier momento vas a dejar de pensar en ellas porque son bastante prescindibles.

Pero también sabes que te falta una cosa que debe de ser perfecta y que, si no la vas a conseguir, mejor abandonar la idea de tenerla.

Alguna vez has probado con algo que se parece, pero acabas encontrándole "un algo" que no te termina de convencer y terminas por alejarte de ello.

Usando como ejemplo un mueble, podemos estar viviendo en una casa en la que todo lo que tiene, te hace sentir más o menos cómod@.

Pero hay un rincón de la casa que necesita un mueble, y como no encuentras el mueble perfecto para ese rincón, el hueco se queda vacío.

Puede que durante un tiempo detengas tu atención en todas las tiendas de muebles y decoración con las que te encuentras. Hasta puede que acudas a alguna feria del mueble porque piensas que cuanta más variedad veas, más fácil te será encontrar el mueble perfecto.

Un día, te cansas de andar buscando y hasta puede llegar a olvidársete que tienes un rincón vacío en tu casa.

Y de repente, en un paseo en el que ni siquiera sabes muy bien a dónde vas a ir a parar, hay algo en un escaparate que llama poderosamente tu atención. Te detienes, miras atentamente el mueble con el que te has topado y, sin ni siquiera llevar encima un metro con el que comprobar sus medidas, sabes que es el mueble perfecto.

Sin importarte el precio que vas a pagar por él, lo adquieres y lo pones en aquel rincón que ya ha dejado de estar vacío.

Es más, cuando un@ ha encontrado el mueble perfecto sabe que lo es, que es perfecto para cualquier casa a la que se vaya a vivir. Te mudes a donde te mudes, te llevarás contigo el mueble perfecto...

13.12.07

Por exigencias del guión

Por un lado, me he encontrado con gente que se plantea la importancia que le doy a lo que puedan pensar las personas que me importan, animándome que siga mis impulsos le pese a quien le pese.

Por otro lado, me encontrado con gente que, por salirme del guión que prentenden imponerme (o imaginar para mí) me ha acusado de ir a mi bola. Y, curiosamente, estas mismas personas, me han "invitado" a vivir mi vida y a que sea feliz en ella, en repetidas ocasiones (y, por supuesto, en esta vida mía que me "animan" a vivir, se supone que estas personas no quieren participar).

En la mayoría de guiones, los personajes entran y salen, aparecen y desaparecen; y no todos lo personajes cambian el hilo conductor del guión.

Algunos personajes, por el peso argumental que tienen, cambian el sentido de la existencia de otros personajes. Y no me refiero a la "existencia" en plan "están" o "no están", sino en el sentido de que la aparición o desaparición del personaje puede tener consecuencias más o menos importantes.

El tiempo durante el que se desarrollan las historias está más o menos cubierto de cambios, encuentros y desvios en el argumento, según los vínculos que se creen entre los personajes.

Te puedes encontrar en una fase en la que parece que nada se define, en la que parece que la claridad de los vínculos personales brillan por su ausencia; y, cuando menos te lo esperas, aparece alguien que te hace verlo todo claro, que te hace sentir que es exactamente como querías que fuera la persona con quien compartir el resto de tu vida.

Y como esto (por desgracia) no suele pasar, el día que lo cuentas, hay quien no te entiende o piensa que exageras.

Mi guión ha cambiado y ahora alguien es co-protagonista.

Protagonizar un guión teniendo a una persona con quien compartirlo, tiene ciertas exigencias que estoy preparada y ansiosa por seguir... le pese a quien le pese...

11.12.07

Impa-ciencia

La impaciencia, nos la definen en la R.A.E. (Real Academia Española) juntando, en una definición, lo que yo pondría en dos acepciones diferentes.

La definición es: "intranquilidad producida por algo que molesta o que no acaba de llegar".

A ver, no es lo mismo impacientarse porque te molesta una etiqueta del suéter (que suele ser de tela plasticosa y rígida) y no encuentras el momento para cortarla y que deje de incordiarte, que impacientarse porque no llega un aumento de sueldo o porque no llegan unas vacaciones.

Para mí, por ejemplo, superar la impaciencia que te puede provocar que parezca que no va a llegar nunca el día en que te reencuentres con la persona que quieres, es toda una ciencia.

Haces cualquier cosa por mantenerte ocupad@. Intentas no pensar en que faltan tropecientas horas para que llegue ese momento. Intentas controlar las veces que miras el reloj porque, por mucho que lo mires, las agujas no se van a mover más rápido. Incluso te acuestas antes de tu hora habitual a ver si así, mientras duermes, las horas pasan sin enterarte.

A veces también funciona relacionarse con gente del entorno de esa persona porque puedes hablar de ella, sintiéndote más cerca de ella sin parecer desesperad@.

Como buena ciencia que es, necesita pruebas ( ;-) ).

PRUEBA 1: Sabes que vas a estar una semana sin verle y pruebas que el fin de semana se te pase rápido decorando la casa con adornos navideños para sorprenderle cuando vuelva.

CONCLUSIÓN PRUEBA 1: funciona. Te has pasado el fin de semana de aquí para allá y casi se te olvida hasta llamar a tu "SeñoraMadre".

PRUEBA 2: Aprovechas que va a tu casa una amiga de esa persona, para pedir su opinión sobre la decoración-sorpresa y para hablar de otras sorpresas que habéis "intercambiado".

CONCLUSIÓN PRUEBA 2: funciona. La amiga en cuestión conoce a esa persona lo suficiente como para adivinar cuál va a ser su reacción y no se extraña de que te pases el mayor tiempo de la tarde hablando de ella.

Y PRUEBA 3: Te vas unos días fuera del lugar que has "arreglado" para esa persona y mantienes la mente ocupada hablando y estando con personas que hace tiempo que no ves.

CONCLUSIÓN PRUEBA 3: funciona. Mientras estás con otras personas que hace tiempo que no ves, 1º) estás entretenid@ poniéndoles al día de tu vida; y 2º) no miras el reloj porque parecería que tienes prisa y hace muy mal efecto.

Y si esa persona que tanto quieres, se impacienta por verte, adelantando unas horas el momento de veros y conduce durante horas a pesar del cansancio, compensa todos los esfuerzos que has realizado por vencer tu propia impa-ciencia.

10.12.07

Enorme nimiedad

A veces, las pequeñas cosas que nos ocurren, que nos dicen o que simplemente nos rodean, se hacen enormes.

Ahora mismo, por ejemplo, se me está terminando la tinta del bolígrafo con el que escribo. Y parece una tontería, pero creo que no tengo ningún bolígrafo en el bolso, y no me gusta la idea de tener que interrumpir este momento de escritura hasta poder tener el siguiente momento como éste (y para más inri, no tengo a mano - ni en casa, ni en la oficina - un bolígrafo del mismo color y tipo, que es con lo que más me gusta escribir). Así que, algo tan tonto como esto, hace que no esté tranquila.

Muchas veces, oímos cosas que, por el momento en el que te las dicen, el tono en el que se te dicen o la persona que te las dice, adquieren una importancia tremenda y tienen unas consecuencias que casi nunca son las esperadas.

Otras veces, se trata de hechos, no de palabras. Alguien tiene un pequeño gesto, y a un@ le parece que es el acto más importante del día, la semana,... o incluso del año.

Y esto puede ocurrir tanto en positivo como en negativo.

Alguien a quien tú quieres, te quiere a ti también. Un día tienes a esa persona sentada en tu mesa, y te da el último bocado de su postre favorito, que es el tuyo también. Y te parece un gesto enorme. Te parece un detalle encantador.

Otro día, la misma persona a la que tanto quieres (y que también te quiere a ti), te dice que no os vais a poder ver un día que es especial para l@s dos, y te parece lo peor que os podía haber pasado en esa fecha.

Un día, te encuentras con que no vas a poder ir a esa obra de teatro (o película de cine) que tantas ganas tienes de ver, y ya no puedes razonar que puedes ir cualquier otro día del mes y medio que va a estar en cartel, te obcecas, no ves más allá.

Otro día más, gastas una pequeña coña a alguien y te responde cortantemente, sin seguirte la broma. Y una nonada como esa, se te puede hacer enorme y provocar en ti un estado de preocupación... te preguntas si a esa persona le pasa algo contigo.

¿Y los tonos de voz?. Estás contándole a alguien algo especial que te hace feliz, y te responde en un tono de voz que te desmoraliza porque, lejos de mostrar alegría por tu felicidad, muestra una helada indiferencia.

Conclusión: Hay miles de pruebas de que el tamaño de las cosas es relativo.

8.12.07

Una relación con futuro

Soy un desastre. El miércoles por la noche, me vine a "DondeYoVivía" sin llaves de casa, sin llaves del garaje y sin la llave del coche.

Me acordé, atravesando la terminal del aeropuerto, de que no había hecho el trasbordo de cosas importantes del bolso que llevaba la última vez que vine a "DondeYoVivía" al bolso que llevaba encima.

Lo de las llaves de casa era lo que menos me preocupaba porque, por desgracia, mi "SeñoraMadre" anda pachucha y no puede salir de casa, así que estoy utlizando sus llaves.

Lo de las llaves del garaje me preocupaba un poco más porque este puente parece que ha habido una especie de huida masiva de mis "SeñoresHermanos". Al final hubo suerte y mi "SeñorHermanoMayor" pudo acercarme sus llaves antes de su huida particular.

Lo que me tuvo realmente preocupada todo el viaje, fue que no estaba segura de tener llave de repuesto del coche, porque recordaba que cuando me dieron el coche me comentaron algo de un código y no sabía si el tema era que tendría que pedir un duplicado con ese código en caso de apuro, o si habría una llave de verdad.

Una de las primeras cosas que hice (por no decir la primera), fue comprobar si existía o no la llave de repuesto. Y sí, la tenía (la tengo).

El código que recordaba, está en una etiqueta pegada a un plástico a modo de llavero que engancha la llave de repuesto y ésta, no tiene botón para abrir las puertas del coche.

La cuestión es que, una vez conseguí las llaves del garaje, me fui, ansiosa, a reencontrarme con mi coche (que hacía dos semanas y media que no nos veíamos). Abrí la puerta del conductor introduciendo la llave en su cerradura casi virgen (un@ no se da cuenta de la comodidad de la apertura remota hasta que no la tiene) y mientras me quitaba el abrigo, el coche se puso a pitar como un loco.

Me empecé a reír con todas mis ganas porque recordé que hace un montón de meses, antes de que "DesO" se trasladara al "DesérticoPolígonoIndustrial", le pedí a "YoHabloAsí" que me cambiara el ticket de la zona azul, y subió preguntándome cómo se apagaba la alarma de mi coche. Yo le dije, convencida, que mi coche no tenía alarma y me quedé más convencida todavía de que "YoHabloAsí" me estaba tomando el pelo.

Y es que resulta que quien "desvirgó" la cerradura de mi coche, fue aquel día "YoHabloAsí" y, por lo visto, la alarma de mi coche, EXISTE y salta si se abre metiendo la llave en la cerradura (y se apaga metiendo la llave en el contacto).

Si después de casi dos años, mi coche sigue sorprendiéndome así y haciéndome reír, la nuestra es una relación con futuro.

7.12.07

Aprendiendo griego

No recuerdo a quien le oí decir hace poco, "ha aprendido griego" refiriéndose a alguien que, teniendo que pasar forzosamente por ciertas situaciones, aprendió (o tuvo que aprender) cosas que nunca imaginaba que llegaría a saber.

Muchas veces, nos vemos en la obligación o en la necesidad de aprender algo porque se nos exige o porque no nos queda más remedio.

Está bien que algunas experiencias nos hagan adquirir conocimientos, ya sea porque vivimos experiencias que nunca llegamos a imaginar que las íbamos a vivir, o porque la vida en sí misma nos ha conducido por ciertos caminos.

No está tan bien que lo que aprendamos sea a base de palos, a base de disgustos o a base de llegar a situaciones extremas que te hacen desear el extremo contrario.

A veces, un conocimiento te lleva a otro. Por ejemplo, descubriendo que a una persona le sienta fatal que hagas algo, acabas conociendo qué temas son lo que debes evitar o qué cosas no debes hacer.

Como el Hombre (el ser humano) es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, nos encontramos muchas veces teniendo que re-aprender algunas cosas.

No quiero creer que haya muchas personas que se equivoquen con otras voluntariamente... aunque sé que a veces pasa.

¿Quién no ha tenido alguna vez la sensación de estar cagándola continuamente?.

Yo sí, más de una vez, pero si tengo que aprender griego (o checo o sánscrito o ruso) para no volver a equivocarme con ciertas personas, lo haré.

Imaginación

La imaginación puede ser un pozo sin fondo alimentado por la creatividad, por la inspiración, por la motivación de sorprender, por el interés por las personas, por las cosas, por las situaciones especiales, etc.

La imaginación existe o no existe. Se tiene o no se tiene... aunque se puede apagar o encender según las circunstancias.

Si se tiene, se puede utilizar de muchas maneras. Hay quien la utiliza para crear sus propias fantasías y se queda con ellas, embebidas en sí mism@ hasta creer que son realidades, no fruto de la imaginación. El mundo está lleno de "AntoñitasLasFantásticas".

En el último avión que volé, coincidí con una cincuentona que me contó historias rocambolescas sobre su propia vida. Ella sola conseguía desmontar sus propias historias a base de equívocos sobre fechas, años vividos en un lugar del mundo u otro, y horarios de vuelos que, supuestamente, había cogido en ese mismo día. Y es que, a ciertas personas, no les basta con tener imaginación... hay que tener también inteligencia (para saber construir una historia inventada con cierta coherencia y estableciendo una cronología lógica) y mucha memoria (para recordar en qué punto(s) de la historia estás metiendo la(s) trola(s)).

Otra manera de utilizar la imaginación, es para construir historias mágicas pero, a la vez, reales. Historias "mágicas" en el sentido de "especiales", no de magia, esoterismo o fantasía irrealizable.

No siempre se trata de historias completas. Con un momento especial, una anécdota extraordinaria, o un "cuento breve" que poder recordar, ya basta para hacer una demostración de imaginación.

Cuando alguien crea para ti uno de estos momentos, anécdotas o "cuentos", no sólo te está demostrando su imaginación, también te demuestra que te tiene presente, que piensa en ti, que le importas, que le interesas, que le gusta hacerte feliz, que quiere verte sonreír... y con ello, sentirse feliz y sonreír por y para ti.

6.12.07

Nieve

Lo que menos importa es lo fría que está. También importa poco que oculte la hierba o que su peso pueda llegar a quebrar algunas ramas de los árboles.

Importa que es naturaleza pura... naturaleza blanca.

Importa que te permite deslizarte con tus esquís, que te permite disfrutar de ese deporte que tanto apetece practicar año tras año.

Importa que el cansancio que te provoca bajar y subir para volver a bajar, compensa con el disfrute de perfeccionar ese deporte que, año tras año, te vas a practicar.

Importa que, mientras estás allí, estás contenta. Que te irás de allí deseando volver a esquiar.

Importa que, cuando te vayas de allí, estarás deseando volver a la nieve... conmigo.

5.12.07

La tabla del Euro


No sé si me pasa sólo a mí, pero en lugar de asumir del todo que nuestra moneda es el Euro, lo que he hecho, ha sido automatizar en mi cabeza la conversión a pesetas.

El precio de las cosas, sea cual sea su equivalencia en pesetas, sigue siendo su precio, nos parezca más caro o más barato que antes (que en pesetas).

La conversión no siempre la hago tan automática. Cuando se trata de cifras altas, me cuesta lo de convertir los "miles de euros" a "millones de pesetas" (esto me recuerda a una de las primeras conversaciones que tuve sobre la nueva moneda - hace tanto, que era antes de cambiar el nombre de ECU por EURO (recuerdo que decían que era porque en no sé qué idioma "ecu" significa "vaca" o algo así) - en la que me dijeron que ahora iba a haber muchos menos millonarios que antes ( para llegar a tener 1 millón de euros hay que tener más de 166 millones de pesetas, como tod@s sabemos)). La cuestión es que el tema de contar los ceros que se le suman a los miles de euros, me cuesta un poco más. Con las cifras muy pequeñas, a veces, acabo teniendo que pensar dónde puñetas dejo la coma de los decimales.

Hasta aquí, vale, puede que a much@s les pase como a mí, pero es que yo acabo convirtiendo muchas de las cifras que oigo o que se me pasan por la cabeza.

Hace unos días, vi dos papeleras tan cerca la una de la otra, que hice un titubeo a la hora de tirar lo que tenía en la mano. Entonces pensé: "Pa qué pondrán dos papeleras a menos de metro y medio". Y automáticamente, pensé: "90 centímetros" (1'5m = 150cm, 90cm=0'90m; como 150ptas=0'90€).

Y lo mismo pasa con, por ejemplo, los tamaños de los pisos, lo que supone una putada si conviertes de "pesetas" a "euros" (por ejemplo: 100 m2 (ptas) -> 0'60 m2 (€)), porque pasas de piso a letrina; y una gozada si lo haces al revés (por ejemplo, 1'20 m2(€) -> 200 m2(ptas.)), porque pasas de zulo a pisazo.

Y con las estaturas puede ser una rallada, porque si te hablan de una persona de 1'80m (ptas.), que es una estatura "interesante" y conviertes a 30 cm (€) a la persona, ya te estás imaginando un pigmeo.

Bueno, estos dos casos son una exageración, aunque reconozco que alguna vez me ha pasado... así que, por lo visto, tengo exageradamente asumida la "tabla del Euro" (la de dividir entre 6 y multiplicar por 1000). Y, ya puestos, también la "tabla de la Peseta" (la de multiplicar por 6 y dividir entre 1000).

4.12.07

Desconexión

Miro el reloj. Lo miro continuamente porque no me gusta ser impuntual y porque si me dijeron que parábamos una hora para comer es porque tengo una hora para ir a donde sea, comer, y volver de donde sea a mi puesto de trabajo.

Aún así, mirando el reloj cada dos por tres, intento desconectar de los asuntos laborales porque si no lo hago, parece que trabaje 10 horas al día en vez de 9.

El trabajo ya nos ocupa suficiente tiempo (que hay que añadirle el tiempo entre ir y venir) como para ir regalándole horas. Es el mayor ladrón de "TiempoParaUn@Mism@".

Es importante desconectar y dejarle claro a ese ladrón, dónde empiezan y dónde acaban sus posibilidades de robar.

Esa mochila metafórica que mucha gente utiliza para hablar de las cargas que nos echamos a las espaldas, se llena demasiadas veces de temas laborales. No siempre tenemos a alguien a nuestro lado o dentrás de nosotr@s sujetándonos la mochila para que nos pese menos. No siempre, pero si la tenemos, es importante que sepamos verla y que sepamos aceptar su ayuda.

La desconexión no siempre es fácil y no siempre se consigue por un@ sol@. Tenemos muchas armas para conseguirla. Mil herramientas. Ahora falta que sepamos utilizarlas. Yo practico todos los días con ellas. Creo que día tras día las utilizo mejor. Dentro de poco, el chip cambiará automáticamente en cuanto ponga un pie fuera de la oficina, lo sé.

2.12.07

Erogación

Cómo será el tamaño del paquete o la bolsa de leche en polvo con la que rellenan los frascos de leche de las oficinas "DondeTrabajoAhora", que tardan tanto en gastarse que llegan a tener bichitos. Así que el otro día, sin enterarnos (a tiempo), en mi planta tomamos café con más proteínas de lo normal (siempre me han dicho que los insectos y bichos varios aportan muchas porteínas ¿?).

Descubiertos los visitantes de la leche y no apeteciéndome café solo (que sepamos, el café aún no tiene exceso de proteínas) bajé a las máquinas de café de la planta baja.

Me sorprendió que apareciera la palabra "erogación" en el indicador de estado de la máquina.

Supongo que pertenezco a una minúscula minoría de los mortales que han visitado alguna vez esa máquina (porque no quiero pensar que soy la única), que se ha preguntado qué es "erogación" y por qué aparece en la máquina de café. Así que al volver al ordenador, busqué en la página de la R.A.E. la palabra en cuestión.

No me bastó con el "Acción y efecto de erogar --> Distribuir, repartir bienes o caudales", así que googleé un poquito y encontré una relación entre "erogación" y "café". En concreto, la relación era entre "erogación" y "máquina de café". Y lo que realmente me sorprendió, fue que esta relación aparecía en un B.O.E.

Pensé en esas personas cuya tarea principal en su trabajo es revisar el B.O.E. Me acordé de "CorreVeYDile", que durante algunas épocas, ha tenido esta tarea y me acordé de las veces que comentó que estaba cansado de leer B.O.E.s. No me extraña. De todas las páginas que componen un B.O.E., ¿de cuántas se puede extraer algo que le interese al sector de la empresa para la que trabajas?... Y cuando no está muy claro cuál es el interés de la empresa (como ocurre con "DesO"), ¿cuánto puede un@ descartar o considerar interesante?.

Educación extrema

Actualmente, vivo en una finca con tant@s vecin@s, que es casi imposible coincidir con el(la) mism@ en el portal o en el ascensor a lo largo de la semana (incluso me atrevería a decir "del mes"), aunque acostumbre a salir o a entrar en casa prácticamente a la misma hora todos los días.

Así que nunca sabes con qué tipo de vecin@ te vas a encontrar esperando el ascensor o sujetándote la(s) puerta(s) de entrada.

Hasta ahora, me he encontrado con:

- abuela-que-viene-con-la-nieta-de-haber-ido-a-catequesis
- motorista-muerto-de-frío
- niñera-que-recoge-a-los-niños-del-colegio
- ejecutivo-con-cara-de-cansado
- hombre-que-pelea-con-el-carro-de-la-compra
- señora-que-te-cierra-la-puerta-en-las-narices
- familia-numerosa-que-busca-profesor(a)-de-inglés
- vecino-que-no-me-ayuda-con-los-múltiples-cartones-que-intentaba-llevar-hasta-el-contenedor-de-cartón
- y un largo (de momento no tanto, llevo aquí menos de un mes) etcétera.

Quitando a la señora-que-te-cierra-la-puerta-en-las-narices y al vecino-que-no-me-ayuda-con-los-múltiples-cartones-que-intentaba-llevar-hasta-el-contenedor-de-cartón, el resto ha mostrado bastante educación.

El otro día, llegué a los ascensores cuando había un chico esperando a que llegara alguno. Cuando me dio las buenas tardes, me sorprendió que saliera de su cuerpo, de complexión normal (tirando a pequeña), una voz de contrabajo. Subió al ascensor delante de mí y le dió al botón del último piso. Al ver que yo le daba al botón del ático (por definición, más alto que el último piso), me dijo: "Vaya, te hubiera dejado pasar".

Hombre, no pasa nada, estos ascensores dan como para que dos personas intercambien su posición sin tener que empujarse o molestarse. Me puedo esperar a que salgas para ponerme delante de la puerta sin darle a nadie la espalda.

Me pareció algo exagerado, pero la educación es una de esas cosas que más vale que puequen de exceso que de defecto (siempre y cuando no suene a peloteo, que eso ya da un poco de asquito, la verdad).

Excusa original

Uno de los días laborales de esta semana (no recuerdo bien cuál, de lunes a jueves no suelo hacer cosas que me ayuden a distinguir claramente un día de otro), al bajar del autobús que me llevas a "DondeTrabajoAhora", me encendí un cigarro.

En mitad del cruce de peatones, una señora me dijo: "¿Me puedes dar un cigarro?, es que me ha dado envidia". Y mientras sacaba el paquete de tabaco, me explicó que ella no fuma, pero que al verme, le habían entrado ganas de fumar. Me volvió a decir: "Me ha dado envidia al verte".

Y es que, claro, fumo con tanto estilo, que una se siente como Rita Hayworth cuando se me imita.

No, no, a ver, esto último es una broma, ¡eh!.

Hace poco me han dicho varias personas, que no me pega fumar (y esto ya me lo habían dicho antes, pero hace mucho tiempo). Algunas personas que he conocido hace poco, se han sorprendido al verme encender un cigarrillo después de comer o tomando un café.

En realidad, espero que fuera una excusa original para pedir un cigarro, porque no me gustaría pensar que mis malos hábitos despiertan mi imitación; que, sin darme cuenta, incito al vicio.