10.12.07

Enorme nimiedad

A veces, las pequeñas cosas que nos ocurren, que nos dicen o que simplemente nos rodean, se hacen enormes.

Ahora mismo, por ejemplo, se me está terminando la tinta del bolígrafo con el que escribo. Y parece una tontería, pero creo que no tengo ningún bolígrafo en el bolso, y no me gusta la idea de tener que interrumpir este momento de escritura hasta poder tener el siguiente momento como éste (y para más inri, no tengo a mano - ni en casa, ni en la oficina - un bolígrafo del mismo color y tipo, que es con lo que más me gusta escribir). Así que, algo tan tonto como esto, hace que no esté tranquila.

Muchas veces, oímos cosas que, por el momento en el que te las dicen, el tono en el que se te dicen o la persona que te las dice, adquieren una importancia tremenda y tienen unas consecuencias que casi nunca son las esperadas.

Otras veces, se trata de hechos, no de palabras. Alguien tiene un pequeño gesto, y a un@ le parece que es el acto más importante del día, la semana,... o incluso del año.

Y esto puede ocurrir tanto en positivo como en negativo.

Alguien a quien tú quieres, te quiere a ti también. Un día tienes a esa persona sentada en tu mesa, y te da el último bocado de su postre favorito, que es el tuyo también. Y te parece un gesto enorme. Te parece un detalle encantador.

Otro día, la misma persona a la que tanto quieres (y que también te quiere a ti), te dice que no os vais a poder ver un día que es especial para l@s dos, y te parece lo peor que os podía haber pasado en esa fecha.

Un día, te encuentras con que no vas a poder ir a esa obra de teatro (o película de cine) que tantas ganas tienes de ver, y ya no puedes razonar que puedes ir cualquier otro día del mes y medio que va a estar en cartel, te obcecas, no ves más allá.

Otro día más, gastas una pequeña coña a alguien y te responde cortantemente, sin seguirte la broma. Y una nonada como esa, se te puede hacer enorme y provocar en ti un estado de preocupación... te preguntas si a esa persona le pasa algo contigo.

¿Y los tonos de voz?. Estás contándole a alguien algo especial que te hace feliz, y te responde en un tono de voz que te desmoraliza porque, lejos de mostrar alegría por tu felicidad, muestra una helada indiferencia.

Conclusión: Hay miles de pruebas de que el tamaño de las cosas es relativo.

No hay comentarios: