15.1.09

25 cosas y cositas que me ponen de los nervios

1.- Escribir o comer en una mesa que cojea.

2.- Hablar por teléfono cuando hay poca cobertura y sólo oigo los principios o finales de las palabras.

3.- Hablar con alguien que no puede evitar mirar el puñetero granito que me ha salido en mitad de la frente (por suerte, tengo un cutis que no se porta muy mal :-) ).

4.- Ver un canal digital cuando la señal no se recibe bien y salta el audio y/o se pixela la imagen.

5.- Estar cerca de algún ruidito repetitivo y constante (sonido de un boli "de click" abriéndose y cerrándose compulsivamente, el goteo de un grifo, y cosas similares).

6.- Enseñar a alguien el artículo de una revista o un periódico y que me lo quiten de las manos para seguir leyéndol@.

7.- Que me falle y me desaparezca un fichero del ordenador por haberse desconectado la red.

8.- Que mi "SeñoraMadre" no se aclare con el móvil y me acabe cortando el 80% de las llamadas sin conseguir reconectar (por haberlo apagado sin querer o vete a saber por qué otro motivo).

9.- Ver cómo la gente es capaz de hacer el más soberano ridículo por unos minutos de "fama" en televisión (con sus consecuentes horas de apariciones en zappings humillantes).

10.- El uso de la frase "mejor que seamos sólo amig@s" cuando lo que quieren decir es "tí@, no me gustas".

11.- Los cruces de miradas burlonas entre dos personas al escuchar algo que dice alguien que quiero.

12.- El afán de protagonismo de algunas personas en ciertas reuniones.

13.- L@s que se llaman expert@s en materias que realmente desconocen.

14.- La hipocresia de much@s periodistas de prensa rosa, cuyas vidas parecen perfectas por cómo critican las circunstancias de l@s entrevistad@s (tod@s ven a -o hablan con- sus herman@s varias veces por semana, sienten el amor de madre/padre por encima de todo -hagan lo que hagan los progenitores-, nunca se equivocan, etc).

15.- Que alguien me niegue algo que es clara, visible y evidentemente real.

16.- Ver pegar a un perro (por decir algún animal) más allá de lo necesario para su educación (aunque tampoco creo mucho en el golpecito en el hocico o "palmá" con el periódico, que usa mucha gente).

17.- Que no te dejen oír que están diciendo en una película del cine porque alguien del asiento de atrás pregunta demasiado alto qué ha pasado en la toma anterior.

18.- Que te hagan levantar de tu butaca del teatro para dejar pasar a alguien que ha llegado camenzada la función.

19.- Los padres y madres que se quedan tan panchos cuando ven a sus hij@s tirar algo de basura en mitad de la acera.

20.- Que no te puedas meter entre multitudes sin miedo a que te roben.

21.- Tener la sensación de que me están vacilando cuando me responden con guasita a preguntas más que coherentes.

22.- Que se me presupongan ciertas características por mi identidad y condición sexual (es decir, por ser mujer y porque me gusten las mujeres).

23.- Hablar con alguien que me dé golpecitos en el brazo o en el hombro para que le preste (más) atención.

24.- La gente que se pone en contacto conmigo sólo para darme noticias dramáticas por el simple gozo (¿?) de ser el/la primer@ en contármelo.

25.- Que me cuenten el final de una película o libro interesante.

-...

NOTA: prometo publicar algún post que hable de cosas que me llenan de alegría... para compensar.

12.1.09

Bueno, bonito y nevado

Así ha sido el fin de semana.

Hemos estado recluidas en casa todo el fin de semana. Ni siquiera nos molestamos en comprobar el frío que debía de hacer fuera de casa. Suponemos que mucho, pues aún sin haber nevado más desde el viernes, la nieve no se ha derretido y todavía cubre algunas zonas. El encanto se ha perdido bastante porque la nieve y el hielo se han mezclado con el polvo y la grasa de las calzadas y con el barro de algunos descampados, pero eso desde casa no se veía.

A pesar de no salir de casa, el fin de semana ha sido bueno porque los besos, los abrazos, las caricias y los "te quiero" ha cubierto el hogar (dulce hogar) como lo hicieron los copos el viernes con los coches, los árboles y los parques.

Ha sido bonito porque, una vez más, nos hemos dejado constancia de que no necesitamos más que nuestra mutua compañía para ser felices.

9.1.09

Blanca (post)Navidad


Nunca había visto nevar tanto en una ciudad como está pasando hoy en "DondeVivoAhora". He visto nevar muy pocas veces en mi vida, pero siempre yendo a la montaña.

Estoy como una cría. Me encanta cómo quedan los árboles cuando nieva y el blancor tan especial sobre los coches y las calles. Mientras no me caiga o algo parecido, tendré una sonrisa en mi cara.

Estoy deseando que llegue la hora de salir del trabajo para ir a casa, coger la cámara de fotos y bajarme a la calle en busca de más nieve que fotografiar para, después, volver a casa y quedarme mirando por la ventana como siguen cayendo copos de nieve.

Será una chorrada, pero me alegro de no haber quitado todavía los adornos navideños de casa. Es como si la Navidad se hubiera prolongado... Así que aprovecharé para encender todas las lucecitas y quedarme respirando el ambiente navideño un poquito más.

Además... "Año de nieves, año de bienes"... a ver si con estas la crisis se suaviza un poco.

8.1.09

La vuelta al cole (de mayores)

No sé por qué ayer tuve ese momento remember que me llevó a escribir sobre el primer chico con el que compartí besos. Supongo que se me mezcló en el interior, un pensamiento que tuve sobre que la Tierra es un año más vieja, con que hace poco terminé de leerme "Primeras Caricias" y estuve pensando sobre las mías propias.

La vuelta al colegio después de aquel verano, creo que marcó un antes y un después en mi forma de tomarme las "aventurillas" veraniegas.

Una de las mejores y mayores ventajas de haber cambiado de empresa es que, en Navidades, puedo disfrutar de bastantes días de vacaciones (este año especialmente, que he tenido tantas como l@s niñ@s), lo que hace que empezar el año sea casi como volver al colegio.

Recuerdo que cuando el mayor de mis sobrinos era pequeño, mi "SeñorHermanoMayor" le justificaba su obligación de salir de casa de lunes a viernes con un "es que tengo que ir al cole de mayores". Mi sobrino se conformaba al pensar que su obligación era muy parecida a la de su padre.

Cuando yo oí aquello por primera vez aún no había tenido ninguna relación laboral, pero ya podía adivinar que en aquellos "colegios de mayores" no se podía aprender tanto o, al menos, no de una forma tan entretenida como cuando se es niñ@.

Sí que se aprende. Sí, imagino que sí, pero muchas veces a base de palos. También se pueden tener muchas satisfacciones, pero no siempre son demasiado evidentes o no tienen la repercusión con la que sueñas cuando te estás preparando para la vida laboral. Y eso que yo no me puedo quejar demasiado (sobre todo con el cambio de empresa), pues trabajo en algo que me gusta y últimamente tengo la posibilidad de olvidar infravaloraciones sufridas anteriormente.

Lo más duro de empezar de nuevo en el trabajo es que a lo bueno se acostumbra un@ enseguida y yo he podido disfrutar días y días enteros con mi chica. Desde que he vuelto a mi cole de mayores, no hago más que soñar que suena el timbre del recreo para echar a correr en busca de besos y abrazos de mi chica. Incluso me entran ganas de hacer novillos para quedarme junto a ella todo el día.

7.1.09

Primeros besos

El primer chico al que besé (o el primero que me besó - no sabría muy bien qué frase sería más correcta - ), tenía el pelo castaño, más o menos mi estatura (aún crecí y ahora soy más alta que él), era de un pueblo cercano a "DondeVivoAhora" y tenía los ojos más azules que había visto hasta entonces (fuera de mi familia, pues mi "SeñoraMadre" y tres de mis herman@s tienen los ojos azules - y ahora, seis de mis sobrin@s - ).

Era tan inocente (por no decir boba), que pensé que aquel rollo adolescente (casi infantil) de verano, duraría hasta el verano siguiente, si mantenía la (inexistente) llama del "amor" encendida gracias a algunas cartas (por entonces, aquello de los mails y los SMSs no estaban ni en las mentes de quienes posteriormente los inventaron) que le escribí durante el otoño, el invierno y la primavera entre aquel verano y el siguiente.

Recuerdo perfectamente (y con cierto bochorno), que por aquel entonces, muy acorde con mi edad, me dio por leer novelitas románticas, de las de Corin Tellado (lo que vendría a ser una Danielle Steel actual), entre otros motivos, porque me hacía gracia que fueran las novelitas preferidas de mi ahora octogenaria "TitaLuci". No recuerdo qué editorial publicaba dichas novelas, pero sí recuerdo que en la contraportada, ponían una ilustración de trazo sencillo en la que podía verse a un hombre y una mujer besándose o abrazándose. Cursi de mí, incluía al final de aquellas cartas bobas un calco de estas ilustraciones.

En el verano posterior a las cartas, "DonPrimerBeso" me mantuvo en un "que-sí-que-no" que duró más de dos meses (benditas vacaciones aquellas de edad escolar). Imagino que me tuvo en ese "estado" a la espera de alguna otra boba que se colara por el color de sus ojos o por el abdomen increíblemente bien marcado para la edad que teníamos en aquel momento (un cuerpo aniñado habría sido más lógico).

Otro dueño de ojos azules, algo mayor que el resto de l@s que formábamos aquella especie de pandilla que sólo se formaba en verano (tenía un peculiar instinto docente que le llevó a crear con arena de playa una vulva para indicarnos a un@s cuant@s "alumn@s" atent@s dónde está el clítoris... lo que recuerdo sonriente ante aquella ingenuidad con la que le escuchábamos), estuvo atento al estado de "que-sí-que-no" en el que me tuvo "DonPrimerBeso". Gracias a las pocas atenciones que me dedicó, consiguió mi dirección postal.

A los pocos días de abandonar el lugar de veraneo y volver a "DondeYoVivía", recibí una carta de "DonMaestroDePlaya" en la que me contaba qué andaba diciendo por ahí de mí "DonPrimerBeso". Ahora me reiría, pensaría que es otro idiota más de los que andan por ahí, pero en aquel momento, lo primero que pensé fue que quería recuperar mis cartas para quemarlas yo misma. Lo siguiente que pensé, fue que mi vuelta al cole iba a ser mucho menos triste que la anterior, cuando pensaba que mi amor iba a estar a 400 Kms de "DondeYoVivía".

La postdata de la carta de "DonMaestroDePlaya", imaginando cómo iba a tomarme el contenido de la misiva, decía: "Sé feliz. Es lo más importante en esta vieja piedra redonda a la que alguien llamó Mundo". Es curioso que la recuerde tan bien después de casi dos décadas de haberla leído.

Así que tengo tres cosas que agradecerle a "DonMaestroDePlaya":

1.- que me abriera los ojos ante la realidad de "DonPrimerBeso";

2.- que me escribiera aquella frase que he reutilizado para otras personas y para mí misma; y

3.- saber dónde está el clítoris mucho antes que otras chicas de mi generación...

Año nuevo

Antes de nada, ¡FELIZ AÑO NUEVO!.

Hasta cierta edad, aún en la adolescencia, tenía la manía de que los años impares no eran demasiado buenos para mí, pero si tengo en cuenta que en el 95 empecé una relación que duró 7 años, olvido que mi padre falleció en el 99 y que en el 2007 terminé con una (semi)relación que me hizo más mal que bien y empecé otra que espero que dure para toda la vida, tendré que cambiar esa creencia algo absurda.

Así que, cambiada la creencia, me alegro de que empiece este año impar 2009.

Hoy me ha pasado lo que no me había pasado nunca. El cajero al que he atracado esta mañana con intención de pagar una deuda que contraje de una forma algo bochornosa que prefiero no hacer pública, me ha dado 10 euros de más. Así que podría decirse que el año no ha empezado tan mal :-)

Espero poder cumplir mis propósitos de año nuevo (esos que prefiero no contar por no gafarlos) y que se reduzca la lista de los propósitos para el futuro 2010. Lo mismo deseo para tod@s aquell@s que hacen que mi vida sea mucho mejor.