
Pues sí. Bien contenta que estaba yo porque por primera vez iba a estar en pleno centro de "DondeVivoAhora", viendo la fiesta del Día del Orgullo.
Contenta y orgullosa de estar justo este año que el tema era la visibilidad y normalidad de las mujeres que aman a mujeres. Y el orgullo me dura desde y hasta siempre, pero la alegría no.
Uno de los carteles que se vieron en las carrozas decía "...FOLLA, NO JODAS". Y bien podría haberle hecho caso a aquel cartel, aquel o aquella que metió su mano en mi bolso (abriendo antes la cremallera con tanto arte que ni me di cuenta) y se llevó mi monedero y mi móvil...
AAGGGGHHHH!!! Lo que más me fastidia no es la agenda de contactos, ni siquiera las notas que en más de una ocasión me han facilitado las cosas... No. Lo que más me jode (porque no hay otra forma más fiel a la realidad para decirlo), es todo lo personal que he perdido: una foto de "MiGordi", fotos de todos mis sobris, una tarjeta en la que me escribió mi chica después de un especial fin de semana juntas, aquel primer SMS que le envié y que le hizo sonreir y desear volver a hablar conmigo, su respuesta a este SMS, todos los SMS escritos con tanto amor que ha habido desde entonces... Una cantidad incalculable de amor, cariño, fraternidad, calidez y sonrisas... que me hacen sentir muchas de las cosas que contenía mi monedero y mi móvil.
Que a tanto llega lo que me fastidió el hurto, que no he vuelto a dormir bien desde entonces... Se pasará, eso está claro, pero de momento ya me han hecho desear no volver a la fiesta del Orgullo por un tiempo...