Cuando dos personas se conocen desde hace mucho tiempo, han conversado mucho, se han puesto al día de las cosas que les pasa por separado y comparten muchas horas de silencio (del cómodo); acaba surgiendo una especie de argot entre ellas, acaban teniendo expresiones y términos cuyo significado sólo tiene sentido entre ellas.
Eso es lo que nos pasa a "MariReto" y a mí. De hecho, no hay nadie mejor que ella que entienda el significado de su sobrenombre, "MariReto". Nadie mejor que nosotras, sabe lo que significa "tener un reto sosón", la palabra "renocorosa", o el cachondeo que llevamos con decirme o no "las cosas chungas". Tampoco nos entienden mucho cuando decimos que "Dios existe y es malo", o que al nacer "rellenamos muy mal los formularios de acceso", o que cuando conocemos a alguien estaría bien que llevara bajo el brazo un "calendario de relaciones" un poco apañao.
Y no es que seamos especialmente pesimistas. Simplemente, optamos por ironizar y reírnos, de alguna manera, de las cosas que nos pasan.
Y es que nos pasan unas cosas (o no nos pasan otras), que hace ya tiempo que sentimos que compartimos un@s productores de la película de la vida un poco tacañ@s o con un presupuesto de película de Serie Z. Que no nos llega para que contraten guionistas buen@s o, al menos, un poco inteligentes. Tampoco nos llega para unos decorados interesantes o para unos lugares de "rodaje" algo (aunque sea un poquito) especiales. Que ni siquiera los directores de cásting nos aciertan con l@s extras y l@s coprotagonistas.
A estas alturas de la película, estamos casi convencidas de que en el formulario de acceso al nacer, tampoco hicimos la cruz en la casilla que nos permitía aumentar el presupuesto de l@s productores o, directamente, la que nos diera la posibilidad de cambiar de productores.
Hay historias que es mejor vivirlas en otro momento; ya sea antes, después o nunca.
31.8.07
Esta es la ciudad
Esta es la ciudad que la vio nacer. Es la que le dio el gentilicio que la acompañó toda su vida. La que le hizo sentir que en algún punto del planeta tendría un vínculo que nunca la abandonaría.
Volvió a ella esperando recuperar aquello que en un momento de su vida pensó que había olvidado para siempre. Aquello que sintió que iba a ser irrecuperable por aquella época en la que se prometió romper con todo. Había hecho tantos esfuerzos por sentirse unida a todo lo que fuera diferente del pasado, que llegó a sentirse ridícula el día que reconoció en sí misma que había algo imposible de cambiar.
Llevaba años negándose cuáles eran los verdaderos motivos que le habían provocado salir huyendo. Corría hacia el futuro, cambiándolo desde el presente, sin darse cuenta de que el presente de hoy es el pasado de mañana.
Destruía continuamente creyendo que estaba construyendo. Sus actos tenían el efecto de un huracán mientras ella pensaba que estaba viviendo la calma que sigue a la tempestad.
Mientras hacía y deshacía, deshilvanando lo hilvanado, nunca se encontró con nadie que pudiera enseñarle el camino que estaba recorriendo. Nunca encontró a quien le hiciera detenerse para detener su propia demolición. Cuando alguien caía debido a un empujón de su energía negativa, ya no había posibilidad de levantarle invirtiendo el sentido de su energía. O no había tiempo, o no había ganas, o ya no le importaba. Se había prometido mirar siempre hacia adelante y nunca incumpliría su propia promesa.
Y aunque nunca se paró a mirar atrás, sabía que allá a donde iba, siempre viajaba con ella la experiencia. Sabía que aquella experiencia era cada vez mayor y que estaba convirtiendo en un equipaje invisible pero cada vez más pesado, que le iba añadiendo a sus pasos más dificultades que facilidades. Cada vez que sentía que el peso sobre sus hombros empezaba a ser una molestia, se desprendía de algunas enseñanzas de su experiencia para dejarlos caer por el barranco del olvido.
Nunca echó en falta ninguna de esas vivencias que dejó abandonadas en aquel barranco. Nunca se arrepintió de lo que decidió dejar, aunque tampoco sintió que lo que decidió mantener en su equipaje fuera la mejor elección.
No prolongó innecesariamente ningún estado de ánimo, ningún sentimiento, ni ningún pensamiento. Ni siquiera persiguió el sentido de la vida porque desde el origen de su huida tenía claro que no lo iba a encontrar.
Profesaba tanto y tan fielmente su propia individualidad, que con las tijeras más grandes y más resistentes que su imaginación pudo idear, cortó uno por uno todos los hilos que la unían a cualquier persona, lugar o materia. Y si a lo largo de su camino, sentía que algún hilo volvía a formarse o volvía a aparecer, lo volvía a cortar... ras, ras... ¡se acabó!.
Siempre estaba inquieta. Aunque llegara en algún momento a un punto de aparente paz, las decisiones que tomaba volvían a llevarle a un estado de movimiento interno más cercano a lo desconocido por descubrir, que a lo conocido por disfrutar.
Y, en realidad, nunca sabrá qué le llevó de nuevo a la ciudad que la vio nacer. Algo le había hecho volver allí y no estaba segura de querer descubrirlo. Le asustaba la idea de que, para afrontar su retorno, necesitara de aquello de lo que había estado desprendiéndose durante toda su huida. No sabía cómo iba a poder cumplir con su promesa de nunca mirar atrás, estando de nuevo allí...
Esta es la ciudad que la vio nacer, y le daba miedo que se convirtiera también en la ciudad que la viera morir... si no la que viera la muerta de su cuerpo, sí la que viera morir a su alma...
Volvió a ella esperando recuperar aquello que en un momento de su vida pensó que había olvidado para siempre. Aquello que sintió que iba a ser irrecuperable por aquella época en la que se prometió romper con todo. Había hecho tantos esfuerzos por sentirse unida a todo lo que fuera diferente del pasado, que llegó a sentirse ridícula el día que reconoció en sí misma que había algo imposible de cambiar.
Llevaba años negándose cuáles eran los verdaderos motivos que le habían provocado salir huyendo. Corría hacia el futuro, cambiándolo desde el presente, sin darse cuenta de que el presente de hoy es el pasado de mañana.
Destruía continuamente creyendo que estaba construyendo. Sus actos tenían el efecto de un huracán mientras ella pensaba que estaba viviendo la calma que sigue a la tempestad.
Mientras hacía y deshacía, deshilvanando lo hilvanado, nunca se encontró con nadie que pudiera enseñarle el camino que estaba recorriendo. Nunca encontró a quien le hiciera detenerse para detener su propia demolición. Cuando alguien caía debido a un empujón de su energía negativa, ya no había posibilidad de levantarle invirtiendo el sentido de su energía. O no había tiempo, o no había ganas, o ya no le importaba. Se había prometido mirar siempre hacia adelante y nunca incumpliría su propia promesa.
Y aunque nunca se paró a mirar atrás, sabía que allá a donde iba, siempre viajaba con ella la experiencia. Sabía que aquella experiencia era cada vez mayor y que estaba convirtiendo en un equipaje invisible pero cada vez más pesado, que le iba añadiendo a sus pasos más dificultades que facilidades. Cada vez que sentía que el peso sobre sus hombros empezaba a ser una molestia, se desprendía de algunas enseñanzas de su experiencia para dejarlos caer por el barranco del olvido.
Nunca echó en falta ninguna de esas vivencias que dejó abandonadas en aquel barranco. Nunca se arrepintió de lo que decidió dejar, aunque tampoco sintió que lo que decidió mantener en su equipaje fuera la mejor elección.
No prolongó innecesariamente ningún estado de ánimo, ningún sentimiento, ni ningún pensamiento. Ni siquiera persiguió el sentido de la vida porque desde el origen de su huida tenía claro que no lo iba a encontrar.
Profesaba tanto y tan fielmente su propia individualidad, que con las tijeras más grandes y más resistentes que su imaginación pudo idear, cortó uno por uno todos los hilos que la unían a cualquier persona, lugar o materia. Y si a lo largo de su camino, sentía que algún hilo volvía a formarse o volvía a aparecer, lo volvía a cortar... ras, ras... ¡se acabó!.
Siempre estaba inquieta. Aunque llegara en algún momento a un punto de aparente paz, las decisiones que tomaba volvían a llevarle a un estado de movimiento interno más cercano a lo desconocido por descubrir, que a lo conocido por disfrutar.
Y, en realidad, nunca sabrá qué le llevó de nuevo a la ciudad que la vio nacer. Algo le había hecho volver allí y no estaba segura de querer descubrirlo. Le asustaba la idea de que, para afrontar su retorno, necesitara de aquello de lo que había estado desprendiéndose durante toda su huida. No sabía cómo iba a poder cumplir con su promesa de nunca mirar atrás, estando de nuevo allí...
Esta es la ciudad que la vio nacer, y le daba miedo que se convirtiera también en la ciudad que la viera morir... si no la que viera la muerta de su cuerpo, sí la que viera morir a su alma...
30.8.07
El porqué de las cosas
Cuando era pequeña (debía de ser bastante pequeña, porque recuerdo que aún no leía con demasiada fluidez), me regalaron un libro que se llamaba "El porqué de las cosas".
Era una mezcla de un libro de ciencias naturales y de "anécdotas humanas". Te explicaba , por ejemplo, porqué sale el arcoiris, porque los peces no parecen dormir nunca, porque hay gente que tiene pecas o porque sentimos el hambre y la sed, etc.
Me gustaba tanto el libro que de tanto leerlo y releerlo, acabó con las hojas despegadas y vueltas a pegar con cinta adhesiva.
Visto el éxito, mis padres me regalaron "El porqué de las cosas. Volumen II", que contenía explicaciones similares.
Aprendí un montón de cosas con aquellos dos libros. Un montón de curiosidades que en el colegio no se paraban a explicar.
Me encantaría que editaran ahora algún libro que se llamara algo así como "El porqué de las cosas de los adultos" o "El porqué de las reacciones de los adultos".
Estaría bien que alguien (o algún grupo de personas) pudiera recopilar en un libro o dos, algunas de esas cosas que cuesta tanto entender, que hacemos que las personas y que tantas veces nos gustaría que nos explicaran.
Ciertas editoriales están llenas de libros de filósof@s, antropólog@s, psicólog@s y psiquiatras, que pretenden ser libros de auto-ayuda o que intentan demostrar más de una teoría de cómo reaccionamos ante nuestros estados de ánimo, vida en sociedad o situaciones personales y/o profesionales. Pero en ninguno (yo no le he encontrado, aunque tampoco he buscado con demasiado interés, la verdad) se puede encontrar explicaciones tan sencillas y a la vez aclaratorias, como las que había en aquellos dos libros que me descubrieron tantos porqués.
Supongo que hacer una recopilación de estas "cosas humanas" es algo complejo a la vez que arriesgado. Tendemos demasiado a imaginar que las otras personas reaccionarían de la misma manera que un@ mism@ ante una situación concreta. Si alguien se arriesgara a publicar cuáles son estas reacciones basándose en las propias, se encontraría con un montón de lectores que no estarían conformes y echarían por tierra la publicación.
A su vez, por muy acertad@ que estuviera el(la) autor(a), siempre se correría el riesgo de las interpretaciones erróneas y el riesgo de que la mayoría de lectores fueran incapaces de separar a quien escribe de lo que cuenta, acusándole de que ha escrito una especie de memorias en lugar de una generalización del sentir humano.
Así que, definitivamente, NO. No creo que sea posible la existencia de un libro tan "rico" como aquellos de "El porqué de las cosas" que disfruté cuando era una cría.
Era una mezcla de un libro de ciencias naturales y de "anécdotas humanas". Te explicaba , por ejemplo, porqué sale el arcoiris, porque los peces no parecen dormir nunca, porque hay gente que tiene pecas o porque sentimos el hambre y la sed, etc.
Me gustaba tanto el libro que de tanto leerlo y releerlo, acabó con las hojas despegadas y vueltas a pegar con cinta adhesiva.
Visto el éxito, mis padres me regalaron "El porqué de las cosas. Volumen II", que contenía explicaciones similares.
Aprendí un montón de cosas con aquellos dos libros. Un montón de curiosidades que en el colegio no se paraban a explicar.
Me encantaría que editaran ahora algún libro que se llamara algo así como "El porqué de las cosas de los adultos" o "El porqué de las reacciones de los adultos".
Estaría bien que alguien (o algún grupo de personas) pudiera recopilar en un libro o dos, algunas de esas cosas que cuesta tanto entender, que hacemos que las personas y que tantas veces nos gustaría que nos explicaran.
Ciertas editoriales están llenas de libros de filósof@s, antropólog@s, psicólog@s y psiquiatras, que pretenden ser libros de auto-ayuda o que intentan demostrar más de una teoría de cómo reaccionamos ante nuestros estados de ánimo, vida en sociedad o situaciones personales y/o profesionales. Pero en ninguno (yo no le he encontrado, aunque tampoco he buscado con demasiado interés, la verdad) se puede encontrar explicaciones tan sencillas y a la vez aclaratorias, como las que había en aquellos dos libros que me descubrieron tantos porqués.
Supongo que hacer una recopilación de estas "cosas humanas" es algo complejo a la vez que arriesgado. Tendemos demasiado a imaginar que las otras personas reaccionarían de la misma manera que un@ mism@ ante una situación concreta. Si alguien se arriesgara a publicar cuáles son estas reacciones basándose en las propias, se encontraría con un montón de lectores que no estarían conformes y echarían por tierra la publicación.
A su vez, por muy acertad@ que estuviera el(la) autor(a), siempre se correría el riesgo de las interpretaciones erróneas y el riesgo de que la mayoría de lectores fueran incapaces de separar a quien escribe de lo que cuenta, acusándole de que ha escrito una especie de memorias en lugar de una generalización del sentir humano.
Así que, definitivamente, NO. No creo que sea posible la existencia de un libro tan "rico" como aquellos de "El porqué de las cosas" que disfruté cuando era una cría.
29.8.07
Para estarme quietecita
Vuelvo hoy de "DondeViveMiGordi" a "DondeYoVivo" después de estar durante algo menos de dos días, riéndome de las trastadas de "MiGordi" y de su inteligente intuición (que con 17 meses que tiene, hace cosas de las que deberíamos aprender los mayores que la rodeamos).
Y vuelvo para quedarme quietecita, que ya he cumplido bastante con aquello que me propuse de parar lo menos posible en mi mes de vacaciones.
Así que esperaré a que acabe esta semana, agradeciendo al calendario que los dos primeros días de septiembre caigan en fin de semana, y preparándome mentalmente para las dos primeras semanas de septiembre, que van a ser especialmente duras.
Que si de normal los domingos son un poco "apagados" porque al día siguiente empieza la semana, éste va a ser especialmente agobiante por ser el último de las vacaciones hasta el año que viene... Uff, lo planteas así, como que faltan 11 meses hasta volver a tener vacaciones, y da un poco de asquito.
Y mira, saber que las dos primeras semanas van a ser realmente cojonudas (y no en el sentido positivo, al contrario), tiene de bueno que no voy a tener tiempo para depresiones postvacacionales... que voy a estar más horas en el "DesérticoPolígonoIndustrial" que un minutero en un reloj... y le ahorraré a más de un@ que se coja disgustos porque me plante allá donde no deba estar; me ahorraré a mí misma sentir que estoy donde no quieren que esté... o donde yo misma sienta que no debería estar...
Y vuelvo para quedarme quietecita, que ya he cumplido bastante con aquello que me propuse de parar lo menos posible en mi mes de vacaciones.
Así que esperaré a que acabe esta semana, agradeciendo al calendario que los dos primeros días de septiembre caigan en fin de semana, y preparándome mentalmente para las dos primeras semanas de septiembre, que van a ser especialmente duras.
Que si de normal los domingos son un poco "apagados" porque al día siguiente empieza la semana, éste va a ser especialmente agobiante por ser el último de las vacaciones hasta el año que viene... Uff, lo planteas así, como que faltan 11 meses hasta volver a tener vacaciones, y da un poco de asquito.
Y mira, saber que las dos primeras semanas van a ser realmente cojonudas (y no en el sentido positivo, al contrario), tiene de bueno que no voy a tener tiempo para depresiones postvacacionales... que voy a estar más horas en el "DesérticoPolígonoIndustrial" que un minutero en un reloj... y le ahorraré a más de un@ que se coja disgustos porque me plante allá donde no deba estar; me ahorraré a mí misma sentir que estoy donde no quieren que esté... o donde yo misma sienta que no debería estar...
28.8.07
Cosas que no cambian
- "MiGordi" sigue durmiendo en las mismas posturas en las que duermo yo (debe de ser eso que dice que "sacan de la pica", cuando alguien tiene una manía como su padrino o como su madrina).
- Me sigue deprimiendo el estado en el que me encuentro con mi "SeñoraMadre" cada vez que hace un tiempo que no la veo.
- Cada vez que "MiGordi" me extraña al verme por el tiempo que hace que no me ve, vuelvo a desilusionarme.
- Si no tomo café llevo bastante bien el no fumar... pero como tome café, no puedo evitar pensar en el cigarrito.
- Lo mío en meteduras de pata por hablar de más, empieza a parecer algo profesional.
- Sigo "llenándome de gloria" y "cagándola" por callar o medio-callar algunas cosas.
- Sigo recordando.
- Sigo deseando.
- Sigo callando.
- Sigo pensando.
- Me sigue deprimiendo el estado en el que me encuentro con mi "SeñoraMadre" cada vez que hace un tiempo que no la veo.
- Cada vez que "MiGordi" me extraña al verme por el tiempo que hace que no me ve, vuelvo a desilusionarme.
- Si no tomo café llevo bastante bien el no fumar... pero como tome café, no puedo evitar pensar en el cigarrito.
- Lo mío en meteduras de pata por hablar de más, empieza a parecer algo profesional.
- Sigo "llenándome de gloria" y "cagándola" por callar o medio-callar algunas cosas.
- Sigo recordando.
- Sigo deseando.
- Sigo callando.
- Sigo pensando.
27.8.07
Hermetismo
Soy incapaz de contar las veces que me han acusado de hermética y, sin embargo, soy capaz de contar, con los dedos de una mano, a cuántas personas les he dejado atravesar (a veces sin poder evitarlo) alguna de las rendijas de mi coraza.
También soy incapaz de contar las personas herméticas con las que me he encontrado en la vida. Algunas coinciden con las que me han acusado a mí de impenetrable, de cerrada, quizás por aquello de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio.
O quizás... sólo tal vez... por aquello de ver nuestro reflejo en la otra persona y creer que es una lente de aumento, sin reconocer que la imagen es fiel retrato de un@ mism@.
También soy incapaz de contar las personas herméticas con las que me he encontrado en la vida. Algunas coinciden con las que me han acusado a mí de impenetrable, de cerrada, quizás por aquello de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio.
O quizás... sólo tal vez... por aquello de ver nuestro reflejo en la otra persona y creer que es una lente de aumento, sin reconocer que la imagen es fiel retrato de un@ mism@.
¿Para qué sirve?
¿Para qué sirve que un@ aprenda a decir ciertas cosas si luego te encuentras con quien no quiere oírlas?.
¿Para qué sirve que te digan ciertas cosas si para cuando te han hecho reflexionar ya no importa las conclusiones que saques?.
¿Para qué sirve alcanzar cierto punto de confianza si cuando menos te lo esperas te demuestran que se ha esfumado?.
¿Para qué sirve que alguien te importe si luego te dejan evidencia de que no importas del mismo modo?.
¿Para qué sirve comportarse como que han existido vínculos irrompibles si a la menor ocasión el hilo de conexión se quiebra?.
¿Para qué sirve que hablemos del corazón (¡con lo que cuesta sacar cosas de ahí!) si luego la cabeza circula en sentido contrario atropellando a todo lo que fluye del corazón?.
¿Para qué sirve que nos propongamos avanzar en lo que aprendemos si luego nos pasamos la vida dando pasos atrás?.
¿Para qué sirve evidenciar la entrega de tu persona si luego te echan en cara que te entregas demasiado?.
¿Para qué sirve retener en un@ mism@ lo que creímos que merecía la pena recordar, si luego parece que lo que fue cosa de dos lo viviste sol@?.
¿Para qué sirve mantener una promesa si todas las promesas que te hacen acaban sin cumplirse?.
¿Para qué sirve no olvidar después de que te hayan demostrado que te han olvidado?.
¿Para qué sirve restaurar grietas de nuestra persona si la regeneración no va más allá de nuestras fachadas?.
¿Para qué sirve avisar a alguien de que se está autoengañando si esa persona se cree feliz con su autoengaño?.
¿Para qué sirve hablar?.
¿Para qué sirve callar?.
¿Para qué sirve que te digan ciertas cosas si para cuando te han hecho reflexionar ya no importa las conclusiones que saques?.
¿Para qué sirve alcanzar cierto punto de confianza si cuando menos te lo esperas te demuestran que se ha esfumado?.
¿Para qué sirve que alguien te importe si luego te dejan evidencia de que no importas del mismo modo?.
¿Para qué sirve comportarse como que han existido vínculos irrompibles si a la menor ocasión el hilo de conexión se quiebra?.
¿Para qué sirve que hablemos del corazón (¡con lo que cuesta sacar cosas de ahí!) si luego la cabeza circula en sentido contrario atropellando a todo lo que fluye del corazón?.
¿Para qué sirve que nos propongamos avanzar en lo que aprendemos si luego nos pasamos la vida dando pasos atrás?.
¿Para qué sirve evidenciar la entrega de tu persona si luego te echan en cara que te entregas demasiado?.
¿Para qué sirve retener en un@ mism@ lo que creímos que merecía la pena recordar, si luego parece que lo que fue cosa de dos lo viviste sol@?.
¿Para qué sirve mantener una promesa si todas las promesas que te hacen acaban sin cumplirse?.
¿Para qué sirve no olvidar después de que te hayan demostrado que te han olvidado?.
¿Para qué sirve restaurar grietas de nuestra persona si la regeneración no va más allá de nuestras fachadas?.
¿Para qué sirve avisar a alguien de que se está autoengañando si esa persona se cree feliz con su autoengaño?.
¿Para qué sirve hablar?.
¿Para qué sirve callar?.
24.8.07
Pelea nocturna
Hace algo más de un mes, ya hice pública la devoción que sienten por mí los mosquitos.
Pues no teniendo yo bastante conmigo misma y otros seres vivos bastante más grandes que los mosquitos, para que conciliar el sueño sea para mí la tarea más difícil a la que me enfrentaba anoche, tuve a uno de los mosquitos más grandes de los que he visto en mi vida, jorobándome media noche.
¿Quién narices dice que los mosquitos, una vez te pican, se mueren?. Éste en concreto, recorrió, en una sola noche, más partes de mi cuerpo de las que nunca haya recorrido cualquier otro ser vivo de esos que me quitan el sueño. Bueno, podría decir que, al mosquito, sólo le faltó recorrer aquellos lugares de mi cuerpo que sí han recorrido los otros seres más grandes.
Si es verdad que mueren después de picar, aquel gigantón debió de llegar al purgatorio de mosquitos bien cebadito. A lo mejor era un "rey mosquito". Puede que no sea verdad, pero una vez me contaron que la razón por la que las camas de algunos palacios y residencias de reyes y reinas son tan pequeñas, no es porque fueran mucho más bajit@s de lo que somos actualmente (que tampoco es verdad que haya tanta diferencia en la estatura media actual con la de hace un par de siglos), como piensa mucha gente, sino que tenían la costumbre de cenar MUY copiosamente por si la muerte les alcanzaba a mitad de la noche, irse "al otro mundo" con estómago bien lleno,... los pobres morían con el estómago vacío y a ellos no les podía pasar igual (algo así como lo de ciertas culturas que entierran a sus muertos con frutos, esencias aromáticas y abalorios varios, para que tengan un camino dichoso hasta llegar al "más allá"). Cenaban tanto que no podían tumbarse en la cama, les sentaría mal la cena, les daría angustia... Así que dormían recostados entre almohadones y/o cojines, semi-sentados.
Así que ya me imagino yo a mi contrincante de anoche todo rechoncho (el muy cabrón) por la cenorra que se había pegado a mi costa, intentando alzar el vuelo hacia su lecho real para frotarse la barriga y relamerse la trompa, mientras espera lo que le depara el día siguiente.
Pues no teniendo yo bastante conmigo misma y otros seres vivos bastante más grandes que los mosquitos, para que conciliar el sueño sea para mí la tarea más difícil a la que me enfrentaba anoche, tuve a uno de los mosquitos más grandes de los que he visto en mi vida, jorobándome media noche.
¿Quién narices dice que los mosquitos, una vez te pican, se mueren?. Éste en concreto, recorrió, en una sola noche, más partes de mi cuerpo de las que nunca haya recorrido cualquier otro ser vivo de esos que me quitan el sueño. Bueno, podría decir que, al mosquito, sólo le faltó recorrer aquellos lugares de mi cuerpo que sí han recorrido los otros seres más grandes.
Si es verdad que mueren después de picar, aquel gigantón debió de llegar al purgatorio de mosquitos bien cebadito. A lo mejor era un "rey mosquito". Puede que no sea verdad, pero una vez me contaron que la razón por la que las camas de algunos palacios y residencias de reyes y reinas son tan pequeñas, no es porque fueran mucho más bajit@s de lo que somos actualmente (que tampoco es verdad que haya tanta diferencia en la estatura media actual con la de hace un par de siglos), como piensa mucha gente, sino que tenían la costumbre de cenar MUY copiosamente por si la muerte les alcanzaba a mitad de la noche, irse "al otro mundo" con estómago bien lleno,... los pobres morían con el estómago vacío y a ellos no les podía pasar igual (algo así como lo de ciertas culturas que entierran a sus muertos con frutos, esencias aromáticas y abalorios varios, para que tengan un camino dichoso hasta llegar al "más allá"). Cenaban tanto que no podían tumbarse en la cama, les sentaría mal la cena, les daría angustia... Así que dormían recostados entre almohadones y/o cojines, semi-sentados.
Así que ya me imagino yo a mi contrincante de anoche todo rechoncho (el muy cabrón) por la cenorra que se había pegado a mi costa, intentando alzar el vuelo hacia su lecho real para frotarse la barriga y relamerse la trompa, mientras espera lo que le depara el día siguiente.
22.8.07
Emprendedora
El punto del post en el que hacía recuento del primer día en Munich, en el que decía que había hecho 20 intentos de encontrar algún texto traducidos al español, sin éxito, se repitió a lo largo de todo el viaje. Francés, italiano, inglés, chino... pero español, casi nada.
Pero, para mi grata sorpresa, en el envoltorio y las instrucciones del artículo "love yourself" (que ya podrían dejarse de chorradas y usar mejor "sex yourself"... que lo de "amarse" es otra cosa, digo yo) que adquirí el séptimo día del viaje, venía la traducción al español. Además, estaba bastante bien traducido, no como las traducciones que se pueden ver en algunos mensajes de aviso y error de Windows y ciertas aplicaciones (comparación inspirada en mi "deformación profesional").
Con las instrucciones nos estuvimos riendo un buen rato "MariReto" y yo. Muchas veces por la obviedad de algunos puntos, como el que te explica que antes de ponerle las pilas tienes que sacarlo de su envoltorio (lo que me recordó a cuando en las instrucciones de un teléfono móvil te dicen que te lo tienes que poner junto a la oreja para escuchar, como si a alguien se le ocurriera ponérselo junto a un orificio de la nariz). Otras veces nos reíamos por lo específicos que eran algunos consejos de uso. Y con otras instrucciones no nos reíamos porque tratan sobre la higiene y otros cuidados.
Entramos a aquel sex-shop sabiendo que era uno de los que formaban parte de una cadena (cerca del hotel había dos con el mismo nombre y en plena zona comercial y céntrica había otro).
Por lo visto, el artículo que compré, es de la marca propia de la cadena (como cuando te compras pasta de diente Carrefour), y en el envoltorio te cuentan la historia de quien da nombre a la cadena. Es esta:
"Beate Uhse nació en Prusia Oriental (Alemania) en octubre de 1919. En 1936, obtuvo su licencia de piloto y fue la única mujer entre 60 estudiantes de vuelo. En la primavera de 1945, Beate Uhse, que en esa época ya había enviudado, salió huyendo de Berlín con su hijo Klaus en uno de los últimos aviones que voló a Frisia del Norte, Alemania. Después del final de la Segunda Guerra Mundial, las mujeres se sentían atormentadas no sólo por la falta de alimentos y de un lugar para vivir, sino también por los problemas de embarazos no deseados. Beate Uhse de dedicó entonces a asesorar a las mujeres acerca de métodos naturales de control de natalidad, y en 1946 publicó un pequeño folleto en el que explicaba cómo calcular los días infértiles de acuerdo con el Método de Ogino Knaus. Este "Schift X" [Documento X] sentó las bases de la compañía de Beate Uhse. El negocio de las ventas por correo comenzó en 1948 y en 1962, Beate Uhse abrió el primer sex shop del mundo. En 1999, la compañía comenzó a cotizar en el mercado de valores alemán y en la actualidad cotiza en el segmento con mayores requisitos de información [Prime Standard]. Con la emisión de la primera acción de la industria del erotismo alemana, Beate Uhse demostró una vez más su visión empresarial. Beate Uhse murió en el 2001, a los 81 años."
Sigue con dos párrafos más. El último habla de que el grupo de compañías Beate Uhse es líder en el mercado en la industria del erotismo...(patatín patatán)... Y el penúltimo párrafo es el que sigue:
"En memoria de la fundadora de la empresa, se creó la Beate Uhse Stiftung [Fundación Beate Uhse] para ayudar a las personas necesitadas, en especial a las mujeres, de una forma no política y pragmática. Con su compra de hoy está apoyando la obra de la Fundación, espiritual y económicamente".
Así que me guardaré el envoltorio por si alguien "me pilla" el artículo y, si le irrita el hallazgo, poderle decir "No, no, si yo lo único que pretendía era colaborar con una fundación para mujeres..."
Por otro lado, siempre admiraré a personas tan emprendedoras como Beate Uhse.
Pero, para mi grata sorpresa, en el envoltorio y las instrucciones del artículo "love yourself" (que ya podrían dejarse de chorradas y usar mejor "sex yourself"... que lo de "amarse" es otra cosa, digo yo) que adquirí el séptimo día del viaje, venía la traducción al español. Además, estaba bastante bien traducido, no como las traducciones que se pueden ver en algunos mensajes de aviso y error de Windows y ciertas aplicaciones (comparación inspirada en mi "deformación profesional").
Con las instrucciones nos estuvimos riendo un buen rato "MariReto" y yo. Muchas veces por la obviedad de algunos puntos, como el que te explica que antes de ponerle las pilas tienes que sacarlo de su envoltorio (lo que me recordó a cuando en las instrucciones de un teléfono móvil te dicen que te lo tienes que poner junto a la oreja para escuchar, como si a alguien se le ocurriera ponérselo junto a un orificio de la nariz). Otras veces nos reíamos por lo específicos que eran algunos consejos de uso. Y con otras instrucciones no nos reíamos porque tratan sobre la higiene y otros cuidados.
Entramos a aquel sex-shop sabiendo que era uno de los que formaban parte de una cadena (cerca del hotel había dos con el mismo nombre y en plena zona comercial y céntrica había otro).
Por lo visto, el artículo que compré, es de la marca propia de la cadena (como cuando te compras pasta de diente Carrefour), y en el envoltorio te cuentan la historia de quien da nombre a la cadena. Es esta:
"Beate Uhse nació en Prusia Oriental (Alemania) en octubre de 1919. En 1936, obtuvo su licencia de piloto y fue la única mujer entre 60 estudiantes de vuelo. En la primavera de 1945, Beate Uhse, que en esa época ya había enviudado, salió huyendo de Berlín con su hijo Klaus en uno de los últimos aviones que voló a Frisia del Norte, Alemania. Después del final de la Segunda Guerra Mundial, las mujeres se sentían atormentadas no sólo por la falta de alimentos y de un lugar para vivir, sino también por los problemas de embarazos no deseados. Beate Uhse de dedicó entonces a asesorar a las mujeres acerca de métodos naturales de control de natalidad, y en 1946 publicó un pequeño folleto en el que explicaba cómo calcular los días infértiles de acuerdo con el Método de Ogino Knaus. Este "Schift X" [Documento X] sentó las bases de la compañía de Beate Uhse. El negocio de las ventas por correo comenzó en 1948 y en 1962, Beate Uhse abrió el primer sex shop del mundo. En 1999, la compañía comenzó a cotizar en el mercado de valores alemán y en la actualidad cotiza en el segmento con mayores requisitos de información [Prime Standard]. Con la emisión de la primera acción de la industria del erotismo alemana, Beate Uhse demostró una vez más su visión empresarial. Beate Uhse murió en el 2001, a los 81 años."
Sigue con dos párrafos más. El último habla de que el grupo de compañías Beate Uhse es líder en el mercado en la industria del erotismo...(patatín patatán)... Y el penúltimo párrafo es el que sigue:
"En memoria de la fundadora de la empresa, se creó la Beate Uhse Stiftung [Fundación Beate Uhse] para ayudar a las personas necesitadas, en especial a las mujeres, de una forma no política y pragmática. Con su compra de hoy está apoyando la obra de la Fundación, espiritual y económicamente".
Así que me guardaré el envoltorio por si alguien "me pilla" el artículo y, si le irrita el hallazgo, poderle decir "No, no, si yo lo único que pretendía era colaborar con una fundación para mujeres..."
Por otro lado, siempre admiraré a personas tan emprendedoras como Beate Uhse.
21.8.07
Empieza a ser...
...patética.
Mi situación empieza a ser patética... yo empiezo a sentirme patética...
Mi epifanía está empezando a ser completa.
Estoy en busca de la CATARSIS. No sé cuando llegaré a ella, pero haré todo lo posible para conseguirla (y hablo de la catarsis, sólo de ese "ella").
Mi situación empieza a ser patética... yo empiezo a sentirme patética...
Mi epifanía está empezando a ser completa.
Estoy en busca de la CATARSIS. No sé cuando llegaré a ella, pero haré todo lo posible para conseguirla (y hablo de la catarsis, sólo de ese "ella").
20.8.07
Atent@s a los animales
Resulta que en un montón de maremotos, terremotos y otros fenómenos geológicos y meteorológicos de la historia, se ha dado el hecho de que los animales presentían de alguna manera, y desde varias horas antes, lo que iba a pasar.
Todos los animales con libertad de movimiento, huían hacia el lado opuesto a donde iba a ocurrir la catástrofe y casi no murieron animales no domésticos cuando llegaron los "malos momentos".
Los animales en cautiverio, se ponían muy alterados cuando se acercaban los fenómenos. Los humanos que estaban cerca de ellos, no comprendían qué les pasaba, no sabían lo que iba a pasar, y muchos de ellos murieron junto a sus animales.
Es una especie de sexto sentido para muchas personas. Algunos expertos, lo basan en cierta perceptibilidad extra-sensible. Por ejemplo, los elefantes tienen la planta de los pies (¿se les llama "pies" en los elefantes?) tan sensible, que son capaces de sentir vibraciones que se producen a varios cientos de kilómetros. Se sabe de varios elefantes que en el tsunami de 2005 (desde entonces tod@s llamamos "tsunamis" a los maremotos o seísmos en el fondo del mar), no querían ir hacia la costa por mucho que sus dueñ@s se empeñaran en llevarlos hasta allí (por suerte para sus dueñ@s, los elefantes tienen tal tamaño que cualquiera consigue moverlos a donde no quieren... ¡imposible!).
Como este ejemplo de los elefantes, podría describir otros muchos de otros animales. En cierto modo es impresionante. Oyes estas cosas y un@ se siente un poco inútil como ser humano.
Hace poco, también oí la historia de un gato que era un poco impactante. El gato en cuestión, era un gato callejero que, una vez "adoptado" por l@s enfermer@s de la residencia de la tercera edad por la que merodeaba, se dieron cuenta de que, un par de horas antes de que un(una) ancian@ muriera, se iba a su habitación y se tumbaba a los pies de su cama. Espero que a l@s ancian@s en cuestión les gustara la compañía felina en sus dos últimas horas de vida o, aún mejor, espero que no conocieran la historia del gato o que no fueran conscientes de que el gato les estaba acompañando en la "recta final". ¡Ah!, una cosa, el gato no era negro, ¡eh! (que luego hay gente como "MariReto" que, por culpa de la superstición, le tiene especial cariño a l@s gat@s negr@s... una especie de compasión por el(la) marginad@).
Y es que, a veces, sería preferible tener menos racionalidad y un poco más de algún que otro "sexto sentido". Si no para huir de catástrofes naturales, al menos sí para poder escapar de algunas catástrofes personales. Porque sí que es verdad que algunas personas tienen (y a veces, "tenemos") una especie de intuición que les(nos) prepara un poco para lo que se avecina. Lo que ocurre, es que pocas veces somos como esos animales con libertad de movimiento que son capaces de huir hacia el lado opuesto, y la mayoría de las veces somos esos animales que están atados con una correa en la puerta de algunas casas o tienen una valla alrededor que les impide salir corriendo. Pocas veces nos damos cuenta de que nos emiten una señal, como la presencia del gato de la residencia, o si nos damos cuenta, no queremos reconocer las señales de aviso por no enfrentarnos a las cosas antes de que ocurran.
Supongo que ciertas cosas no se pueden aprender, como las intuiciones y los presentimientos (y menos aún de una especie animal diferente a la humana), pero deberíamos estar más atent@s a ciertos comportamientos o caracteres, que algunos merecerían la pena que los imitáramos (la independencia de l@s gat@s, la lealtad de l@s perr@s, la nobleza de los caballos (y de las yeguas), la fidelidad entre ciertas aves, etc).
Todos los animales con libertad de movimiento, huían hacia el lado opuesto a donde iba a ocurrir la catástrofe y casi no murieron animales no domésticos cuando llegaron los "malos momentos".
Los animales en cautiverio, se ponían muy alterados cuando se acercaban los fenómenos. Los humanos que estaban cerca de ellos, no comprendían qué les pasaba, no sabían lo que iba a pasar, y muchos de ellos murieron junto a sus animales.
Es una especie de sexto sentido para muchas personas. Algunos expertos, lo basan en cierta perceptibilidad extra-sensible. Por ejemplo, los elefantes tienen la planta de los pies (¿se les llama "pies" en los elefantes?) tan sensible, que son capaces de sentir vibraciones que se producen a varios cientos de kilómetros. Se sabe de varios elefantes que en el tsunami de 2005 (desde entonces tod@s llamamos "tsunamis" a los maremotos o seísmos en el fondo del mar), no querían ir hacia la costa por mucho que sus dueñ@s se empeñaran en llevarlos hasta allí (por suerte para sus dueñ@s, los elefantes tienen tal tamaño que cualquiera consigue moverlos a donde no quieren... ¡imposible!).
Como este ejemplo de los elefantes, podría describir otros muchos de otros animales. En cierto modo es impresionante. Oyes estas cosas y un@ se siente un poco inútil como ser humano.
Hace poco, también oí la historia de un gato que era un poco impactante. El gato en cuestión, era un gato callejero que, una vez "adoptado" por l@s enfermer@s de la residencia de la tercera edad por la que merodeaba, se dieron cuenta de que, un par de horas antes de que un(una) ancian@ muriera, se iba a su habitación y se tumbaba a los pies de su cama. Espero que a l@s ancian@s en cuestión les gustara la compañía felina en sus dos últimas horas de vida o, aún mejor, espero que no conocieran la historia del gato o que no fueran conscientes de que el gato les estaba acompañando en la "recta final". ¡Ah!, una cosa, el gato no era negro, ¡eh! (que luego hay gente como "MariReto" que, por culpa de la superstición, le tiene especial cariño a l@s gat@s negr@s... una especie de compasión por el(la) marginad@).
Y es que, a veces, sería preferible tener menos racionalidad y un poco más de algún que otro "sexto sentido". Si no para huir de catástrofes naturales, al menos sí para poder escapar de algunas catástrofes personales. Porque sí que es verdad que algunas personas tienen (y a veces, "tenemos") una especie de intuición que les(nos) prepara un poco para lo que se avecina. Lo que ocurre, es que pocas veces somos como esos animales con libertad de movimiento que son capaces de huir hacia el lado opuesto, y la mayoría de las veces somos esos animales que están atados con una correa en la puerta de algunas casas o tienen una valla alrededor que les impide salir corriendo. Pocas veces nos damos cuenta de que nos emiten una señal, como la presencia del gato de la residencia, o si nos damos cuenta, no queremos reconocer las señales de aviso por no enfrentarnos a las cosas antes de que ocurran.
Supongo que ciertas cosas no se pueden aprender, como las intuiciones y los presentimientos (y menos aún de una especie animal diferente a la humana), pero deberíamos estar más atent@s a ciertos comportamientos o caracteres, que algunos merecerían la pena que los imitáramos (la independencia de l@s gat@s, la lealtad de l@s perr@s, la nobleza de los caballos (y de las yeguas), la fidelidad entre ciertas aves, etc).
19.8.07
Agosto en "DondeYoVivo"
Aparte de los distintos temas y motivos por los que este año, la vuelta del viaje, también tiene "su aquel" como decía en mi último post, y como me ha pasado otros años, llego a "DondeYoVivo" y analizo cómo está la ciudad en el mes de agosto.
"DondeYoVivo" muere en agosto. Esta "muerte" es aún más evidente en la segunda quincena del mes y más aún en domingo.
Sales a la calle y lo único que la diferencia de un desierto, es el asfalto, los bloques de edificios (que parecen humear por el calor) y los semáforos que regulan el tráfico que no existe.
Entran ganas de volverse a meter en casa y olvidar el desierto que hay puertas afuera.
La verdad es que tampoco hay tanta diferencia entre un domingo de agosto y uno de febrero (excepto el calor). Vale, que cabe la posibilidad de acercarse a las zonas donde se supone que hay gente, como la playa, y en febrero la gente ni siquiera está en esas zonas. Pero si no quieres ir más allá de un par de barrios de tu casa, más vale que te ahorres el bofetón de ver una ciudad vacía... que te entran ganas de saludar a los hombrecitos del semáforo de peatones por saludar a alguien...
Por las noches parece que cambia un poco el panorama, pues parece ser que tod@s l@s pringaíll@s que nos encontramos aquí, en "DondeYoVivo", nos lanzamos a la calle en búsqueda de alguna de las pocas terrazas cuy@s dueñ@s, sea por lo que sea, tienen la moral (porque hay que tener moral, desde luego) de abrir.
Aunque si lo que tenemos que encontrar hoy en la terraza de "DondeSiempre" se parece a lo que nos encontramos anoche (que "MariReto" y yo quedamos ayer por la noche para "llorar" juntas nuestra vuelta a la "realidad") - que a veces es mejor no entender el idioma para no escuchar ciertas cosas -, casi mejor nos quedamos en casita haciendo hincapié en los ejercicios de mentalización que, viaje tras viaje, necesitamos hacer.
"DondeYoVivo" muere en agosto. Esta "muerte" es aún más evidente en la segunda quincena del mes y más aún en domingo.
Sales a la calle y lo único que la diferencia de un desierto, es el asfalto, los bloques de edificios (que parecen humear por el calor) y los semáforos que regulan el tráfico que no existe.
Entran ganas de volverse a meter en casa y olvidar el desierto que hay puertas afuera.
La verdad es que tampoco hay tanta diferencia entre un domingo de agosto y uno de febrero (excepto el calor). Vale, que cabe la posibilidad de acercarse a las zonas donde se supone que hay gente, como la playa, y en febrero la gente ni siquiera está en esas zonas. Pero si no quieres ir más allá de un par de barrios de tu casa, más vale que te ahorres el bofetón de ver una ciudad vacía... que te entran ganas de saludar a los hombrecitos del semáforo de peatones por saludar a alguien...
Por las noches parece que cambia un poco el panorama, pues parece ser que tod@s l@s pringaíll@s que nos encontramos aquí, en "DondeYoVivo", nos lanzamos a la calle en búsqueda de alguna de las pocas terrazas cuy@s dueñ@s, sea por lo que sea, tienen la moral (porque hay que tener moral, desde luego) de abrir.
Aunque si lo que tenemos que encontrar hoy en la terraza de "DondeSiempre" se parece a lo que nos encontramos anoche (que "MariReto" y yo quedamos ayer por la noche para "llorar" juntas nuestra vuelta a la "realidad") - que a veces es mejor no entender el idioma para no escuchar ciertas cosas -, casi mejor nos quedamos en casita haciendo hincapié en los ejercicios de mentalización que, viaje tras viaje, necesitamos hacer.
18.8.07
Munich. La vuelta. [18.08.07]
Esta mañana (madrugada), "MariReto" y yo hemos descubierto que l@s jóvenes muniqueses vuelven de fiesta a casa con mucha hambre y con muchas ganas de hablar. Claro, me imagino que ell@s no habrán pasado la noche intentando dormir algo, como nos ha pasado a "MariReto" y a mí. En más de una ocasión, suponiendo que "MariReto" tampoco estaba dormida, me han entrado ganas de murmurar en mitad de la noche "No puedo dormir"... pero me he visualizado a mí misma diciéndolo y me he imaginado a "MariReto" oyendo aquello como el "En ocasiones veo muertos" del niño de "El sexto sentido", y nos he imaginado con un ataque de risa floja-desesperación que hubiera abortado la operación "DormirAunqueSeaUnaHora".
Al despertar o más bien, al sonar los despertadores (si llegamos a saber que no conseguimos dormir ninguna de las dos, nos hubiéramos ahorrado la molestia de poner tanto despertador), he visto que había guardado tanto las cosas, que hasta había guardado los pantalones de hoy. Pero mira, hasta me ha dado alegría porque me acosté yo preocupada porque no sabía dónde iba a guardar el pijama y ahora podía ocupar el espacio del pantalón (¿sería esta preocupación lo que no me dejaba dormir?... más bien no, ¡eh!). "MariReto", cuando le conté que no sabía yo si me iba a caber el pijama en la maleta (y eso que he recurrido también a la maleta de "MariReto"), intentó tranquilizarme con que sólo era un pijama, que eso cabe en cualquier rinconcito. Pero claro, ella no tiene en cuenta que toda mi ropa es (al menos) dos tallas más grande que la suya... y eso es mucha más tela que guardar.
Ya en el primer avión, el madrugador, hemos tenido nuestra sesión de cachondeo al imaginarnos al piloto regulando los espejos retrovisores (que, evidentemente, el avión no tiene) e indicándole al copiloto para regular el de su lado, cuando hemos visto que el avión iba marcha atrás. Y nos hemos planteado si podríamos trabajar de "gorrillas" en las pistas del aeropuerto de Munich, para quedarnos una temporadita a vivir allí, pero me da a mí que no va a poder ser. ¡Vaya por dios! (y eso que los cascos para el ruido los pondríamos de nuestro bolsillo).
Tanto el primer avión como el segundo, han salido de origen y han llegado a destino con extrema puntualidad. Por lo visto, los que calculan los horarios del tráfico aéreo de Alemania, son bastante más eficientes que l@s meteórolog@s pues, basándonos en el tiempo que anunciaban en televisión, hemos paseado el chubasquero y los suéters de manga larga, atados a la cintura o colgando de los bolsos, por todo Munich y alrededores. Hasta la madre de "MariReto" me ha visto más morena al recogernos en el aeropuerto.
Y hasta aquí mi viaje. Ahora, a acostumbrarme de nuevo a "DondeYoVivo", que la vuelta de mis viajes, por una cosa o por otra, siempre tienen "su aquel".
Al despertar o más bien, al sonar los despertadores (si llegamos a saber que no conseguimos dormir ninguna de las dos, nos hubiéramos ahorrado la molestia de poner tanto despertador), he visto que había guardado tanto las cosas, que hasta había guardado los pantalones de hoy. Pero mira, hasta me ha dado alegría porque me acosté yo preocupada porque no sabía dónde iba a guardar el pijama y ahora podía ocupar el espacio del pantalón (¿sería esta preocupación lo que no me dejaba dormir?... más bien no, ¡eh!). "MariReto", cuando le conté que no sabía yo si me iba a caber el pijama en la maleta (y eso que he recurrido también a la maleta de "MariReto"), intentó tranquilizarme con que sólo era un pijama, que eso cabe en cualquier rinconcito. Pero claro, ella no tiene en cuenta que toda mi ropa es (al menos) dos tallas más grande que la suya... y eso es mucha más tela que guardar.
Ya en el primer avión, el madrugador, hemos tenido nuestra sesión de cachondeo al imaginarnos al piloto regulando los espejos retrovisores (que, evidentemente, el avión no tiene) e indicándole al copiloto para regular el de su lado, cuando hemos visto que el avión iba marcha atrás. Y nos hemos planteado si podríamos trabajar de "gorrillas" en las pistas del aeropuerto de Munich, para quedarnos una temporadita a vivir allí, pero me da a mí que no va a poder ser. ¡Vaya por dios! (y eso que los cascos para el ruido los pondríamos de nuestro bolsillo).
Tanto el primer avión como el segundo, han salido de origen y han llegado a destino con extrema puntualidad. Por lo visto, los que calculan los horarios del tráfico aéreo de Alemania, son bastante más eficientes que l@s meteórolog@s pues, basándonos en el tiempo que anunciaban en televisión, hemos paseado el chubasquero y los suéters de manga larga, atados a la cintura o colgando de los bolsos, por todo Munich y alrededores. Hasta la madre de "MariReto" me ha visto más morena al recogernos en el aeropuerto.
Y hasta aquí mi viaje. Ahora, a acostumbrarme de nuevo a "DondeYoVivo", que la vuelta de mis viajes, por una cosa o por otra, siempre tienen "su aquel".
Munich. Octavo día. Stresshopping. [17.08.07]

Bueeeno... llegó el último día en Munich.
Lo primero que hicimos fue la "operación camiseta". La encontramos. Fue más complicado que en otros lugares, pero lo conseguimos.
Sin mucho convencimiento, también encontré lo que puede servirme para "salir del paso" con la parte más complicada de mi familia... Así que, en general, después de todo el estrés, puede decirse que el último día no fue excesivamente asquerosito.
Ya de buena mañana, llevábamos el aire de "esto se acaba... vaya mierda"... pero como "MariReto" y yo hacemos coña hasta de estos aires deprimidos, lo sobrellevamos más o menos bien...
Otro día más de pateo, que, como diría mi "SeñoraMadre", si pusiéramos un pasico detrás de otro en línea recta, a saber dónde hubiéramos llegado.
Al mal humor que de vez en cuando resurgía por el saber que volvíamos a "DondeYoVivo" en unas horas, se le sumaron otros "malos humores" que resurgían por motivos que no vienen al caso; pero al menos nuestro viaje acababa habiéndonoslo pasado bien, habiéndonos reído mucho y eso sí, habiéndonos cansado mucho.
Cuando ya parecía tener completada la colección de souvenirs, decidimos premiarnos con unos minutos de relax en una de las terrazas por las que pasábamos varias veces al día. Nunca nos habíamos parado ahí porque el local tenía demasiado ambiente "futbolero", pero de tanto pasar por delante ya nos despertaba curiosidad. Así que allí nos plantamos.
En Alemania (y en otros sitios de Europa) es bastante más habitual que en España, compartir mesa con alguien desconocido, así que no vimos nada de particular en que dos hombres nos pidieran sentarse en nuestra mesa (tampoco había motivos aparentes para no dejarles sentarse en la misma mesa).
A ver cómo puedo trasmitir este momento... No se trataba de un par de "GeorgeClooneys" (ni de "AngelinaJolines") o de las versiones actuales de "CaryGrants" (ni "RitaHayworths"), eran más bien como la caricatura de "PopeyeElMarino" y un "MafiosoDeSerieZ". El "MafiosoDeSerieZ" detectó a los poco minutos que éramos españolas y, como no (y más estando en el local que estábamos), empezó a soltar nombres de campos de fútbol de España (bueno, se sabía poquitos y además los mezclaba) y nos dijo unas treinta veces que qué lástima, que él sabía hablar alemán, inglés, francés, italiano... pero que español poco... muy poco (no se imaginará él lo que me alegró que no tuviera que esforzarse en demostrarnos todo el español que sabía).
En fin, "MafiosoDeSerieZ" aún no parecía estar tan pedo como para ponerse a hablar con nosotras en un idioma que no lo entendiéramos, pero lo de "PopeyeElMarino" era ya el no va más. Yo creo que ni su compañero de copas entendía lo que decía. Entre los balbuceos que soltaba, me pareció entender que le decía al "MafiosoDeSerieZ" que España no estaba en Europa, y me pareció que decía (algo más claro que otras palabras) la palabra "Franco" intentando despertar una provocación. Menos mal que el propio "MafiosoDeSerieZ" nos reconoció que "PopeyeElMarino" estaba más p'allá que p'acá... No "MafiosoDeSerieZ", no "PopeyeElMarino" está allá... muy allá.
En resumen, que tan "especial" compañía nos amargó el descansito de la tarde (¡nuestro último descansito de la tarde!), y preferimos hacerlo más corto de lo habitual (había que escapar de esa mesa como fuera).
Curiosamente, acabamos nuestro último día en Munich, creyendo que entrábamos en la "Happy Hour" de un local que se llama "Alhambra", que tiene la carta en español y platos típicos de España. No sé por qué no nos cobraron los cocktails al precio de "Happy Hour" porque según la pizarra donde lo ponía sí que entrábamos pero, en fin... "happy", lo que se dice "happy" no fue aquel momento, ya que sabíamos que lo que nos quedaba por hacer allí, era prepararnos la maleta e intentar dormir "a contrarreloj" (nunca se ma ha dado bien acostarme pronto porque tenga que levantarme muy temprano... siempre llego al punto ese en el que me digo "para media hora que me queda, me pongo ya en marcha")...
Munich. Séptimo día. Shopping. [16.08.07]

En todos mis viajes, llega un día en el que me tengo que dedicar a buscar algún detalle para, al menos, toda la tropa de sobrin@s que tengo. Ya sé que "no hace falta", como dicen siempre que llevo algo del lugar al que voy, pero yo sé que, sobre todo "LasCuñadas", esperan que, aunque sea una chorrada, les lleve algo a sus retoños. Como cada cuñada es de una forma y cada niñ@ de otra, la tarea de encontrar algo por lo que no me miren con cara chunga o que le dé pie a alguna de mis cuñadas a decirme "Él no se los va a comer" (¡qué mal me sentó eso una vez que le llevé a mi "SobrinoOjazosAzules" una cajita de caramelitos!), siempre me vuelvo medio loca intentando atinar.
Luego están las demás personas que no son familiares. Para estas personas acabo encontrando cosas sin esforzarme demasiado, me voy topando con artículos con lo que sé que acertaría... aunque la mayoría de las veces no puedo permitirme llevarles todo lo que quisiera. Cuando viajaba con mi "SeñoraMadre" siempre me echaba en cara que "mucho comprar para tus amig@s, pero para tus sobrinos (entonces no tenía sobrinas) no se te ocurre nada".
También están las cosas que quiero llevarme para mí. Suelo cometer la horterada (ya lo hago como tradición) de llevarme de cada ciudad a la que voy (o país cuando hago ruta) una camiseta de esas en las que pone el nombre del lugar y/o dibujo (o escudo, que ya es "lo peor"). El séptimo día de viaje seguía sin encontrar la "camiseta del año".
El "shopping" de ese día fue completito. Encontré alguna cosilla para los mayores de los sobrinos; rechacé comprar otra para mi "SobrinoOjazosAzules" porque se trataba de algo de comer y su "DivinaMadre" me puede matar; encontré un par de cosas para "DonEx"; compramos algo para "MariRealista"; les compré una chorrada a "MariColores" y "MariDivina" que cuando la vean me van a querer matar (si no se mueren de risa antes); etc, etc, etc...
Y en uno de estos "etc" acabamos metidas en el sex-shop que vimos el segundo día. Acabamos un poco decepcionadas porque por fuera parecía algo más sofisticado de lo que resultó ser realmente. No dejaba de ser un sex-shop más de esos con artículos de despedidas de solter@. Menos mal que "MariReto" y yo tenemos una especie de acuerdo entre nosotras mismas, por el que nunca nos imaginamos la una a la otra en situaciones sexuales (un acuerdo muy sano, se lo recomiendo a todas aquellas que pretendan ser "sólo amigas")... porque algo cayó (quiero decir que me he traído algo a "DondeYoVivo")... y me vendieron hasta las pilas, que bien podía haberle dicho a la dependienta que no me urgía tanto probarlo...
Y claro, al día siguiente, otra vez de "compreteo" porque si mi "SeñoraMadre" ve que llego a "DondeYoVivo" sin la "camiseta de viaje" no podía decirle "No, es que este año, he decidido cambiar la camiseta por un artículo de 'love yourself' (como ponía en alguno de los envoltorios)..."
Munich. Sexto día. Castillo de Disney. Mike. [15.08.07]
Mike es un joven americano con un alto parecido a Tom Hanks (cuando era jovencito), que vive en Munich y trabaja como guía turístico.A uno de los lugares donde lleva a grupos a hacerles un "english tour" es el Castillo de Neushwanstein. Este castillo es el que está inspirado el castillo de Disney, el de la Bella Durmiente, y también es conocido como el Castillo de Chitty Chitty Bang Bang. Pero volvamos a Mike.
Mike era un chico normal, un guía turístico como otro cualquiera (con mayor o menor vocación), hasta el día en el que se topó con "LasSpain" ("MariReto" y "YoMisma") en el grupo del 15 de agosto de 2007.
Ese día se convirtió, primero, en un chico obsesionado con que "LasSpain" no entendían bien su perfecto inglés-americano. Pensaba que no le entendían hasta el punto de que rehuía hablar con ellas. Se lo pensaba varias veces antes de dirigirse a ellas. Un rato después de comentar "MariReto" y yo que no nos decía nada, que se acercaba a tod@s menos a nosotras, se puso junto a nuestros asientos del tren, nos miró y echó un gruñido. "MariReto": "Bueno, poco a poco, al menos ya nos ha soltado un gruñidito... y no parecía de mal rollo". Y a los pocos minutos vino y nos comentó que teníamos que ser rápidas saliendo del tren, que paraba poco rato.
Ya en la zona del castillo, dijo (de nuevo con su perfecto inglés-americano) que si alguien se despistaba, el punto de encuentro era en el que estábamos y que había que estar allí a las 16:30h. Miró a "LasSpain" y dijo "A las cuatrou y metdia". Obsesionado, este hombre estaba obsesionado.
Y por si no fuera suficiente, cuando llegamos al puente desde donde puede verse un lateral del castillo y desde donde puede apreciarse el emplazamiento en el que está, hicimos las fotografías de rigor y volvimos al punto donde nos había dejado el autobús y que pensábamos que era el próximo punto de encuentro.
En dicho punto, nos encontramos con "LasJapochinas" (no tenemos claro si eran japonesas o chinas, una de ellas parecía más japo y la otra más china, así que se quedan con "LasJapochinas"), que eran dos chicas que parecían muy espabiladas y políglotas. Éstas, nos dijeron que se iban para el castillo porque ya llevábamos esperando allí "a very long time" (demasiado tiempo, vamos). Y "LasSpain", como también pensábamos que había pasado mucho tiempo "pa cuatro fotos que hay que hacer desde el puente", pues nos fuimos tras "LasJapochinas".
Estuvimos buscando un buen rato la gorra roja de Mike (debajo de la gorra roja, supuestamente, estaría Mike). Pues nada, las pocas gorras que había, o no eran rojas o no tenían debajo a Mike.
Me asomé a la cuesta que accedía a la entrada del castillo y vi la famosa gorra aparecer. Viendo que la gorra se detenía demasiado tiempo, "LasSpain" decidimos acercarnos a ella (si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma).
Mike, con sonrisa de alivio-regañina, nos dio las entradas del castillo (a todo esto, sabed que "LasJapochinas" no nos siguieron, ¡eh!). Intentando no separarnos de Mike más de dos metros, le seguimos a todos los puntos de "photography opportunity" a donde nos llevaba. Yendo hacia el castillo (por fin), nos hizo una pregunta-trampa (para comprobar que le entendíamos, seguro). Nos preguntó de qué lugar de España éramos. Cuando le respondimos, nos dijo que él había pasado seis meses en Alcocebre... y yo, sorprendida, le dije a "MariReto": "¿Y sólo le dio para aprender a decir 'cuatrou y metdia'?". Y "MariReto": "Mujer, debe de haber alguna española que aprendiera mucho inglés... o algún español". Pues sí, eso sería.
Esperando el turno para entrar al castillo y aprovechando que "LasSpain" estábamos cerca de "LasJapochinas", Mike se acercó a nosotras y con un gesto en plan "MamáPato", nos arrejuntó a las cuatro y, muy sutilmente, nos dijo que, si queríamos bajar con él, nos esperaba a las 15:40h a la salida del castillo y que, si queríamos ir a nuestro aire, nos veíamos a las 16:30h abajo. Así que Mike parecía tomárselo como algo personal.
Para comprobar una vez más que nos habíamos convertido en su obsesión, a la salida del castillo, nos encontramos a Mike contándole a otr@s del grupo que antes se le habían despistado "LasSpain" (¡joer!, ¿qué pasa con "LasJapochinas"?, ellas también desaparecieron... ¡y más rato que nosotras!)... y cada vez que nos acercábamos al grupo, nos miraba, sonreía y decía "Spain".
"MariReto" me decía: "Lo tenemos asustao, Mari, se piensa que nos vamos a perder".
Cuando ya se acercaba la hora de coger el autobús de vuelta a la estación de trenes, Mike volvió a soltar una risita de alivio al vernos cerca del grupo. Yo solté un sincero "Al menos se alegra de vernos"... y "MariReto": "Así me gusta, que el calor y las alturas no te hagan perder la ironía".
Y la verdad es que aquello estaba muy muy alto. Que con razón llamaban a Luis II "El Rey Loco". Ya me lo imagino yo diciendo: "¿Veis aquella montaña de allá?. Pues me la limáis un poquito para que se quede una explanada bien hermosa y me constuís un castillo en ella que tenga muchos dibujitos de las obras de Wagner. ¡Hale, a trabajar!".
Y tanto subir p'arriba y bajar p'abajo... y tanto calor y tanto trasto que llevaba encima (que si la cámara, que si botellitas de agua, que si un suéter, que si el chubasquero...) estoy segura de que convertí toda la energía calórica de los 20gr de crema de cacao que me tomé en el desayuno, en energía eólica de tantas veces que resoplé y soplé hacia la visera de mi gorra para refresacarme la nariz (que de tod@s es sabido que, con la nariz fresquita ya no se pasa calor :-D).
Munich. Quinto día. Epifanía. [14.08.07]
Después de una noche mala, en la que parecía que me estaba peleando con la almohada (y es que las almohadas del hotel nos llevaron locas todo el viaje de lo incómodas que eran) más que intentando conciliar el sueño, me levanté deseando darme una ducha, a ver si el agua y el jabón arrastraban con ellos algunos pensamientos y malestares.Al salir de la ducha, "MariReto" me preguntó: "¿Qué ha pasado?. ¿Has tenido una epifanía?". Cuando le pregunté por qué me decía eso, me dijo: "No sé, te he oído decir 'Paso de las...'" (mejor no cuento de qué dije que pasaba). Entonces me puse colorada y pensé: "Oooops! ¿Lo he dicho en voz alta?... ¿tan alta, que me ha oído desde fuera y con la puerta cerrada?"... Salí del paso diciéndole a "MariReto": "Pues sí, es que..." (será mejor que tampoco cuente esto).
Y a la hora de la comida, aun siendo evidente la respuesta, "MariReto" me preguntó si, desde la epifanía, estaba más relajada. La respuesta fue que no, claro. Y es que, por mucho que me lo proponga, no puedo pasar o, al menos, no paso tanto como yo quisiera - o como sería conveniente -. Como dice "MariReto", es que no tuve una epifanía completa, me quedé en "epi"... Y yo casi que necesito un catarsis.
Y como me quedé a medias en mi epifanía, acabamos nuestra noche en el pub lésbico más antiguo de la ciudad. Resultó ser un mini-local lleno de arcoiris, de litografías de dos mujeres besándose (la misma en distintos colores: una en naranja, una en verde y otra en amarillo) y con un retrato de Virgina Wolf.
Y lo más peculiar es que, durante un rato bien largo, pusieron unos cuantos valses de Strauss... ¿quien le iba a decir hace poco a "MariReto" (y a mí misma) que acabaría en un pub lésbico de Munich escuchando lo que bien podría ser un concierto de Año Nuevo de Viena?.
Munich. Cuarto día. Olimpiadas y postales. [13.08.07]
Bueno, llegamos al ecuador de nuestro viaje con un caluroso día (otro más). Nos pasamos la mañana recorriendo la villa olímpica. Llegamos allí y todo estaba medio muerto. Había indicios de que por la zona iba a haber bastante movimiento en cuanto abrieran todos los puestos que en España llamamos "de hippies".Mientras "MariReto" y yo nos pegábamos la paliza de subir la colina desde la que se ve toda la villa olímpica y comentábamos la moral que tienen algun@s de subir y bajar la colina haciendo footing o en bicicleta (moral sobre todo para subir, que bajar ya es otra cosa), y nos preguntábamos para dónde teníamos que mirar para ver si se veían Los Alpes (a lo que nosotras mismas nos respondimos que "ni idea", pues no sabíamos si quedaban al norte o al sur, ni dónde estaba en ese momento ni el norte ni el sur... y encima estábamos rodeadas de moscas del tamaño de una almendra que no nos dejaban pensar); la gente empezaba a invadir la entrada de la torre más alta de Europa, para ver las vistas panorámicas aprovechando que había un cielo de lo más despejado.
Después de bajar la colina, nos unimos a la gente que esperaba subir a la torre. Aprovechamos bien el precio de la entrada (el derecho a meterte en el ascensor en el que empiezas a notar la presión en los oídos a partir de cierta altura). Acabamos tomando "un algo" en el restaurante giratorio que está bajo la plataforma de panorámicas. El restaurante completa una vuelta cada 48 minutos y nosotras llegamos a dar casi 3/4 de vuelta, así que pudimos ver toda la extensión de Munich desde lo alto. Que luego nos digan que es pequeña, ¡ja!.
Y tanto tiempo girando, al final llegamos a la base de la torre medio mareás. Que "MariReto" se asustó consigo misma cuando casi sale de la tienda de souvenirs atravesando un espejo, y yo me pasé por lo menos cinco minutos pensando que, si me quedaba quieta, los artículos de la tienda acabarían dando vueltas entorno a mí.
De allí nos fuimos a una de las cervecerías más antiguas de Munich (con un par de despistes en el metro incluídos). "MariReto" y yo, hemos descubierto que debemos de ser un cachondeo comiendo y bebiendo... o que los bávaros se toman a guasita esto de la hora de comer. No es habitual en Alemania que no saquen a la vez los platos de una mesa (sobre todo si son sólo dos y además iguales). Cuando le pusieron a "MariReto" su plato, la insistimos al camarero con un "Another one, another one!", temiéndonos que hubiera confundido "Un par de salichichas d'estas" con "Un par de platos con un par de salchichas d'estas". El camarero, que por lo visto no había tenido confusión alguna, se cachondeó de nosotras con cara de "Joer! Qué hambre deben de tener estas chicas!"... extendiendo el cachondeo a la hora del postre, poniendo cara de sorprendido al ver que sólo pediámos un MEGA-postre (porque era tan "mega" que con él cumpliámos de sobra las dos).
Yo, entre plato y plato (y entre risita y sonrisita del camarero... - para que luego digan que los alemanes son serios - ) escribí mi habitual ristra de postales, que me gusta mantener como una especie de tradición.
Así que el ecuador del viaje terminó con mis deberes postales terminados y un cocktail con puré de fresas (casi interminable) cerca del hotel. Ya nos volvimos al hotel con la sensación de que estábamos en la recta final... ¡qué tremendistas!.
Munich. Tercer día. ¿A qué huelen las nubes de un domingo muniqués? [12.08.07]

Recuerdo que cuando era una cría y aún no me habían explicado que cuando fuera "una mujer" me iba a cagar en ello una vez al mes, mi "SeñoraMadre" y mi "SeñoraHermana" hablaban de una tal "TíaMaría" que venía a visitarles una vez al mes. Yo no entendía nada porque, supuestamente venía una vez al mes a ver a mi "SeñoraMadre" y otra a ver a mi "SeñoraHermana", y yo no conocía a ninguna "TíaMaría". Tardé un tiempecito en comprender que la tal "TíaMaría" era la regla.
Tengo la peculiaridad (no conozco a nadie más que le pase) de que, en cuanto me baja la regla, me entra un ataque de sueño repentino. Y ese día, después de desayunar, me entró uno de esos ataques. Pero, no esperando la visita de la "TíaMaría" hasta casi una semana después, me cogí un buen cabreo al ver que la razón del ataque de sueño era la (puta) regla.
Como no la esperaba, no llevaba ni compresas ni tampones... y "MariReto" tampoco. ¡Encima era domingo!.
Tuve que meterme en la primera Apotheke (farmacia) abierta que encontramos. Por lo visto, el concepto "compresa extraplana" no ha llegado hasta esa farmacia, así que me pasé todo el día con la sensación de ir subida en un Vespino Rosi. Que digo yo, que menos mal que no me dio por pedir tampones pues, si son de dimensiones proporcionales a las compresas, me imagino que serán tamaño "Nacho Vidal". En realidad sí que pedí tampones, pero la "FarmacéuticaGermánica" no me entendió. Creía que lo de "tampax" era algo más internacional. ¿No era "tampax" la palabra que usó el "PríncipeOrejón" para decir que quería estar dentro de la vagina de su "EternaAmanteCamillaParker-Bowles"?. Y el concepto de "compresas plegadas" tampoco (claro que una compresa de esas, plegada, abultará como una pelota de tenis), así que la bolsa de la cámara parecía acolchada para golpes y el bolso de "MariReto" parecía que contenía un almohadón (nos dividimos el paquete como pudimos, que no íbamos a pasear el horroroso envoltorio por todo Munich).
Por la mañana, durante la visita a la Residenz, creía que me iba a dar "un chungo". L@s parlantes de la audio-guía eran un tostón y hacía un calor sofocante (tuvimos la "suerte" de pillar un día caluroso... y estos días, el tema regla se lleva peor...). Encima hice la visita antes de la dosis de ibuprofeno que hizo que llevara mejor el resto del día.
Fuimos a recorrer el Jardín Inglés. Bueno, creo que no llegamos a recorrer ni un tercio del jardín, pero me dio hasta para arrastrar a "MariReto" al césped (entre mosquitos, avispas y domingueros muniqueses) en un par de ocasiones.
Y aunque el ibuprofeno hizo el efecto deseado, no pude evitar pensar en varias ocasiones, que qué narices importará a qué huelen las nubes cuando estás jodida por la regla (ni cuando no lo estás) y por qué meterían aquella pregunta en ese anuncio. Supongo que quien ideó el anuncio era un hombre o una mujer que entrara muchos años antes en el climaterio (y ya no recuerda lo poco contenta que estás esos días - a no ser que estuvieras sufriendo por un posible embarazo no deseado... pero como eso hace años que no lo sufro -...). ¿Habráse visto anuncio más absurdo?.
En fin, que ni de viaje puedo evitar tener estos pensamientos chorra...
Munich. Segundo día. Orgullo. [11.08.07]

Ni hecho adrede. Ya el primer día sospeché que había cerca algún evento del orgullo porque la Marienplatz estaba llena de banderas del arcoiris.
No es que fuera el día del orgullo gay llamándose tal cual. Era el día "Christopher Street Day", dentro del cual hay desfiles y conciertos.
Normalmente este día se celebra en julio (o eso pone en las guías de viaje) pero, casualmente, nos pilló allí.
Así que toda la Marienplatz (donde están los ayuntamientos - el Nuevo y el Viejo - y muchos comercios) y los alrededores, estaban repletos de paraguas de arcoiris, silbatos con cintas de arcoiris, pins del orgullo y parejas homosexuales demostrando públicamente su amor o su pasión (según el punto de la relación...). Aunque l@s de la pasión lo sacaban más por la noche en medio de los conciertos que celebraban (por supuesto, acompañados por stands de las mejores cervecerías de Munich y un stand del mejor hotel para homosexuales con spa incluido). A más de una pareja les enviaron algun@s amig@s a que se buscaran un hotel que, yo no entiendo el alemán, pero era evidente qué les decían entre risas después de ver cómo se hubieran "comido", "lamido" y "relamido" en otras circunstancias... vamos, que se paraban en el "lamido" de milagro.
Y mientras, una heterosísima ("MariReto") y una lesbiana ("YoMisma"), estuvimos todo el día recibiendo miradas en búsqueda de la verdad a la pregunta: "Y estas dos, ¿también son pareja?". Nuestro comportamiento, normalmente, no deja sospechar que entre "MariReto" y yo haya algo más que una amistad, pero justo un día como aquel, nos dio por echar un vistazo a un sex-shop "así como muy moderno" y parecíamos una pareja en búsqueda de nuevos juguetes que compartir... Y eso que no llegamos a entrar - sólo nos quedamos comentando frente al escaparate -, pero fue suficiente para que hiciéramos nuestros propios comentarios sobre que, a este paso, "MariReto" va a resultar ser "mi pareja" más estable...
Munich. Primer día. Recuento. [10.08.07]
Cuento como primer día el que nos levantamos y nos acostamos ya en Munich. El día de llegada lo cuento como "día 0" en el que el avión llegó con extremada puntualidad, en el que mantuvimos una lucha intelectual con la máquina de los billetes de metro (para que luego digan que el sistema de transporte público de "DondeYoVivo" es complicado...) hasta que una catalana nos sacó del combate mujer-máquina, y en el que un taxista nos dio un paseo (en absoluto gratuito) rodeando los jardines de los dos barrios cercanos al hotel (que en realidad está a diez minutos andando de donde cogimos el taxi... la primera en la frente). ¡Ah!, también en el que me tomé mi primera cerveza (al final me voy a aficionar y todo) y las primeras salchichas del viaje.Del "día 1" puedo hacer el siguiente recuento:
- 1 momento "vergüencita" de "MariReto" que lamentó que, a su edad, acabara desparramando sobre el fiambre del (escueto) buffet-desayuno, unos cuantos cereales con miel (que esto te pase con ocho años, vale, pero a nuestra edad... ya nos da vergüenza que nos pasen estas cosas).
- 1 nueva pelea con la máquina de los billetes de metro (de nuevo, salvadas. Esta vez por una familia de españolitos que el día anterior habían sufrido la misma lucha. ¿Será que junto a cada máquina de billetes de metro siempre hay algún español?).
- Miles de pasos hasta llegar a la zona que pretendíamos visitar.
- 20 intentos de buscar algún texto traducido al español en la tienda de souvenirs del palacio a visitar. Sin éxito.
- Cientos y cientos y cientos y cientos de pasos recorriendo los "jardincitos" cercanos al palacio, buscando los pabellones, pagodas, monopteros, etc que había que ver.
- 36 retratos de mujeres muniquesas en la Galería de las Bellezas.
- Más de 40 fotografías.
- 1 búsqueda de tranvía que nos evitara otro pateo antes de comer (ya pasada la hora decente de comer).
- 1 desesperación buscando sitio para comer.
- 2 miradas de desaprobación por estar fumando (¡y eso que estábamos en zona de fumadores!).
- 1 compra de una gorra (con la puñetera y ridícula lluvia se me quedaba el pelo suficientemente mal como para preferir la cara de chicote que tengo con gorra) y de 1 suéter (metí en mi maleta pocas prendas de manga larga para este frescurri muniqués).
- 1 sensación de "estamos totalmente perdidas" intentando ir al hotel.
- 1 cambio de vía de metro totalmente innecesario e inapropiado (que tuvimos que bajar y retroceder).
- 1 parada de descanso técnico en la habitación del hotel.
- 2 llamadas de teléfono.
- Varios SMSs.
- 4 miradas a un óleo de una mujer desnuda en postura "interesante" en uno de los sex-shops de la calle del hotel (y es que para much@s esa calle debe de ser como un pequeño paraíso: sex-shops, locales de streap-tess, tiendas de informática, tiendas de móviles, cyber-cafés, hoteles, pensiones... hasta hay un hotel que se llama "Ambiente", tal cual, sin traducir).
- 2 cervezas (1 en la comida y otra en la cena, que lo de beberla sola aún no lo he superado).
- 0 salchichas (ya es raro pasar un día en Alemania con este 0).
- 1 capuchino.
- 1 eisskaffe (ice-coffe).
- 2 lapsus musicales (que cambié "barquito de papel" por "casita de papel"; y "cien espadas victoriosas" por "fiel espada triunfadora"... con el consecuente descojone de "MariReto" a la que ya le ofrecía que me dijera cualquier canción, que yo le cambiaba la letra en un periquete).
- Algún que otro cigarrito.
- 1 petición de llave: "119: one-one-nine -> mi pronunciación: guan-guan-nain", lo que me recordó cierta anécdota lingüística del año pasado... le pregunté, con mi inglés "survival" a la cajera de la tienda donde había comprado unas postales, si tenía sellos. La mujer me enseñó un sello mientras lo señalaba con el dedo. Yo entendí que me preguntaba si era de esos sellos de los que necesitaba... y yo, venga a decirle que sí con la cabeza y "yes, yes" con la boca... La mujer, medio desesperada y con su alemaninglish, logró que yo comprendiera (por fin) que sólo le quedaba un sello. Y yo, encogiéndome de hombros, pronuncié un alto y claro "Ah!, POS GUAN!"... Lo primero que hice fue comprobar que "MariReto" y "MariRealista" no habían presenciado aquel momento lingüístico a lo "SanchoPanza"... que un año después aún se cachondean al recordarlo (especialmente "MariReto") y eso que no lo vivieron "en vivo y en directo".
Y hasta aquí el recuento del primer día del viaje.
8.8.07
De nuevo Alemania
Acabo de darme cuenta de que el año pasado, un 8 de agosto, estaba yo camino a Berlín, y ahora, un año y un día (como las condenas) después, vuelvo para Alemania, a conocer otra de sus ciudades importantes.
Exactamente igual que el año pasado, el viaje es muy deseado y me parece que bastante necesario también. Y eso que, como ya he dicho en varias ocasiones, en realidad no paro quieta durante todo el año (este último año especialmente).
Pero es que, en cuanto sales de tu país, la cosa cambia mucho. Es mucho más fácil desconectar de todo. Y eso que yo soy una persona bastante arraigada a las personas, a los lugares y a las cosas en general. Quiero decir que, aunque esté deseando desconectar de muchas cosas, sé que voy a echar muchísimo de menos el poder hablar a diario con ciertas personas y el intercambio habitual de SMSs (y la posibilidad de hablar) con otras ciertas personas. Y eso que he activado el bono similar al que activé el año pasado (los muy capullines han reducido los 30 minutos a 20, pero bueno, algo es algo), a pesar del poco éxito que tuvo debido a la prudencia de las personas "llamantes" que, sabiendo que a partir de los 30 minutos consumidos yo pagaba el tramo internacional, no se arriesgaron ni a consumir esos pocos minutos pre-contratados.
Y en realidad, dejo algunos temas por aquí, en un estado que casi me da más miedo irme que quedarme. El año pasado no fue el caso pero, hace dos veranos, a la vuelta de mi viaje por Polonia, habían cambiado ciertas cosas y aún no sé muy bien qué es lo que pasó durante mi ausencia en "DondeYoVivo". Y, sinceramente, no me gusta que las cosas cambien sin estar yo presente porque no siempre acabo entendiendo qué es lo que ha producido esos cambios, ni me puedo enfrentar a ello para intentar evitarlo o para entenderlo desde el origen.
Durante mi viaje, no sé si seré capaz de superar la tentación de conectarme al blog y publicar alguna cosa. Este año me he ahorrado el pedirle a nadie que mantenga "en marcha" el blog porque ahora mismo está en una fase de "stand by" en la que lo más sentimental que voy a publicar, es lo que pone arriba, que voy a echar muchísimo de menos ciertas conversaciones y ciertos SMSs.
Así que, si no "nos vemos" antes, volveré dentro de 9/10 días, según me apetezca publicar o no.
Besos y felices vacaciones a tod@s l@s bienaventurad@s como yo que estéis de vacaciones.
Exactamente igual que el año pasado, el viaje es muy deseado y me parece que bastante necesario también. Y eso que, como ya he dicho en varias ocasiones, en realidad no paro quieta durante todo el año (este último año especialmente).
Pero es que, en cuanto sales de tu país, la cosa cambia mucho. Es mucho más fácil desconectar de todo. Y eso que yo soy una persona bastante arraigada a las personas, a los lugares y a las cosas en general. Quiero decir que, aunque esté deseando desconectar de muchas cosas, sé que voy a echar muchísimo de menos el poder hablar a diario con ciertas personas y el intercambio habitual de SMSs (y la posibilidad de hablar) con otras ciertas personas. Y eso que he activado el bono similar al que activé el año pasado (los muy capullines han reducido los 30 minutos a 20, pero bueno, algo es algo), a pesar del poco éxito que tuvo debido a la prudencia de las personas "llamantes" que, sabiendo que a partir de los 30 minutos consumidos yo pagaba el tramo internacional, no se arriesgaron ni a consumir esos pocos minutos pre-contratados.
Y en realidad, dejo algunos temas por aquí, en un estado que casi me da más miedo irme que quedarme. El año pasado no fue el caso pero, hace dos veranos, a la vuelta de mi viaje por Polonia, habían cambiado ciertas cosas y aún no sé muy bien qué es lo que pasó durante mi ausencia en "DondeYoVivo". Y, sinceramente, no me gusta que las cosas cambien sin estar yo presente porque no siempre acabo entendiendo qué es lo que ha producido esos cambios, ni me puedo enfrentar a ello para intentar evitarlo o para entenderlo desde el origen.
Durante mi viaje, no sé si seré capaz de superar la tentación de conectarme al blog y publicar alguna cosa. Este año me he ahorrado el pedirle a nadie que mantenga "en marcha" el blog porque ahora mismo está en una fase de "stand by" en la que lo más sentimental que voy a publicar, es lo que pone arriba, que voy a echar muchísimo de menos ciertas conversaciones y ciertos SMSs.
Así que, si no "nos vemos" antes, volveré dentro de 9/10 días, según me apetezca publicar o no.
Besos y felices vacaciones a tod@s l@s bienaventurad@s como yo que estéis de vacaciones.
Compañía aérea
Desde la primera vez que me subí a un avión, ha variado mucho el trato que se le da a los clientes en algunas compañías.
Algunas mantienen el formalismo típico de compañía "seria" y te tratan como si tod@s fuéramos personas de negocios o de un sector privilegiado de la sociedad.
Otras, de las más nuevas, te tratan como "colegui", como si al llegar al destino fueran a irse contigo a tomar unas copas o de marcha. Hasta los uniformes de la tripulación son menos almidonados y ya no llevan pañuelos o corbatas "aplasta-gargantas". Los mensajes que dan por megafonía en los aeropuertos también son mucho más "de tú a tú" (aunque eso no quita que te sigan sentando como una patada en el estómago los avisos de restraso). Y hasta me atrevería a decir que el nivel de inglés y otros idiomas del personal también es inferior. Que hemos pasado de no entenderse casi nada como si estuviéramos en una sesión de "listening", a entenderse todo como si nuestra "PrimaChelitoQueNuncaQuisoAprenderIdiomas" se lo hubiera aprendido cual lorito de repetición.
Una de las últimas azafatas de tierra que he escuchado por megafonía, hablaba como cierta chica Playboy, tanto por la voz como por la entonación, lo que me despertaba más risa que confianza.
Y otra de las últimas azafatas de aire que he escuchado, se estaba tronchando de risa al ver que su compañero se estaba abanicando con las instrucciones de "qué hacer en caso de emergencia". Y es que se han dado cuenta de que el 95% de los ocupantes de un avión ignoran los movimientos indicadores de puertas de emergencia y de instrucción de cómo usar el chaleco salvavidas y ell@s mism@s se lo toman "por el pito del sereno".
Hasta las publicaciones que ponen en los bolsillos de los asientos delanteros han cambiado de tono. Antes incluían aburridas publicaciones que explicaban cifras y más cifras sobre las nuevas adquisiciones aeronáuticas de la compañía, el número de vuelos que habían realizado en la última década, y las opas (hostiles o no) que había llevado a cabo la compañía (siempre como caso de éxito, claro). Ahora, las publicaciones, incluyen secciones más entretenidas (no hablaré sobre cierta sección del uso correcto del castellano, que ya tuve bastante cachondeíto por parte de "MariColores" por confesarme asidua lectora de la sección :-) ), con anécdotas de viajeros felices o con entrevistas de relativo interés a personas (y personajes) también de relativo interés.
Y yo, que de normal soy muy respetuosa con la integridad física de cualquier publicación, no pude evitar quedarme con una página de una de estas revistas, en la que aparecía la fotografía de una escultura que despertó en mí cierta "erótico-festividad". Lástima que la fotografía pertenecía a una colección en la que aparece un simpático muñeco de peluche en cada foto, y no deja que se vea por completo la escultura (el autor se podía haber metido el muñequito por... la nariz).
Yo, que soy como soy, desde ese día, aprecio un poquito más a dicha compañía aérea :-D
Algunas mantienen el formalismo típico de compañía "seria" y te tratan como si tod@s fuéramos personas de negocios o de un sector privilegiado de la sociedad.
Otras, de las más nuevas, te tratan como "colegui", como si al llegar al destino fueran a irse contigo a tomar unas copas o de marcha. Hasta los uniformes de la tripulación son menos almidonados y ya no llevan pañuelos o corbatas "aplasta-gargantas". Los mensajes que dan por megafonía en los aeropuertos también son mucho más "de tú a tú" (aunque eso no quita que te sigan sentando como una patada en el estómago los avisos de restraso). Y hasta me atrevería a decir que el nivel de inglés y otros idiomas del personal también es inferior. Que hemos pasado de no entenderse casi nada como si estuviéramos en una sesión de "listening", a entenderse todo como si nuestra "PrimaChelitoQueNuncaQuisoAprenderIdiomas" se lo hubiera aprendido cual lorito de repetición.
Una de las últimas azafatas de tierra que he escuchado por megafonía, hablaba como cierta chica Playboy, tanto por la voz como por la entonación, lo que me despertaba más risa que confianza.
Y otra de las últimas azafatas de aire que he escuchado, se estaba tronchando de risa al ver que su compañero se estaba abanicando con las instrucciones de "qué hacer en caso de emergencia". Y es que se han dado cuenta de que el 95% de los ocupantes de un avión ignoran los movimientos indicadores de puertas de emergencia y de instrucción de cómo usar el chaleco salvavidas y ell@s mism@s se lo toman "por el pito del sereno".
Hasta las publicaciones que ponen en los bolsillos de los asientos delanteros han cambiado de tono. Antes incluían aburridas publicaciones que explicaban cifras y más cifras sobre las nuevas adquisiciones aeronáuticas de la compañía, el número de vuelos que habían realizado en la última década, y las opas (hostiles o no) que había llevado a cabo la compañía (siempre como caso de éxito, claro). Ahora, las publicaciones, incluyen secciones más entretenidas (no hablaré sobre cierta sección del uso correcto del castellano, que ya tuve bastante cachondeíto por parte de "MariColores" por confesarme asidua lectora de la sección :-) ), con anécdotas de viajeros felices o con entrevistas de relativo interés a personas (y personajes) también de relativo interés.
Y yo, que de normal soy muy respetuosa con la integridad física de cualquier publicación, no pude evitar quedarme con una página de una de estas revistas, en la que aparecía la fotografía de una escultura que despertó en mí cierta "erótico-festividad". Lástima que la fotografía pertenecía a una colección en la que aparece un simpático muñeco de peluche en cada foto, y no deja que se vea por completo la escultura (el autor se podía haber metido el muñequito por... la nariz).
Yo, que soy como soy, desde ese día, aprecio un poquito más a dicha compañía aérea :-D
7.8.07
Café con leche en vaso
No sé por qué, pero cuando te sirven un café con leche en vaso (algo muy típico de madrileñ@s, por cierto), sabe diferente que el café con leche en taza (aunque sea una taza en la que cabe la misma cantidad que en un vaso).
Tendrá alguna explicación pero yo no la he encontrado.
Esto también me lo he preguntado muchas veces en relación a los huevos. ¿Por qué sabrá tan diferente una tortilla francesa a unos huevos revueltos si, a fin de cuentas, es huevo y aceite en una sartén?. Que no es igual que un huevo pasado por agua y un huevo cocido que, sabiendo también muy diferente, tiene la explicación de la cantidad de agua y el tiempo de cocción en el que se consumen.
O las tortillas de patatas. Mira que mi "SeñoraMadre" bien podría proclamarse "La Reina de las Tortillas de Patatas", pues no sabe igual una mini-tortilla de patatas individual (como las que me hacía cuando era pequeña), que las que hace para "tropecientos" que le salen que parecen para un concurso y/o que están "de vicio", como yo le digo. Y en teoría son exactamente lo mismo: huevo, aceite, algo de sal y patatas (y mi "SeñoraMadre" tiene muy en cuenta el tema de las proporciones, así que eso no es).
Misterios culinarios.
(¿Qué tiempo hace por ahí?)
6.8.07
¿Qué tal llevas el lunes?
Lo mejor que tiene estar de vacaciones, es que llega el domingo y te da igual que al día siguiente sea lunes. No te pasas el domingo intentando que te cunda tu día de descanso antes de empezar la semana de trabajo.
Muchos lunes, cuando llego al trabajo y l@s compañer@s me preguntan qué tal el fin de semana, les digo "Ayer (el domingo) no hice nada con mi vida".
"No hacer nada con mi vida", implica estar tirada en el sofá o en la cama, con la tele encendida con alguna película de esas cutres que ponen los fines de semana (y en verano aún más), sin hacerle caso. Ni siquiera me molesto en rebuscar entre las películas que tengo pendientes de ver porque, alguna vez que lo he hecho, acabo medio dormida sin enterarme bien de lo que está pasando en la pantalla.
Si cuando hago un viaje, el día de vuelta a "DondeYoVivo" cae en lunes, sí que me fastidia que llegue el domingo y el día me lo paso en plan "Jo! yo me quiero quedar...". Aunque, cuando estoy de viaje, me da igual en qué caiga el día de vuelta. Aún no he hecho ningún viaje del que estuviera deseando volver. Supongo que esta es una de las razones por las que me sigue gustando viajar.
Bueno, miento, ahora mismo acabo de recordar dos viajes que se me hicieron un poco eternos. Uno es el mini-viaje que nombraba en "Im-presentaciones", aquel en el que el "binomio" nos daba aquel desayuno tan "particular". La actitud del binomio durante todo el mini-viaje, dejaba bastante que desear. No hubo ni un solo lugar en el que estuvieran a gusto. Ni bares-restaurantes donde comimos-cenamos. Ni el hotel en el que nos alojamos (esto era comprensible, tuvimos muy mala suerte con el hotel). Ni los lugares que visitamos.
El mini-viaje fue al lugar donde nacieron y vivieron mis "SeñoresPadres" y, claro, algunos comentarios me ofendían más por ello. Hasta tuve que aguantar que a "YaMeHaSubido" le pareciera mal que quedara con el ahijado de mis padres (y eso que se portó con nosotros mejor que familiares directos míos). En fin, que "MariReto" y yo estábamos deseando que aquella tortura psicológica terminara y aún recordamos esto como "el principio del fin" de nuestra "relación viajera" con el binomio.
El otro viaje que recuerdo como "eterno" es uno que hice con "MariReto". Se nos hizo eterno por las altas temperaturas que tuvimos que aguantar. Nos fuimos a la Castilla profunda en búsqueda de una obra interesante en un festival de teatro clásico que hacen en cierta localidad todos los años. Tuvimos que alojarnos en la capital de provincia más cercana a dicha localidad porque en la propia localidad no encontramos hueco ni para un alfiler (nos enteramos demasiado tarde de que hacían la obra que nos interesaba y no llegamos a tiempo para reservar habitación en ninguno de los mini-hostales de aquel lugar de La Mancha). No había manera de volver por la noche al hotel (por allí tienen AVE y no saben lo que es un tren de cercanías... ¿tiene sentido?), así que fuimos a la localidad en cuestión y nos tuvimos que volver a la capital a las pocas horas (sin haber visto la obra ni nada).
Recuerdo que, mientras deambulábamos por aquella localidad castellana, le comenté a "MariReto", "¡Joer, la que cae!", y "MariReto" me dijo "No, aquí no cae, aquí 'se tira'". Y es que nos pilló una ola de calor que hacía que estuviéramos a casi 40º C pasadas la una de la madrugada. Comentábamos que hubiera sido más creíble que Cervantes hubiera escrito que "El Quijote" se volvió loco por el calor que sufría con su destartalada armadura, que por su afición a las novelas de caballería.
Así que, aunque "DondeYoVivo" los veranos también son bastante calurosos, nos supo a gloria el día que nos volvimos de la ancha Castilla. Menos mal que "MariReto" y yo tenemos la suficiente confianza como para mostrarnos hartitas de situaciones así, sin pensar la una de la otra, que nuestro hastío se deba a la compañía y no a otras circunstancias (en este caso, climáticas). Durante los días de aquel viaje comentamos más de una vez que si llegan a venir con nosotras el famoso binomio, habríamos acabado divididos dos-a-dos con malos rollos incluídos.
Y es que, aunque parezca una tontería, hay que pensarse muy bien con quien se va un@ de viaje... con quien tienes que esperar a que llegue el día de vuelta a casa... con quien vas a compartir experiencias que te gusten... o que no te gusten... que en los viajes puede pasar de todo.
Muchos lunes, cuando llego al trabajo y l@s compañer@s me preguntan qué tal el fin de semana, les digo "Ayer (el domingo) no hice nada con mi vida".
"No hacer nada con mi vida", implica estar tirada en el sofá o en la cama, con la tele encendida con alguna película de esas cutres que ponen los fines de semana (y en verano aún más), sin hacerle caso. Ni siquiera me molesto en rebuscar entre las películas que tengo pendientes de ver porque, alguna vez que lo he hecho, acabo medio dormida sin enterarme bien de lo que está pasando en la pantalla.
Si cuando hago un viaje, el día de vuelta a "DondeYoVivo" cae en lunes, sí que me fastidia que llegue el domingo y el día me lo paso en plan "Jo! yo me quiero quedar...". Aunque, cuando estoy de viaje, me da igual en qué caiga el día de vuelta. Aún no he hecho ningún viaje del que estuviera deseando volver. Supongo que esta es una de las razones por las que me sigue gustando viajar.
Bueno, miento, ahora mismo acabo de recordar dos viajes que se me hicieron un poco eternos. Uno es el mini-viaje que nombraba en "Im-presentaciones", aquel en el que el "binomio" nos daba aquel desayuno tan "particular". La actitud del binomio durante todo el mini-viaje, dejaba bastante que desear. No hubo ni un solo lugar en el que estuvieran a gusto. Ni bares-restaurantes donde comimos-cenamos. Ni el hotel en el que nos alojamos (esto era comprensible, tuvimos muy mala suerte con el hotel). Ni los lugares que visitamos.
El mini-viaje fue al lugar donde nacieron y vivieron mis "SeñoresPadres" y, claro, algunos comentarios me ofendían más por ello. Hasta tuve que aguantar que a "YaMeHaSubido" le pareciera mal que quedara con el ahijado de mis padres (y eso que se portó con nosotros mejor que familiares directos míos). En fin, que "MariReto" y yo estábamos deseando que aquella tortura psicológica terminara y aún recordamos esto como "el principio del fin" de nuestra "relación viajera" con el binomio.
El otro viaje que recuerdo como "eterno" es uno que hice con "MariReto". Se nos hizo eterno por las altas temperaturas que tuvimos que aguantar. Nos fuimos a la Castilla profunda en búsqueda de una obra interesante en un festival de teatro clásico que hacen en cierta localidad todos los años. Tuvimos que alojarnos en la capital de provincia más cercana a dicha localidad porque en la propia localidad no encontramos hueco ni para un alfiler (nos enteramos demasiado tarde de que hacían la obra que nos interesaba y no llegamos a tiempo para reservar habitación en ninguno de los mini-hostales de aquel lugar de La Mancha). No había manera de volver por la noche al hotel (por allí tienen AVE y no saben lo que es un tren de cercanías... ¿tiene sentido?), así que fuimos a la localidad en cuestión y nos tuvimos que volver a la capital a las pocas horas (sin haber visto la obra ni nada).
Recuerdo que, mientras deambulábamos por aquella localidad castellana, le comenté a "MariReto", "¡Joer, la que cae!", y "MariReto" me dijo "No, aquí no cae, aquí 'se tira'". Y es que nos pilló una ola de calor que hacía que estuviéramos a casi 40º C pasadas la una de la madrugada. Comentábamos que hubiera sido más creíble que Cervantes hubiera escrito que "El Quijote" se volvió loco por el calor que sufría con su destartalada armadura, que por su afición a las novelas de caballería.
Así que, aunque "DondeYoVivo" los veranos también son bastante calurosos, nos supo a gloria el día que nos volvimos de la ancha Castilla. Menos mal que "MariReto" y yo tenemos la suficiente confianza como para mostrarnos hartitas de situaciones así, sin pensar la una de la otra, que nuestro hastío se deba a la compañía y no a otras circunstancias (en este caso, climáticas). Durante los días de aquel viaje comentamos más de una vez que si llegan a venir con nosotras el famoso binomio, habríamos acabado divididos dos-a-dos con malos rollos incluídos.
Y es que, aunque parezca una tontería, hay que pensarse muy bien con quien se va un@ de viaje... con quien tienes que esperar a que llegue el día de vuelta a casa... con quien vas a compartir experiencias que te gusten... o que no te gusten... que en los viajes puede pasar de todo.
4.8.07
San Sudoku
En otras épocas de mi vida, utilizaba los autodefinidos, crucigramas, encadenados y otros pasatiempos, para evadirme de algunos pensamientos que se me venían a la cabeza hasta agotarme emocionalmente.
Anteriormente, usaba la lectura como evasión pero, no sé si por la edad o porque los pensamientos son sobre cosas algo más trascendentales, llegó un momento en el que no me podía concentrar en la lectura.
Recuerdo perfectamente cuándo fue la primera conversación sobre sudokus que tuve. "DonEstoyHinchao", con su costumbre de leer el periódico allá donde íbamos y a la hora que fuéramos, llegó a la página de los sudokus y me dijo "¿Has visto esto?, parece que se está poniendo de moda".
Le eché un vistazo a las reglas y enseguida lo relacioné con un ejercicio de prácticas que tuve que hacer en la universidad. "DonEstoyHinchao" se quedó flipando porque él, como compañero de carrera, no había caído en que, en realidad, los sudokus son una variedad de los ejercicios de diseño de conjuntos de asignaturas como "Matemática Discreta", ni había caído en que se pueden resolver aplicando algunos de los métodos de resolución que estudiamos en "Métodos Numéricos".
No he abandonado del todo los otros pasatiempos (sobre todo los autoindefinidos, que siguen siendo de mis favoritos), pero tardé poco en engancharme a los sudokus y ahora los uso como herramienta de distracción y distanciamiento de esos pensamientos ante los que no puedo hacer mucho más que dejarlos apartados para que no me fastidien el día.
Anteriormente, usaba la lectura como evasión pero, no sé si por la edad o porque los pensamientos son sobre cosas algo más trascendentales, llegó un momento en el que no me podía concentrar en la lectura.
Recuerdo perfectamente cuándo fue la primera conversación sobre sudokus que tuve. "DonEstoyHinchao", con su costumbre de leer el periódico allá donde íbamos y a la hora que fuéramos, llegó a la página de los sudokus y me dijo "¿Has visto esto?, parece que se está poniendo de moda".
Le eché un vistazo a las reglas y enseguida lo relacioné con un ejercicio de prácticas que tuve que hacer en la universidad. "DonEstoyHinchao" se quedó flipando porque él, como compañero de carrera, no había caído en que, en realidad, los sudokus son una variedad de los ejercicios de diseño de conjuntos de asignaturas como "Matemática Discreta", ni había caído en que se pueden resolver aplicando algunos de los métodos de resolución que estudiamos en "Métodos Numéricos".
No he abandonado del todo los otros pasatiempos (sobre todo los autoindefinidos, que siguen siendo de mis favoritos), pero tardé poco en engancharme a los sudokus y ahora los uso como herramienta de distracción y distanciamiento de esos pensamientos ante los que no puedo hacer mucho más que dejarlos apartados para que no me fastidien el día.
No funciona
Que no, que no. Que no querer entrar en provocaciones, no querer dar ultimátums a las personas, no querer dejar que la gente se sienta sola ante los problemas, no querer desperdiciar la oportunidad de una amistad y no querer ocasionar malos rollos, NO FUNCIONA.
3.8.07
El Trío Lalalá
El viernes pasado, "LosPringaos" (con ex-componentes y "amigas-de" incluídas) tuvimos una copa-cena-copa por la zona donde estaban anteriormente las oficinas de "DesO".
El ambiente distendido se quebró en un par de ocasiones debido a los reproches a deshora que recibió "CorreVeYDile" por parte de su "Adjunta" pero, en general, conseguimos el propósito de despedirnos de "YoHabloAsí" de una manera menos tensa de lo que lo hicimos este martes pasado.
El martes tuvimos una de esas comidas en un local "MegaPijoDeLaMuerte" de esos a los que les encanta ir al "MegaBoss" y a "ElHijoDelMegaBoss". Fue un poco bochornoso el momento "tercer grado" sobre el nuevo trabajo que le hicieron a "YoHabloAsí". El "MegaBoss" y "YoHabloAsí" no habían tenido ningún contacto (ni siquiera telefónico) desde que "YoHabloAsí" le comunicó a "ElHijoDelMegaBoss" que dejaba "DesO", y esto hizo que aumentara la tensión en el reencuentro.
La comida transcurrió entre silencios incómodos y la puesta en práctica de "Las 100 maneras de evitar cruzar la mirada con "esa" persona". Y al terminar la comida, cruzamos entre todos, deseos de descanso y de disfrute de las vacaciones, como si ya nos fuéramos a casa. Cuando el "MegaBoss" y "ElHijoDelMegaBoss" fueron en búsqueda de sus respectivas motos, "DonFreaky", con su manera peculiar de decir las cosas, nos propuso "ir a tomar unas copas ahora que no están los jefes". Me sorprendió que fuera él y no "CorreVeYDile" quien lanzara la propuesta.
Fue la primea vez que compartía momento de copas con "DonFreaky" aunque, a decir verdad, este chico sigue hablando con siglas informáticas allá donde esté, así que no hubo mucha diferencia con compartir momento laboral con él.
Los primeros en desaparecer fueron "DonFreaky" y "YoHabloAsí". "MariDivina" tenía que preparar una mudanza-por-vacaciones, así que también se fue pronto, y "CorreVeYDile", por motivos desconocidos, se fue poco después. Así que nos quedamos "MariColores" y yo repitiendo rondas y poniéndonos al día de las últimas semanas que no habíamos podido hablar.
Llevábamos días hablando de hacer un encuentro de "LasMaris" de "DesO" que nos sirviera de "traca final" por cómo ha acabado la relación laboral con "DesO" y como despedida de "MariColores" antes de que se vaya a "LasAméricas".
Y ayer fue el día de la "traca final".
"MariColores" y yo, llegamos (excesivamente) puntuales a "DondeViveMariDivina" y conocimos a toda la familia, incluída "LaPerraQueSeLlamaComoFamiliaresMías", que después de hacernos cuatro cucamonadas se cansó de la novedad y pasó de nosotras y de pasar calor por nuestra culpa (la perra, no la familia, claro). Tras un aperitivo y un discreto cigarrito en la terraza de camuflaje (cubierta por una lona y un frondoso jazmín) de la (pedazo) casa de "MariDivina", nos fuimos a comer el plato elegido por "MariColores" y por mí (que si llegamos a saber que el cocinero es "el rey" del plato alternativo, la elección hubiera sido otra... eso se avisa, "MariDivina"). Y la primera en la frente. Cuando le digo al camarero que la que manda es "MariDivina", me mira con escepticismo y me dice claramente que a él le parece que quien manda ahí soy yo... por la edad. Hombre, tampoco hay necesidad de dejar muestra de lo evidente que es nuestra diferencia generacional... que tengo mi corazoncito...
Y después de sudar la gota gorda (¡menudo bochorno hacía ayer!) en la terraza del "BarConCocineroExcesivamenteSincero", nos fuimos al extremo opuesto de temperatura (bueno, según "MariDivina", que bien podría cambiarle el apodo por "MariFríos") a tomar un segundo postre.
De allí, a esperar a que abrieran un local medio-nuevo. Durante la espera, "MariDivina" nos hizo a "MariColores" y a mí un jueguecito de esos de "di una palabra que relaciones con esta otra" (sí, de esos que tienen mucho peligro) y según mis respuestas (las que recuerdo: mar -> sensibilidad; perro -> nobleza; gato -> independencia; rata -> inmunidad; café -> interioridad), el resultado del juego fue que busco una vida llena de sensibilidad, que busco nobleza en la amistad, independencia en el amor, veo inmunidad en mis enemigos y, al loro, para mí el sexo es interioridad... ¿me iría bien practicar el tantra?.
En otro jueguecito de palabras (es que estuvimos esperando bastante rato), tanto "MariColores" como yo, poniámos por delante de todo lo demás (cosas como el amor, la amistad, el dinero, etc) algo muy chungo que "MariDivina" no recordaba qué era o que no nos quiso decir por si nos sentaba "regular". Y es que ya he dicho que estos juegos pueden ser un poco peligrosos...
Y después de otra consumición, de hacernos público el orden de preferencia a la hora de comer mezclaíllo de frutos secos (es alucinante los temas de conversación que pueden surgir después de seis/siete horas con las mismas personas), de estar pies p'arriba pies p'abajo en unas tumbonas, de esperar, de reír, de marujear, de volver a reír, dimos por finalizada la jornada del Trío Lalalá... Hasta la próxima ocasión (espero).
El ambiente distendido se quebró en un par de ocasiones debido a los reproches a deshora que recibió "CorreVeYDile" por parte de su "Adjunta" pero, en general, conseguimos el propósito de despedirnos de "YoHabloAsí" de una manera menos tensa de lo que lo hicimos este martes pasado.
El martes tuvimos una de esas comidas en un local "MegaPijoDeLaMuerte" de esos a los que les encanta ir al "MegaBoss" y a "ElHijoDelMegaBoss". Fue un poco bochornoso el momento "tercer grado" sobre el nuevo trabajo que le hicieron a "YoHabloAsí". El "MegaBoss" y "YoHabloAsí" no habían tenido ningún contacto (ni siquiera telefónico) desde que "YoHabloAsí" le comunicó a "ElHijoDelMegaBoss" que dejaba "DesO", y esto hizo que aumentara la tensión en el reencuentro.
La comida transcurrió entre silencios incómodos y la puesta en práctica de "Las 100 maneras de evitar cruzar la mirada con "esa" persona". Y al terminar la comida, cruzamos entre todos, deseos de descanso y de disfrute de las vacaciones, como si ya nos fuéramos a casa. Cuando el "MegaBoss" y "ElHijoDelMegaBoss" fueron en búsqueda de sus respectivas motos, "DonFreaky", con su manera peculiar de decir las cosas, nos propuso "ir a tomar unas copas ahora que no están los jefes". Me sorprendió que fuera él y no "CorreVeYDile" quien lanzara la propuesta.
Fue la primea vez que compartía momento de copas con "DonFreaky" aunque, a decir verdad, este chico sigue hablando con siglas informáticas allá donde esté, así que no hubo mucha diferencia con compartir momento laboral con él.
Los primeros en desaparecer fueron "DonFreaky" y "YoHabloAsí". "MariDivina" tenía que preparar una mudanza-por-vacaciones, así que también se fue pronto, y "CorreVeYDile", por motivos desconocidos, se fue poco después. Así que nos quedamos "MariColores" y yo repitiendo rondas y poniéndonos al día de las últimas semanas que no habíamos podido hablar.
Llevábamos días hablando de hacer un encuentro de "LasMaris" de "DesO" que nos sirviera de "traca final" por cómo ha acabado la relación laboral con "DesO" y como despedida de "MariColores" antes de que se vaya a "LasAméricas".
Y ayer fue el día de la "traca final".
"MariColores" y yo, llegamos (excesivamente) puntuales a "DondeViveMariDivina" y conocimos a toda la familia, incluída "LaPerraQueSeLlamaComoFamiliaresMías", que después de hacernos cuatro cucamonadas se cansó de la novedad y pasó de nosotras y de pasar calor por nuestra culpa (la perra, no la familia, claro). Tras un aperitivo y un discreto cigarrito en la terraza de camuflaje (cubierta por una lona y un frondoso jazmín) de la (pedazo) casa de "MariDivina", nos fuimos a comer el plato elegido por "MariColores" y por mí (que si llegamos a saber que el cocinero es "el rey" del plato alternativo, la elección hubiera sido otra... eso se avisa, "MariDivina"). Y la primera en la frente. Cuando le digo al camarero que la que manda es "MariDivina", me mira con escepticismo y me dice claramente que a él le parece que quien manda ahí soy yo... por la edad. Hombre, tampoco hay necesidad de dejar muestra de lo evidente que es nuestra diferencia generacional... que tengo mi corazoncito...
Y después de sudar la gota gorda (¡menudo bochorno hacía ayer!) en la terraza del "BarConCocineroExcesivamenteSincero", nos fuimos al extremo opuesto de temperatura (bueno, según "MariDivina", que bien podría cambiarle el apodo por "MariFríos") a tomar un segundo postre.
De allí, a esperar a que abrieran un local medio-nuevo. Durante la espera, "MariDivina" nos hizo a "MariColores" y a mí un jueguecito de esos de "di una palabra que relaciones con esta otra" (sí, de esos que tienen mucho peligro) y según mis respuestas (las que recuerdo: mar -> sensibilidad; perro -> nobleza; gato -> independencia; rata -> inmunidad; café -> interioridad), el resultado del juego fue que busco una vida llena de sensibilidad, que busco nobleza en la amistad, independencia en el amor, veo inmunidad en mis enemigos y, al loro, para mí el sexo es interioridad... ¿me iría bien practicar el tantra?.
En otro jueguecito de palabras (es que estuvimos esperando bastante rato), tanto "MariColores" como yo, poniámos por delante de todo lo demás (cosas como el amor, la amistad, el dinero, etc) algo muy chungo que "MariDivina" no recordaba qué era o que no nos quiso decir por si nos sentaba "regular". Y es que ya he dicho que estos juegos pueden ser un poco peligrosos...
Y después de otra consumición, de hacernos público el orden de preferencia a la hora de comer mezclaíllo de frutos secos (es alucinante los temas de conversación que pueden surgir después de seis/siete horas con las mismas personas), de estar pies p'arriba pies p'abajo en unas tumbonas, de esperar, de reír, de marujear, de volver a reír, dimos por finalizada la jornada del Trío Lalalá... Hasta la próxima ocasión (espero).
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