Aparte de los distintos temas y motivos por los que este año, la vuelta del viaje, también tiene "su aquel" como decía en mi último post, y como me ha pasado otros años, llego a "DondeYoVivo" y analizo cómo está la ciudad en el mes de agosto.
"DondeYoVivo" muere en agosto. Esta "muerte" es aún más evidente en la segunda quincena del mes y más aún en domingo.
Sales a la calle y lo único que la diferencia de un desierto, es el asfalto, los bloques de edificios (que parecen humear por el calor) y los semáforos que regulan el tráfico que no existe.
Entran ganas de volverse a meter en casa y olvidar el desierto que hay puertas afuera.
La verdad es que tampoco hay tanta diferencia entre un domingo de agosto y uno de febrero (excepto el calor). Vale, que cabe la posibilidad de acercarse a las zonas donde se supone que hay gente, como la playa, y en febrero la gente ni siquiera está en esas zonas. Pero si no quieres ir más allá de un par de barrios de tu casa, más vale que te ahorres el bofetón de ver una ciudad vacía... que te entran ganas de saludar a los hombrecitos del semáforo de peatones por saludar a alguien...
Por las noches parece que cambia un poco el panorama, pues parece ser que tod@s l@s pringaíll@s que nos encontramos aquí, en "DondeYoVivo", nos lanzamos a la calle en búsqueda de alguna de las pocas terrazas cuy@s dueñ@s, sea por lo que sea, tienen la moral (porque hay que tener moral, desde luego) de abrir.
Aunque si lo que tenemos que encontrar hoy en la terraza de "DondeSiempre" se parece a lo que nos encontramos anoche (que "MariReto" y yo quedamos ayer por la noche para "llorar" juntas nuestra vuelta a la "realidad") - que a veces es mejor no entender el idioma para no escuchar ciertas cosas -, casi mejor nos quedamos en casita haciendo hincapié en los ejercicios de mentalización que, viaje tras viaje, necesitamos hacer.
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