
Bueeeno... llegó el último día en Munich.
Lo primero que hicimos fue la "operación camiseta". La encontramos. Fue más complicado que en otros lugares, pero lo conseguimos.
Sin mucho convencimiento, también encontré lo que puede servirme para "salir del paso" con la parte más complicada de mi familia... Así que, en general, después de todo el estrés, puede decirse que el último día no fue excesivamente asquerosito.
Ya de buena mañana, llevábamos el aire de "esto se acaba... vaya mierda"... pero como "MariReto" y yo hacemos coña hasta de estos aires deprimidos, lo sobrellevamos más o menos bien...
Otro día más de pateo, que, como diría mi "SeñoraMadre", si pusiéramos un pasico detrás de otro en línea recta, a saber dónde hubiéramos llegado.
Al mal humor que de vez en cuando resurgía por el saber que volvíamos a "DondeYoVivo" en unas horas, se le sumaron otros "malos humores" que resurgían por motivos que no vienen al caso; pero al menos nuestro viaje acababa habiéndonoslo pasado bien, habiéndonos reído mucho y eso sí, habiéndonos cansado mucho.
Cuando ya parecía tener completada la colección de souvenirs, decidimos premiarnos con unos minutos de relax en una de las terrazas por las que pasábamos varias veces al día. Nunca nos habíamos parado ahí porque el local tenía demasiado ambiente "futbolero", pero de tanto pasar por delante ya nos despertaba curiosidad. Así que allí nos plantamos.
En Alemania (y en otros sitios de Europa) es bastante más habitual que en España, compartir mesa con alguien desconocido, así que no vimos nada de particular en que dos hombres nos pidieran sentarse en nuestra mesa (tampoco había motivos aparentes para no dejarles sentarse en la misma mesa).
A ver cómo puedo trasmitir este momento... No se trataba de un par de "GeorgeClooneys" (ni de "AngelinaJolines") o de las versiones actuales de "CaryGrants" (ni "RitaHayworths"), eran más bien como la caricatura de "PopeyeElMarino" y un "MafiosoDeSerieZ". El "MafiosoDeSerieZ" detectó a los poco minutos que éramos españolas y, como no (y más estando en el local que estábamos), empezó a soltar nombres de campos de fútbol de España (bueno, se sabía poquitos y además los mezclaba) y nos dijo unas treinta veces que qué lástima, que él sabía hablar alemán, inglés, francés, italiano... pero que español poco... muy poco (no se imaginará él lo que me alegró que no tuviera que esforzarse en demostrarnos todo el español que sabía).
En fin, "MafiosoDeSerieZ" aún no parecía estar tan pedo como para ponerse a hablar con nosotras en un idioma que no lo entendiéramos, pero lo de "PopeyeElMarino" era ya el no va más. Yo creo que ni su compañero de copas entendía lo que decía. Entre los balbuceos que soltaba, me pareció entender que le decía al "MafiosoDeSerieZ" que España no estaba en Europa, y me pareció que decía (algo más claro que otras palabras) la palabra "Franco" intentando despertar una provocación. Menos mal que el propio "MafiosoDeSerieZ" nos reconoció que "PopeyeElMarino" estaba más p'allá que p'acá... No "MafiosoDeSerieZ", no "PopeyeElMarino" está allá... muy allá.
En resumen, que tan "especial" compañía nos amargó el descansito de la tarde (¡nuestro último descansito de la tarde!), y preferimos hacerlo más corto de lo habitual (había que escapar de esa mesa como fuera).
Curiosamente, acabamos nuestro último día en Munich, creyendo que entrábamos en la "Happy Hour" de un local que se llama "Alhambra", que tiene la carta en español y platos típicos de España. No sé por qué no nos cobraron los cocktails al precio de "Happy Hour" porque según la pizarra donde lo ponía sí que entrábamos pero, en fin... "happy", lo que se dice "happy" no fue aquel momento, ya que sabíamos que lo que nos quedaba por hacer allí, era prepararnos la maleta e intentar dormir "a contrarreloj" (nunca se ma ha dado bien acostarme pronto porque tenga que levantarme muy temprano... siempre llego al punto ese en el que me digo "para media hora que me queda, me pongo ya en marcha")...
No hay comentarios:
Publicar un comentario