El punto del post en el que hacía recuento del primer día en Munich, en el que decía que había hecho 20 intentos de encontrar algún texto traducidos al español, sin éxito, se repitió a lo largo de todo el viaje. Francés, italiano, inglés, chino... pero español, casi nada.
Pero, para mi grata sorpresa, en el envoltorio y las instrucciones del artículo "love yourself" (que ya podrían dejarse de chorradas y usar mejor "sex yourself"... que lo de "amarse" es otra cosa, digo yo) que adquirí el séptimo día del viaje, venía la traducción al español. Además, estaba bastante bien traducido, no como las traducciones que se pueden ver en algunos mensajes de aviso y error de Windows y ciertas aplicaciones (comparación inspirada en mi "deformación profesional").
Con las instrucciones nos estuvimos riendo un buen rato "MariReto" y yo. Muchas veces por la obviedad de algunos puntos, como el que te explica que antes de ponerle las pilas tienes que sacarlo de su envoltorio (lo que me recordó a cuando en las instrucciones de un teléfono móvil te dicen que te lo tienes que poner junto a la oreja para escuchar, como si a alguien se le ocurriera ponérselo junto a un orificio de la nariz). Otras veces nos reíamos por lo específicos que eran algunos consejos de uso. Y con otras instrucciones no nos reíamos porque tratan sobre la higiene y otros cuidados.
Entramos a aquel sex-shop sabiendo que era uno de los que formaban parte de una cadena (cerca del hotel había dos con el mismo nombre y en plena zona comercial y céntrica había otro).
Por lo visto, el artículo que compré, es de la marca propia de la cadena (como cuando te compras pasta de diente Carrefour), y en el envoltorio te cuentan la historia de quien da nombre a la cadena. Es esta:
"Beate Uhse nació en Prusia Oriental (Alemania) en octubre de 1919. En 1936, obtuvo su licencia de piloto y fue la única mujer entre 60 estudiantes de vuelo. En la primavera de 1945, Beate Uhse, que en esa época ya había enviudado, salió huyendo de Berlín con su hijo Klaus en uno de los últimos aviones que voló a Frisia del Norte, Alemania. Después del final de la Segunda Guerra Mundial, las mujeres se sentían atormentadas no sólo por la falta de alimentos y de un lugar para vivir, sino también por los problemas de embarazos no deseados. Beate Uhse de dedicó entonces a asesorar a las mujeres acerca de métodos naturales de control de natalidad, y en 1946 publicó un pequeño folleto en el que explicaba cómo calcular los días infértiles de acuerdo con el Método de Ogino Knaus. Este "Schift X" [Documento X] sentó las bases de la compañía de Beate Uhse. El negocio de las ventas por correo comenzó en 1948 y en 1962, Beate Uhse abrió el primer sex shop del mundo. En 1999, la compañía comenzó a cotizar en el mercado de valores alemán y en la actualidad cotiza en el segmento con mayores requisitos de información [Prime Standard]. Con la emisión de la primera acción de la industria del erotismo alemana, Beate Uhse demostró una vez más su visión empresarial. Beate Uhse murió en el 2001, a los 81 años."
Sigue con dos párrafos más. El último habla de que el grupo de compañías Beate Uhse es líder en el mercado en la industria del erotismo...(patatín patatán)... Y el penúltimo párrafo es el que sigue:
"En memoria de la fundadora de la empresa, se creó la Beate Uhse Stiftung [Fundación Beate Uhse] para ayudar a las personas necesitadas, en especial a las mujeres, de una forma no política y pragmática. Con su compra de hoy está apoyando la obra de la Fundación, espiritual y económicamente".
Así que me guardaré el envoltorio por si alguien "me pilla" el artículo y, si le irrita el hallazgo, poderle decir "No, no, si yo lo único que pretendía era colaborar con una fundación para mujeres..."
Por otro lado, siempre admiraré a personas tan emprendedoras como Beate Uhse.
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