Ayer hizo taitantos años que mi señora madre vino al mundo.
Hace unos ocho meses, el número de mis sobrinos se incrementó en un 40%.
Ayer, por primera vez en estos ocho meses, este 40% nuevo, invadió mi casa, de forma que parecía que habíamos plantado bebés por toda la alfombra del comedor... pañales, chupetes, biberones... y las inevitables comparaciones: "BebéIndividualMasculino" ya tiene un diente, "BebésDoblesFemenino" cada vez se parecen más, "BebéIndividualFemenino" ya se queda sentadita ella sola, "BebéDobleFemeninoA" ya dice "papá" y "mamá", "BebéDobleFemeninoB" tiene las piernas más gordicas, etc.
Y mientras, el otro 60% de mis sobrinos, revoloteando entre mis cosas, en mi habitación, poniéndolo todo patas arriba... porque, total, "LaTía", es tan boba que no les dice ni mú, no vaya a ser que luego les vayan llorando a sus papás ("oséase", mis herman@s) y estos me vengan a mí con que son niños y hay que ser comprensiv@s...
Así que, allí estaba yo, haciendo de tripas corazón, buscando un hueco para recoger las cosas que necesitaba para ir a "DondeEllaEstaba", oliendo su perfume en mis muñecas y viendo cómo se acababa la tarde sin poder estar "DondeEllaEstaba"...
No hay comentarios:
Publicar un comentario