Hoy, de vuelta a ese lugar que tanto me tensa: el hospital.
Hoy, de nuevo "ese" olor en mi nariz.
Hoy, de visita a esa especialidad que tantos (chungos) recuerdos me trae: Cardiología.
Y hoy, ya están resueltas dos de las cuatro pruebas que en un corto periodo de tiempo tiene que hacerse mi "SeñoraMadre". Y las dos, favorablemente.
La frase que he usado tanto en referencia a mi "SeñoraMadre", la de que "tiene un gran corazón", se ha confirmado médicamente, es decir, que tiene el corazón algo más grande de lo normal, físicamente, en lo que a medidas físicas se refiere, no sólo metafóricamente. Pero nada fuera de lo normal, nada que no sea típico de la hipertensión que sufre casi desde siempre.
Así que ya van dos preocupaciones menos... y aunque yo sigo dándole vueltas, los motivos de mis tensiones van disminuyendo (al menos en cantidad).
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