Los "clics" que forman el texto en cursiva de mi penúltimo post fueron "clics del ratón" respondiendo a un test de personalidad, hábitos e intereses, de una página de contactos de las que hace tiempo confesé que estaba inscrita. No tengo costumbre de ir rellenando por ahí tests de este estilo, ni suelo hacerles mucho caso, pero en esta ocasión me pareció bastante completo y que acertaba mucho más que en otras ocasiones.
Si me pusiera a hablar de mí misma no se me ocurrirían tantas cosas que poner. Así que consideré que una forma de que la gente que lee este blog supiera algo más de mí, y una forma de despejar más de una incógnita sobre algunos aspectos de mi interior que alguien puede estar preguntándose, sería transcribir estos resultados.
De que me parezca bastante cierto lo que me dijeron tras el test, se pueden sacar varias conclusiones: 1.- que fui bastante sincera respondiendo a las preguntas que hacían; 2.- que si me veo realmente reflejada en la mayoría de observaciones es porque me conozco bastante a mí misma (aunque me gustaría saber qué opinan sobre todo esto aquell@s que me conocen al menos un poco porque puede que esté muy engañada).
Como todo el mundo es libre de seguir leyendo este post o no, me olvido por un momento de que no me gusta publicar posts demasiado largos (por no cansar, se entiende) y he decidido hacer mis propias anotaciones, dar mi opinión o ampliar con mi punto de vista.
Allá voy...
Los tres pilares de la personalidad (entendimiento (37%), sentimientos (43%) e instinto (20%)) están en mi caso bien marcados y equilibrados, tal como demuestran los porcentajes. Ello me permite reaccionar con buen juicio y tomar las decisiones correctas en cada situación. Estoy en paz conmigo misma y casi siempre estoy contenta y equilibrada.
[ Los porcentajes de personalidad (entendimiento, sentimientos e instinto), me parecen bastante ajustados, sobre todo el de los sentimientos pues, aunque a veces me acarree más de un problema personal, soy bastante sentimental. Sí considero que estoy en paz conmigo misma, pero lo de que casi siempre estoy contenta es un poco contradictorio con la tendencia a la melancolía que se nombra más abajo. ]
Aunque mi ecuanimidad frente a personas, cosas y acontecimientos suele presentarme como alguien aburrido, en realidad soy admirada por mi paz interior. No obstante, debería acentuar cada una de esas cualidades, lo que podría intensificar el carisma que tengo para las mujeres. Al decidirme por alguien, mi equilibrio psicológico, me aporta toda la libertad.
[ Más de un(a) conocid@ recordará alguna que otra conversación sobre lo aburrida que puedo parecer (¿o ser?). Y lo del carisma... pues no sé, en este blog hay más de un post que, entre líneas o directamente, habla de la falta de carisma que veo y siento en mí. ]
Mi comportamiento se caracteriza por la generosidad y la melancolía, lo que me lleva a una situación difícil: por una parte intento responder con comprensión a las debilidades de los demás (generosidad del 34%); y por otra, sufro si, debido a esa comprensión, mis propias necesidades se quedan en el camino (tendencias de reacción melancólica o a retraerse del 51%). La capacidad de compensación (7%) y la voluntad de imponerse (8%) pasan a segundo término.
[ Párrafo difícil. Sobre esto deberían opinar l@s demás, aunque sí que reconozco en mí que no me gusta imponer nada a nadie. ]
Puedo salir del dilema si tengo en cuenta dos cosas: primero, aprender a formular mis deseos ante mi pareja o personas de mi entorno con mayor claridad. Sólo entonces podrán entenderme y responder correctamente. Además, debería ser más benevolente conmigo misma y mirar menos de reojo para saber cómo me ven los demás. Debería permitirme algunas de las debilidades que tolero en los otros. Armonizaría muy bien con una pareja que tuviese una gran capacidad de compensación y voluntad de imposición. Ella sabrá apreciar mi sensibilidad y enseñarme a ser consciente de mis deseos.
[ Siempre me ha costado muchísimo confesar mis deseos. Supongo que esto está relacionado con el bajo porcentaje en la voluntad de imponerse. Procuro aprender a hacerlo mejor (lo de formular mis deseos) cada día que pasa, pero me cuesta. Es totalmente cierto que a veces me pregunto cómo me ven l@s demás (aunque esto en el fondo lo hacemos tod@s). Y por mucho que yo exponga mis deseos o no, el que la otra persona aprecie o no mi sensibilidad y me enseñe a ser consciente de mis deseos, depende muchísimo de cómo sea la otra persona. ]
En el amor soy una persona estimulante, entretenida, activa y de fiar. Esa combinación de energía y razón me crea muchas simpatías entre los demás. Con mi encanto, me resulta fácil poner cosas en movimiento, sin correr el peligro de parecer alguien inconstante o caprichoso. Al contrario: tengo fama de ser una persona de confianza.
[ Si verdaderamente en el amor soy una persona "estimulante, entretenida, activa y de fiar" (que no lo sé... bueno, lo de "de fiar" creo que sí que lo puedo afirmar) será que, o bien no soy tan aburrida como parezco, o bien me tomo la molestia de hacer estimulante, entretenida y activa cualquier relación amorosa (¿tendrá esto que ver con la generosidad?). ¿Lo de la simpatía?. No sé, supongo que alguna que otra sí que me he ganado, pero... ¿muchas?. Y "persona de confianza" según para qué y para quien, claro. ]
En una relación de pareja soy capaz de armonizar con diferentes tipos de mujeres: a las personas de poca iniciativa, les doy fuerza; a las que son demasiado activas, puedo frenarlas. En este aspecto, tengo completa libertad de elección.
[ No he "armonizado" con demasiadas mujeres en mi vida... "dar fuerza", "frenar"... las dos cosas pueden traer problemas. Puedes querer dar fuerza a quien no lo pide y frenar a quien no quiere detenerse. ]
Mi deseo de gozar de la intimidad con mi pareja está bastante menos acentuado que en la mayoría de las mujeres. Me gusta poderme recoger de vez en cuando. La compañía permanente de mi pareja no es lo único que busco en una relación: a la larga me sentiría sólo coartada y me pondría nerviosa. Para mí, es importante que cada una pueda dedicarse por separado a sus intereses, siempre que haya confianza mutua.
[ Esto es totalmente cierto. Tengo frecuentemente la necesidad de sentir que estoy dedicándome tiempo para "mis cosas"... de ahí que me guste escribir mis posts en lugares en los que sienta intimidad conmigo misma, por ejemplo. ]
Debería poner atención en elegir a alguien que me conceda la libertad de acción necesaria y a la que le guste dedicarse ella misma a cultivar sus ideas e intereses.
[ Ya veré yo a quien me lleva mi corazón a ponerle atención. El cuore manda... ]
Muchas mujeres desean una mayor intimidad en las relaciones de pareja que yo. Pero no me resultaría difícil aproximarme a esas expectativas y elevar así mis posibilidades a acceder a una relación amorosa en armonía.
[ No sé de donde se sacan lo de que no me resultaría difícil... todas las relaciones amorosas tienen cierta dificultad (sobre todo para conseguir la armonía). ]
Y hasta aquí puedo opinar...
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