12.2.07

Dolor de muelas

Viendo el título del post, podría suponerse que éste va a ser una queja del estado de mis muelas, del dolor que tengo por problemas de caries, flemones o gengivitis.

Pues no. ¡Menuda tardecita de tensión!. Y la mañana, cercana ya la hora de acompañar a mi "SeñoraMadre" al médico, no ha sido para mí menos tensa.

Y mi forma de vivir la tensión es apretando la boca de forma que parece que se me vayan a desarrollar los músculos de la mandíbula hasta parecer los de Schwarzenegger. Otra forma es apretar el abdomen para aguantar los espasmos que me da el estómago por culpa de los nervios. Y si se me juntan ambas cosas, acabo con la mandíbula de Schwarzenegger y el abdomen de Action Man (salvando las distancias por esta chicha tan salá que evita que se me vean los abdominales).

Odio los hospitales. Por razones obvias y por otras no tan obvias. Visitar uno, aunque sea para pedir citas para varias pruebas (porque por teléfono un@ se desespera casi más), me pone hiperactiva. Hasta me parece ver aparatos de medición donde no los hay. Esto, sin hablar del típico olor que aun cuando voy para ver a un recién nacido en perfecto estado, para felicitar a los papás (y en mi familia este evento se ha dado mucho), no consigo borrar de mi pituitaria con todo lo que (para mí) conlleva.

Así que aquí estoy, pre-martes-y-trece, esperando que sólo haya sido un adelanto de la mala fama de ese día y que no me depare peor suerte para mañana; con dolor de muelas de tanto apretar la boca, con el estómago del tamaño de un cacahuete y venga a menear la piernecita como si estuviera poseída (la pierna, yo aún soy capaz de pensar por mí misma).

¡Grrrrrrr, nervios! ¡¿Pa qué coño os habrán inventado si no servís pa ná (bueno)?!

No hay comentarios: