2.10.06

¿Por qué lo llaman amor...

... cuando quieren decir sexo?.

Más de una cara de sorpresa o alucine (porque no se lo esperan de una chica con mi pinta de "bona xiqueta") he tenido que ver cuando digo cosas como que "Yo no hago el amor, yo no lo fabrico".

Vamos a ver. El sexo es sexo y por muy enamorada que estés de quien esté compartiendo contigo la cama, no deja de ser sexo. Está claro que cuanto más amor haya ente esas dos personas que están compartiendo caricias, deseo, pasión, ternura, sensualidad, erotismo, gestos, palabras, sed y sudor... más se disfruta el sexo... es SEXO con mayúsculas, del que no acaba en la cama, del que te llevas en el corazón, del que no dejas de disfrutar porque tu mente es capaz de reproducirlo en el recuerdo aun habiendo pasado días, semanas o meses (si recuerdas un "momento sexual" durante meses es que fue la bomba y, evidentemente, intervino algo más que un par de cuerpos en contacto íntimo).

Cuanto más amor exista entre dos personas que comparten intimidad, más entrega habrá. Habrá instantes en los que ambas personas se fundan hasta confundirse la una con la otra.

El amor se "fabrica" en la complicidad, en el compartir, en los gestos de generosidad, en los pequeños detalles que se agigantan porque es esa persona especial quien los tiene y no otra.

El amor se "hace" en las caricias inesperadas, en las demostraciones de deseo de tener sexo "del bueno" con esa persona, en el compartir risas, picardía, ilusiones...

El amor se "construye" en el no poder pensar en tener relaciones íntimas con personas que no sean ella, en no poderte imaginar haciendo las cosas que haces con ella con otra persona.

El amor se "evidencia" cuando no te nace decirle a otra persona que le quieres porque sólo la quieres a ella. Se evidencia cuando sólo piensas en ella cuando deseas tener a alguien entre tus brazos, cuando sólo piensas en sus ojos cuando deseas que alguien te mire de esa forma tan especial. Se evidencia cuando practicando el sexo con esa persona especial sientes que nadie ni nada es capaz de estropear ese momento, cuando el resto del mundo se convierte en nadie y en nada, cuando sólo te importa qué estás viviendo, qué estás sintiendo y qué está viviendo y sintiendo ella.

Sexo matizado con grandes y acertadas pinceladas de amor... ese es el sexo del que disfruto, el que no dejo de recordar, del que se VIVE una y otra vez... mil veces... millones...

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