Después de dos días y medio angustiándonos "MariReto" y yo en la busca y captura de entradas para la Ópera en el nuevo Palau de Les Arts, nos hemos presentado en las taquillas (más bien, en el habitáculo blaaaanco que han preparado para vender entradas) porque no había manera de que la venta on-line nos echara una mano ni había forma de escuchar otro mensaje que no fuera "En estos momentos no hay operadores disponibles" cuando llamábamos al (costoso) número de teléfono 902...
Y allí estábamos, delante de un muchacho con aire a lo July José Iglesias (o Julio Iglesias Junior, igual de garrulo queda un nombre que otro), que nos pintaba muy negro el tema de conseguir localidades para la ópera que hemos estado persiguiendo (para l@scurioson@s: "Cyrano de Bergerac" con Plácido Domingo). Al final aparecen localidades disponibles, con excelente visibilidad (según nos ha dicho "DonJuly"), en la pantalla del ordenador y yo, presa del estrés, le suelto a "DonJuly" un medio-histérico "¡Pincha, pincha!".
Ya me he imaginado yo a "DonJuly" contándole a su novia/o: "Me han venido un par de locas hoy, que les debía de pasar algo, no es normal cómo se me ha puesto Loca1 cuando ha visto que había entradas disponibles, toda acelerada, que ni atinaba a sacar la tarjeta para pagar. Vamos, que no se han puesto a besar las entradas cuando se las he dado, de milagro, ¡qué miedo dan las treintañeras!..."
En fin, la misma locura verán en nosotras aquell@s que no entiendan que nos gastemos el mismo dinero para una entrada para la ópera (sí, esa cosa que es una obra teatral cuyo texto se canta, total o parcialmente, con acompañamiento de orquesta) que el que nos cuestan aproximadamente 10 cubatas en cualquier bareto de Valencia.
Cada cual...
No hay comentarios:
Publicar un comentario