30.10.06

Metodología

Para todo se sigue un método. Nos quejamos continuamente de los protocolos que nos hacen seguir para todo. Algunos métodos están bien ideados y te hacen avanzar en el proyecto para el que estás siguiéndolo.


Algunos métodos son adaptables a distintos tipos de proyectos, pero otros no.

Antes de imponer un sistema de trabajo a un equipo, debería estudiarse si la elección es buena o no.

Pero a ver, todo esto está muy relacionado con la palabra ORGANIZACIÓN y todo lo que significa... ¡qué bonito!... bonito si pudiera aplicarse, bonito si la base fuera buena, bonito si hubiera un seguimiento que nos pudiera guiar en la continuidad del camino elegido... pero ¿alguien entre todos los componentes de "DesO" ha vivido "en sus carnes" la palabra ORGANIZACIÓN?. NO.

Si dentro del método que nos vemos obligados a auto-imponernos hubiera una fase que se llamara "Quejidos y lamentos" (o algo similar), sería la única fase en la que sacaríamos nota alta. Yo la primera, que, otra cosa no, pero el derecho a la pataleta lo ejerzo continuamente, lo reconozco. Es como mi terapia anti-estrés, que ya no me funcionan ni los paseos frente al mar ni las sesiones continuas de cine.

Tampoco me funciona ya no contestar a las llamadas de "ElHijoDelMegaBoss" en hora no-laborales. Al contrario, me produce ansiedad porque sé que, en cuanto se digne a aparecer por la oficina, me va a decir "Ayer te llamé para... (bla bla bla, bla bla bla)" y me va a liar, sé que me va a liar, como me la lío la semana pasada y la anterior, y como me la va a liar mañana... como si lo viera.

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