
Esta mañana, al levantarme, tendría que haber ido a trabajar, pero no lo he hecho.
He ido a la playa a la que me gusta ir para encontrarme con Él.
Cuando alguien cercano y a quien te has sentido muy unid@, se muere, gana una especie de omnipresencia (siempre y cuando le recuerdes y sientas de alguna manera que "está" contigo) que no tiene mientras está vivo.
Me he enamorado dos veces en mi vida.
Cuando mi primera historia de amor terminó, mi padre ya no estaba (físicamente) conmigo. Vine donde estoy ahora (escribo en la playa), me senté frente al mar, y me sentí como cuando mi padre apagaba el televisor o dejaba de hacer lo que estuviera haciendo, para escucharme.
Era un hombre que hablaba poco de palabra pero mucho con la mirada. Y con los ojos es más difícil mentir, con los ojos se puede transmitir mucho, y nuestra relación nos permitía hablar mucho con los gestos y la expresión facial.
Supongo que, a pesar de este tipo de relación, si estuviera vivo, no iría a contarle mi mal de amores. Hay cosas que a los padres no se les cuenta, aunque de algún modo las perciben y acaban sintiéndolas. Aunque, la verdad, recuerdo que, cuando era adolescente, terminé una de esas mini-relaciones-rollitos que se tienen a esa edad, y aparecí llorando en el comedor de mi casa (ahora me parece una tontería pero, en aquel momento, aquel "rollito" me parecía de las cosas más importantes de mi vida). Cuando mi madre me preguntó qué me pasaba, le dije, muy sofocada: "He roto con Fede". Mi madre, en el intento de quitarle importancia, me dijo: "¿Y por qué lloras?. Lo habrás dejado por algo, ¿no?". Y tras mi "No sé", mi padre miró a mi madre y le dijo: "Mujer, porque le duele".
Él no conoció muchas penas de amor. Murió tan enamorado de mi madre como ella lo está de Él (aun ahora que hace que tiempo que no está). No conoció penas, pero sí sabía ver mis sentimientos. Los veía y seguro que los sigue viendo.
Hoy he hablado con Él y le he dicho que no me gusta que me vea así. Le he pedido perdón. Por lo que está viendo en mí y por otras cosas relacionadas con mi madre que supongo que también está viendo.
He ido a la playa a la que me gusta ir para encontrarme con Él.
Cuando alguien cercano y a quien te has sentido muy unid@, se muere, gana una especie de omnipresencia (siempre y cuando le recuerdes y sientas de alguna manera que "está" contigo) que no tiene mientras está vivo.
Me he enamorado dos veces en mi vida.
Cuando mi primera historia de amor terminó, mi padre ya no estaba (físicamente) conmigo. Vine donde estoy ahora (escribo en la playa), me senté frente al mar, y me sentí como cuando mi padre apagaba el televisor o dejaba de hacer lo que estuviera haciendo, para escucharme.
Era un hombre que hablaba poco de palabra pero mucho con la mirada. Y con los ojos es más difícil mentir, con los ojos se puede transmitir mucho, y nuestra relación nos permitía hablar mucho con los gestos y la expresión facial.
Supongo que, a pesar de este tipo de relación, si estuviera vivo, no iría a contarle mi mal de amores. Hay cosas que a los padres no se les cuenta, aunque de algún modo las perciben y acaban sintiéndolas. Aunque, la verdad, recuerdo que, cuando era adolescente, terminé una de esas mini-relaciones-rollitos que se tienen a esa edad, y aparecí llorando en el comedor de mi casa (ahora me parece una tontería pero, en aquel momento, aquel "rollito" me parecía de las cosas más importantes de mi vida). Cuando mi madre me preguntó qué me pasaba, le dije, muy sofocada: "He roto con Fede". Mi madre, en el intento de quitarle importancia, me dijo: "¿Y por qué lloras?. Lo habrás dejado por algo, ¿no?". Y tras mi "No sé", mi padre miró a mi madre y le dijo: "Mujer, porque le duele".
Él no conoció muchas penas de amor. Murió tan enamorado de mi madre como ella lo está de Él (aun ahora que hace que tiempo que no está). No conoció penas, pero sí sabía ver mis sentimientos. Los veía y seguro que los sigue viendo.
Hoy he hablado con Él y le he dicho que no me gusta que me vea así. Le he pedido perdón. Por lo que está viendo en mí y por otras cosas relacionadas con mi madre que supongo que también está viendo.
1 comentario:
No ha de pedirse perdón por aquello de lo que no se tiene culpa. No se debe pagar por aquello que no se estropea. Para ciertas personas siempre estarás en nuestro corazón... y en nuestros sueños
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