Tenemos costumbre de hacer, decir o escribir cosas como si sirviera de algo.
¿Cuántas veces habremos deseado ahorrarnos las palabras o los hechos, viendo que no ha tenido ningún efecto (o justo el contrario al deseado) ni lo dicho ni lo hecho?.
¡Cuántos esfuerzos desperdiciados!. ¡Cuántas malas interpretaciones!. ¡Cuánto tiempo echado a la basura!.
Ni siquiera tiene mucho sentido decir (escribir) todo esto si alguna vez he pretendido hacer creer a alguien que no me arrepiento de nada de lo que he hecho en mi vida, que lo hecho, hecho está, que "a lo hecho, pecho".
Pero siempre se queda algo "por ahí" que te hubiera gustado enfocar de otra manera. Siempre hay algo que, si tuvieras oportunidad de volverlo a decir, lo dirías de otra forma. Siempre hay alguna reacción propia que te hubiera gustado cambiar, o alguna reacción ajena que te hubiera gustado evitar.
¿De qué sirve decir muchas cosas de las que decimos, si la mayoría de veces es "hablar por hablar"?.
Sólo deberían contabilizársenos esas cosas que decimos desde la sinceridad más profunda o las que son interpretadas exclusivamente con la intención que las decimos.
Sólo debería pasar el tiempo en los momentos en los que estamos disfrutando, o los momentos que realmente son productivos, o en los que obtenemos experiencias positivas, un aprendizaje, una mejora.
Es buena elección optar por recordar sólo las cosas buenas y hacer como que olvidamos las "no tan buenas". Y digo "hacer como que olvidamos" porque realmente, la mayoría de las personas, tendemos a perdonar (y a perdonarnos a nosotr@s mism@s ) aquello que no nos gusta, pero no a olvidar (y quien piense lo contrario, que reflexiones sobre ello y le vendrá a la cabeza más de una cosa que le afectó y no ha olvidado; y, si después de la reflexión no encuentra nada pendiente de olvidar, que sepa que tiene mi más sincera enhorabuena).
También nos decimos muchas veces, frases como "le tenía que haber dicho esto o aquello", o como "si hubiera hecho lo que realmente quería haber hecho...".
Empecé mi blog hablando sobre cosas parecidas a estas. Y en algún post me he prometido a mí misma cambiar los "Y si..." por hechos reales. Algunas veces me he aplicado esta promesa, pero casi un año después de inaugurar este blog, pienso que aún me queda mucho por aprender (de quien he conocido, de quien conoceré en un futuro y de mí misma)...
No hay comentarios:
Publicar un comentario