Hace poco me dijeron que me demostraba "muy tauro" porque impuse mis obligaciones laborales a mis deseos. Demostraba lo terrenales que somos l@s tauro porque reconocía que si me surgía un problema en el trabajo, éste me iba a retener en la oficina hasta que lo resolviera.
Supongo que demostraré continuamente, a lo largo de posts y más posts de este blog, lo que me tiene entretenida (por decirlo de algún modo) el trabajo y todo lo que sucede entre "LosPringaos" dentro de "DesO". No creo que sea cuestión de ser terrenal o no, más bien de que me ocupa la mayor parte de horas de cada semana.
Tengo miles de cosas con las que dejo evidencia de que soy tauro. Como la terquedad. Creo que soy más terca que perfeccionista, es decir, que me empeño en hacer las cosas bien, aunque no siempre lo consiga.
También soy más sentimental que práctica y esto creo que no es "muy tauro". Puede que sí que lo sea que a veces me dé rabia ser sentimental, o sentirme idiota por ver lo susceptible que puedo llegar a ser.
No sé si en el pragmatismo que se supone que tenemos l@s tauro, entra cierto pasotismo. Si es así, creo que no profeso demasiado. ¿Pasota?. Si ser "pasota" es que todo me dé igual, me temo que no. Es más, creo que muchas cosas que para mucha gente carece de importancia, para mí la tiene. Y mucha (o demasiada). Hasta el punto de que, cuando creo haber aprendido una lección sobre algo y me digo a mí misma "Va, Laura, pasa de ello, que es mejor", algo queda en mí que me impide dejar el tema aparte para siempre.
Puedo llegar a ser muy razonable. Y mucho (otra vez "demasiado"). Hasta el punto de que me duele convertir un posible sueño en una cruda realidad. Digamos que, cuando alguna vez he sentido que me encontraba flotando sobre alguna engañosa nube de algodón, he sentido un tirón en los pies que me ha hecho volver a tener contacto con la tierra. Y por mucho que me joda (que no hay forma más suave de decirlo), ese tirón de los pies me sienta como un tirón de orejas en reprimenda por mi momento de ensoñación.
Si algo (más) tengo que reconocer (y agradecerme a mí misma), es que tengo muy buena memoria para algunas cosas y soy capaz de recrearme en ciertos buenos recuerdos que sé que nunca olvidaré (como recordar lo que sentí cuando ayer, al despertar, oí de su voz el primer "felicidades" del día... y me hizo sonreír el pensamiento de que iba a pasar mi cumpleaños junto a "Ella"... o como recordar que hace un año celebré este día rodeada de mi madre, mis herman@s y sobrin@s... etc). Y disfruto una y otra vez de los sentimientos que me refrescan estos recuerdos que me encanta tener... y los que no me gusta tanto tener (de los que no pienso poner ejemplos, claro), los aparco, los abandono, aunque esto me haga equivocarme, aunque me haga volver a tropezar...
2 comentarios:
felicidadeeeeeees, no sabía que fue tu cumple,aunque si se puede intuir que eres tauro si. en fin Laurita que como siempre te digo no hace falta que des tantas vueltas a las cosas que no siempre pensar es lo más adecuado y vive!! un besote, maria
GRACIAS María!!!
Lo de darle vueltas a las cosas, María, es algo que NO PUEDO EVITAR!!! :'-(
BESOS!
Publicar un comentario