14.5.07

Entusiasmo

Dada mi exagerada discreción para muchos temas, reconozco en mí la falta de evidencia en qué cosas despiertan mi entusiasmo y qué cosas lo dejan por los suelos.

Nunca he tenido grandes pasiones del estilo "soy la mayor fan de este grupo de música" hasta el punto de perseguirlos por todo el territorio español; o del estilo "me muero por los huesos de tal artista"... por mucho que admire sus obras.

Por supuesto, la admiración y el fanatismo nunca los he llevado de la mano. Digamos que para estos casos soy muy moderada.

Esto no implica que no tenga mis preferencias en muchos campos, o que no sepa hacia qué lado tirar cuando se me plantea una disyuntiva.

Dicho esto, y reconociendo que no es fácil (desde fuera) descubrir en mí qué despierta mi entusiasmo, comprendo que, en muchas situaciones, es difícil acertar con qué podría sorprenderme para bien y qué podría hacer bajar mi ánimo.

Por esto, agradezco mucho cuando alguien es capaz de leer en mis costumbres, en mis hábitos, aquello que me gusta y lo que no.

Por esto, me conmueve el hecho de que alguien pueda sentirse entristecid@ por no poder conseguir para mí algo que sabe que "me movería" por dentro.

También me enternece mucho cuando alguien da en el clavo y consigue aumentar mi expresividad (que debido a mi gran timidez está casi siempre algo sumergida) hasta el punto de que no hace falta que diga con palabras cuánto me ha gustado su "acierto".

Lo malo de todo esto es, que quien me agrada en este aspecto, me conmueve o me enternece en estos casos, también es capaz de ver en mi gesto o en mi voz, la desilusión o la pequeña decepción por no poder hacer algo que me gustaría o por no conseguir algo que me gustaría tener.

Y yo entiendo que esto podría interpretarse como una pequeña muestra de ese egoísmo que tod@s tenemos dentro, y no me gusta. No me gusta porque debería dejar más evidencia de mi capacidad de resignación o de mi capacidad de adaptación a lo poco o mucho que se me da. Aunque esto, a decir verdad, podría tomarse como un conformismo o falta de ganas de lucha que tampoco es bueno que vean en mí.

Es otro caso de "la pescadilla que se muerde la cola"....

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La pescadilla que se muerde la cola sería lo mismo que coger un círculo y acariciarlo hasta que se vuelva vicioso? Dime algo... por que te importa tanto lo que la gente pueda ver en ti? Al fin y al cabo eres tu.
Por cierto, me encanta tu blog.

La_L dijo...

Hola. Gracias por decir que te encanta mi blog.

Verás, no es que me importe tanto lo que LA GENTE, en general, pueda ver en mí. Lo que sí que me importa es que la gente que realmente quiero o que me importa (valga la redundancia), sea capaz de ver lo que DE VERDAD hay en mí, porque yo consiga ser capaz de "entregarme", de "mostrarme"...