28.11.07

Hábitos sexuales

Comer sol@ puede tener algunas ventajas.

Las veces que como sola fuera de casa, aprovecho para leer un poco, jugar con mi nueva maquinita y/o escribir algo.

A veces me encuentro sola en el lugar que he elegido para ir a comer o demasiado lejos de toda la gente que ha escogido el mismo lugar.

Pero otras veces, como hoy, tengo que sentarme en una mesa prácticamente pegada a otra mesa ocupada.

En ocasiones como la de hoy, aunque un@ no quiera, oye las conversaciones ajenas... y ¡hay que ver lo que se aprende, oye!.

Tenía en la mesa contigua a un par de adultas algo más maduritas que yo (al menos en apariencia), que tras contarle una a la otra lo salido que es su profesor de salsa (que se pasea por los vestuarios justo cuando sus alumnas están "en tetas" - literal -, en lugar de dar clase al grupo del turno siguiente), empiezan a hablar de qué le sucede al cuerpo "cuando se tiene un orgasmo de verdad" - literal, otra vez -; de que hay por ahí una página web con fotos de hombres en pleno orgasmo ("y hay que ver qué caras más raras ponen"); de que la del profesor de salsa a veces se mira en el espejo para ver qué cara pone en pleno orgasmo (sí, la palabra "orgasmo" la habrán pronunciado al menos una decena de veces); de que la otra nunca ha llegado a desmayarse, ni siquiera a marearse, cuando está "follando" - sic -; de que la del profesor sí que ha llegado a marearse pero que le dice a "su Pepe" (por ponerle un nombre) que pare antes de perder el conocimiento; de que ninguna de las dos se cree que las mujeres tengan necesidad de "gritar tanto cuando follan" - sic -; de que una no se concentra en el silencio absoluto y la otra se pone música y hasta a veces oye por ahí canciones perfectas "para follar" (sí, la palabra "follar" y toda su conjugación verbal también la han pronunciado un montón de veces); etc.

Esta conversación ha generado en mí una serie de opiniones propias sobre el tema tratado. Supongo que el no poder compartirlas con nadie en ese momento es una de las desventajas de comer a solas.

Una de las opiniones (pensamientos, más bien) es que da gusto ver cómo dos mujeres hablan abiertamente del tema en cuestión. En ningún momento han bajado el tono de voz como hubiera hecho cualquier otro par de mujeres de otra generación. E imagino que, un par de mujeres de otra generación hubieran utilizado términos más suavizados para "follar" (por ejemplo, "hacer el amor").

[ Posteado el 2 de diciembre de 2007 ]

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