...del mismo barro, pero no del mismo molde.
[Proverbio mexicano]
Parece ser, que uno de los puntos problemáticos de la ya tan conocida asignatura "Educación para la Ciudadanía", está en el tema de las familias. No nos podemos permitir que un(a) alumn@ tenga que escuchar que "lo normal" es que una familia está formada por mamá+papá+churumbeles. ¿Qué pasa con aquell@s niñ@s que crecen en una familia monoparental (ya sea porque es hij@ de madre soltera o porque uno de los haya fallecido), o en una familia cuyos padres se separaron y ahora se juntaron con otras parejas (eso de "mi mamá y mi segundo papá" o similares)? ¿Y los que tendrían que escuchar que "aunque tu mamá quiera mucho a esa señora con la que vivís, esa no es tu otra mamá y eso no es una familia"?. Suena fuerte, pero estoy segura de que más de un niño que se encuentre en esa situación, habrá oído y/o oirá cosas así.
Habrá centros escolares más tolerantes que otros, que se molestarán en explicar lo que (sobre todo) hoy en día debería convertirse en la normalidad, es decir, la diversidad en todos los aspectos.
Yo soy de las personas que confían en que no está muy lejano el futuro en el que todo sea aceptado y en el que la tolerancia será lo más habitual. Confío en ello porque es lo que me da tranquilidad y lo que me anima a pensar en un futuro con niños en el seno de mi vida actual, en mi realidad de amar a una mujer.
Yo no sé qué forma el molde que nos diferencia l@s un@s a l@s otr@s. Sé que el molde con el que estoy hecha me hace querer a otra mujer y que hay otros muchos moldes que hacen a otras personas llegar a odiar a gente como yo (o si no tanto como odiar, al menos sí no reconocerlo como una forma de amor).
Espero que conforme vayan pasando los años, los moldes con los que se hacen a las personas se vayan adaptando hasta admitir a todas las formas de vida en pareja, de familia y de relaciones entre personas.
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