Casi siempre lo digo bajito, susurrando... como si sólo pudieras oír lo que yo digo, como si no hubiera ningún sonido más en nuestra vida.
Lo susurro al oído y en mi corazón se oye a gritos.
Lo digo en mi interior y lo siento fuerte, alto.
¿Que no sé decírtelo de otra manera?.
Claro que sí.
Con mis manos.
Con mi boca.
Con mi sonrisa.
Con mis caricias.
Con todo lo que soy cuando estoy contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario