21.10.07

Lo encontré

Después de por lo menos tres intentonas, por fin encontré aquello que andaba buscando. No me quedaban muchos cajones, carpetas, cajas o archivadores en los que buscar pero, de pronto, se me encendió la bombilla y me fui directa a una caja en la que, no sé por qué razón, había dado por hecho que allí no se hallaba "lo buscado", y "lo buscado" pasó a ser "lo encontrado".

Se trata de una mini-novela corta que me (micro)premiaron hace años. Por muy "mini" que sea la novela y por muy "micro" que fuera el premio (que por aquel entonces tampoco me parecía tan "micro", la verdad), me sentía muy apenada por la pérdida porque, entre otras cosas, mi padre se emocionó leyéndola cuando llegué a casa diciendo que me había llevado el primer premio.

Y ahora, leyéndola de nuevo y habiendo pasado los años, me doy cuenta de la imaginación que le echaba a algunos asuntos.

A lo que no le pongo demasiada imaginación es a los nombres de los personajes. El protagonista de la mini-novela se llama igual que uno de los personajes de la obrita de teatro que encontré en la última intentona, entre los poemas y los collages.

Leyendo ciertos fragmentos, me pregunto si aquel día en el que mi padre se emocionó, no sería en realidad porque pensara que la descripción de "la primera vez" de los protagonistas, correspondiera con "mi primera vez". Y claro, en ese caso, aquello sería más "congoja" que "emoción".

Y es que, con esa descripción, nadie podría pensar que la autora fuera una virginal chica de instituto. Yo es que siempre le echado mucha imaginación a estas cosas y, aunque el fragmento en cuestión es mucho más ideal de lo que puede corresponder a cualquier realidad, parece la "poetización" de un hecho consumado.

Así que al pobre hombre (mi padre) creo que le di un pequeño susto o una preocupación sobre qué cosas haría yo cuando estaba fuera de casa.

Ahora encuentro una posible explicación a porqué se quedó sin palabras cuando leyó, después de la novela corta, el poema que me premiaron en el mismo certamen. Que no podría concentrarse en el poema y a saber qué estaba pensando.

También disparé mi imaginación con la descripción del protagonista. Vamos, es tan perfecto el chico, que sólo puede ser fruto de la imaginación de una chiquilla. Han pasado doce años desde que escribí aquello (¡madre mía, qué mayor me siento ahora mismo!) y han pasado sin que vea a un chico de carne y hueso que se le parezca. Una pena, la descripción es la de un "bomboncito".

2 comentarios:

Ángel Fondo dijo...

¿...y transcribir un pequeño fracmento de la micro-novela?
Parece interesante.
No puedo dejar huerfano de comentarios un texto como éste.
Saludos.

La_L dijo...

Hola!

Pues no sé, me da un poco de vergüenza (rídicula después de otras cosas que me he lanzado a publicar en este blog, lo sé), pero pensaré en ello.

GRACIAS por tu comentario!!

Saludos!