Por aquellas épocas, no ponía la fecha en los papeles que escribía, pero algunos de los poemas recuerdo cuando los escribí o, por la letra que tenía entonces, puedo ordenarlos cronológicamente.
El más antiguo es el que trascribo a continuación (me da bastante vergüenza porque era una cría, tendría unos 15 o 16 añitos, pero ahí va):
Yo viviré para seguir llorando,
viviré para poder soñar,
para respirar y hacer llorar.
Yo viviré y haré reír,
intentaré regalar sonrisas,
buscar la calma en los demás.
Me gustará hacer sonreír,
me pondrán triste los llantos,
ofreceré mi escucha y consejo.
Por una sonrisa al día,
por un "gracias" diario,
yo daría el alma y mi alegría.
Seguiré con mis ademanas,
mis manías y costumbres,
seré yo y nunca otro.
No podré escribir en compañía,
viviré, soñaré, lloraré y sonreiré,
pero sólo si soy yo y sólo yo.
Es curioso que, habiendo pasado 15 o 16 años desde que lo escribí, sienta algunas cosas vigentes en mí, como lo de necesitar estar sola para escribir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario