17.10.07

Baúl de los recuerdos (3 de 6)

Reconozco que puedo resultar un poco coñazo con la temática de siempre: el amore, l'amour,... el amor. Es con lo que me encontré anoche, con escritos sobre el amor y el desamor, sobre la soledad y la compañía, sobre la autenticidad y la hipocresía...

El siguiente (mega)poema lo escribí a los 18 años y lo titulé (este sí, los otros estaban sin título) de una manera muy "original": AMOR Y VIDA.


Como sumisos girasoles,
que inclinan su iluminada cabeza,
con ímpetu inferior a un paso,
hacia su venerado Dios Sol,
yo bajo mis pensamientos
y supero a mi hermana Pena
dirigiéndome a mi propio dios.

Recubrir la espera
con enredado pasatiempos,
es juego tan sucio
como besar sin sentir.

Si disfrutase viéndome desesperada,
si gimiese oyéndome llorar,
si esculpiera recordándome soñar,
si estudiase paso a paso mi coraza,
él sabría que sin mí morir podría,
que vivir le sería imposible,
pues no lo dice, pero me ama.

Cada cual con su mentira,
como cada falsedad con su verdad.
No hay alma que invada un cuerpo,
pero hay cuerpo que caza un alma.
Corazón que intenta huir y no gana,
costillas que quieren caer y no rompen,
necesidad de un órgano y pudor para nombrarlo.

Qué confusa se encuentra una persona
cuando la afinidad es utópica.
Nunca sabremos si amor o sexo,
siempre nos quedará la Gran Duda,
mas otro nombre no tiene,
que Amor es sobrenombre
y no lo nombra, sino lo cubre.

Y quien ría de mis dudas,
que rompa su silencio y hable.
Y quien llore por mi pena
que descubra su rostro y ría.
Y quien ame como yo lo hago
que cierre sus ojos y empiece a soñar.

Noche tras noche me siento morir,
día tras día me siento triste.
Noche tras noche me quedo sola
porque mi alma a los pies baja,
porque noche tras noche a las estrellas
y junta a ellas, a la Luna,
he de preguntarles si él me ama.

No me permito amar a nadie
porque me han herido.
Yo me propongo no amar
y eso tan solo es hablar.
No hay quien crea que no amo
porque en los ojos tengo un brillo,
el que no cesa mientras amo.

No puedo vivir sin su vida,
ni sin su amor, ni sin su querer.
Y más aún porque no sé
de quien estoy hablando.
¿Quién podría proporcionarme
el amor que me falta?.
¿Quién juraría por mí
sobre esta Biblia?.
¿Quién moriría por mí
son preguntárselo?.

Sin saber qué decir,
sin decir si quiero conocerlo,
sin saber si me conviene,
la vida no es triste,
pero sí vacía, muy vacía.

Joven soy para decir esto,
más mujer de lo aparente,
menos niña de lo que quisiera.
Tiempo tengo, no me quejo,
pero preferiría no pasarlo a solas.

Me gustaría reír, soñar,
idear sobre la vida, huir de la muerte.
No pensar en el dolor, ni en la pena,
no saber lo que es odiar, no saber nada.

Amor y vida, vida y amor.
El amor nos da la vida y sin ella...
y sin él... Sin la una ni el otro.
En otra vida hablaré.
Desde ella le diré:
"Si te vas no me mires, no me abraces,
sólo dime 'Volveré'!"



No tengo mucho que añadir. El poema ya es bastante extenso.

No hay comentarios: