8.9.07

8a (8.09.99 - 8.09.07)

Hace unos días, comenté que faltaba poco para el octavo aniversario de la muerte de mi padre. Pues ya llegó.

Es una de esas fechas en las que, por mucho que yo me proponga lo contrario, por mucho que esté haciendo algo que pudiera distraerme, por mucho que tenga otros temas invadiéndome la mente, por mucho que me vaya lejos de donde ocurrió... estoy diferente, estoy rara.

Y cuando se acerca la hora en la que pasó, siento una especie de pellizco en el corazón, que hasta me parece oír un "clic", como si se desprendiera un cachito de los recuerdos que tengo de él, y el cachito se fuera difuminando hasta entrarme miedo de que desaparezca por completo.

Y hoy estaré mirando el reloj cerca de esa hora por otro motivo. Ellos no han caído en esto, pero mis "SeñoresHermanos" me han convocado, a la misma hora en la que ocurrió aquello, para hablar de mi "SeñoraMadre"... porque tenemos que hacerlo... tenemos que hablar, unirnos todo lo que podamos... porque aquella fiel compañera que acompañó a mi padre en la mayor parte de su vida, aquella gaviota que voló a su lado allá donde el viento quiso llevarles, está dejando de batir sus alas... y antes de que llegue al suelo, cayendo en picado, tenemos que curarle la herida y ayudarle a que cicatrice, a que tenga ganas de que lo haga...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola hace un tiempo, que descubri tu blog y ademas recuerdo que te envie un parde mail dandote la enhorabuena por lo bien k escribias, hoy el aburrimiento del dia festivo me ha llevado otra vez a tu sitio, y solo queria decir que sigas escrbiendo, que es como si hablará mi alma, un beso y animo.