En varias ocasiones, he tenido conversaciones sobre que, en la vida, parecemos sufrir cambios cada siete años. Cambios físicos y/o emocionales/psicológicos.
Si lo pienso bien, se me ocurre que podría ser verdad mucho de lo que he comentado y me han comentado en estas conversaciones.
Por ejemplo, dicen que a los siete años de edad, un(a) niñ@ ha adquirido la mayor parte del vocabulario básico que utilizará para expresarse el resto de su vida. Dicen que un(a) niñ@ tiene más posibilidades de ser políglota si está en contacto con varios idiomas antes de cumplir los siete años. Incluso una vez me dijeron que si no mostramos ciertos talentos antes de esa edad, es que no estamos dotad@s para ellos. Concretamente me dijeron que la mayoría de la gente dibuja más o menos como lo hacía cuando tenía siete años.
A los catorce (7x2) años, la mayoría de las personas tenemos un cambio a adolescente dejando atrás el aspecto de nuestra infancia. Empezamos a necesitar relacionarnos con gente que no pertenezca exclusivamente a la familia, empezamos a tener más experiencias fuera del cuidado paternal, y empezamos a luchar con unos sentimientos más allá de la intuición y el instinto animal.
A los veintiuno (7x3) años, dicen que dejamos de crecer. Yo siempre asustaba a mi "SeñoraMadre" con que la nariz me podía crecer hasta los veintiún años cada vez que se mostraba contenta porque me pareciera a ella menos en el tamaño de la nariz, porque eso fue lo que me dijo un cirujano plástico y otorrinolaringólogo que conocí cuando tenía (precisamente) catorce años. Aunque hace poco, a unos conocidos que tienen hijos que son gemelos idénticos, les dijeron que sus hijos no llegarían a tener exactamente la misma estatura hasta los veintiocho años (curiosamente, 7x4=28).
A los veintiocho (7x4) años, empezamos a sentirnos más adultos que jóvenes. Nos empieza a entrar vértigo por si no llegamos a la treintena con todo aquello que soñamos tener "de mayores" cuando éramos crí@s (que si coche, que si piso, que si pareja sentimental, que si hij@(s),...). Yo misma, a esta edad, dejé de hacer el tonto alternando entre acera y acera (y de "esta" ya no me muevo :-) ).
Y así podría seguir hasta, al menos, los setenta (7x10) años...
Se me ocurren otros ciclos de siete años que he vivido.
Sin ir más lejos, mi relación más larga fue con "DonEx" y duró siete años (para más inri, duró 7 años, 14(7x2) días y casi diría que fueron 7 años, 14 días y 7 horas... y no va de coña).
Dicen también, que el punto emocional en el que nos encontramos tras la muerte de un ser querido, cambia transcurridos siete años de la pérdida. Es exactamente el tiempo que he tardado en poder hablar de mi padre sin ponerme a llorar. Por desgracia, también es el tiempo que parece que mi "SeñoraMadre" ha podido extraer energía de un generador imaginario que mi padre dejara cargado para ella, para que pudiera superar que él se iba. Dentro de unos días hará ocho años de "aquello", y parece que durante este último año, mi "SeñoraMadre" ha estado sobreviviendo de los restos de aquella energía... pero ya sin fuerza... que hasta parece que la voz no le sale del cuerpo cuando se acerca la noche...
Y (por no terminar el post con tintes dramáticos) es que el número 7 tiene cierta magia y es el favorito de mucha gente (el mío no, aunque puede parecerlo por escribir este post... el 280º (7x40)... curioso). Es un número cabalístico que aparece en muchos sitios:
- la semana tiene 7 días (lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo);
- se habla de 7 chacras o puntos de energía (rojo -base, naranja - sexual, amarillo - plexo solar, verde - cardíaco, azul - garganta, índigo - centro de la frente y blanco - corona);
- de los 7 pecados capitales (lujuria, gula, codicia/avaricia, ira, envidia/celos, orgullo/soberbia y pereza);
- de los 7 sacramentos católicos (bautismo, confirmación, eucaristía, penitencia, unción de enfermos, orden sacerdotal y matrimonio);
- de los 7 niveles de conciencia (de supervivencia, de las relaciones, de autoestima, de transformación, de cohesión, de contribución y de servicio);
- el arco iris tiene 7 colores (rojo, anaranjado, verde, azul, amarillo, violeta e índigo);
- según Propp, son 7 los personajes o roles sobre los que descansa el peso de todas las historias de cuentos (el héroe - protagonista, el rey - autoridad, la princesa - la recompensa, el falso héroe - el que se aprovecha para sacer beneficios, el agresor - antagonista o malo, el donante - amigo o colaborador del héroe, y el auxiliar mágico - objeto o habilidad del héroe);
- ¿y por qué optarían por ponerle a Blancanieves a 7 enanitos como compañeros? (los enanitos: Gruñón, Tímido, Perezoso, Mocoso, Mudito, Feliz y Dormilón);
- ¿hubiera tenido el mismo éxito (allá por los años 50) la película "Siete novias para siete hermanos" si en lugar de 7 hubieran sido cinco u once hermanos y novias? (los hermanos: Adam, Benjamín, Cabel, Dan, Ephraim, Frank y Gideon);
- ...
Bueno, que si nos ponemos a buscar, seguro que salen muchos más.
Desde luego, mucha gente debe de verle algo especial a este número. Este año, el 7 de julio (7.7.7), se llenaron las iglesias, los juzgados y los salones de banquetes de personas que quisieron contraer matrimonio ese día tan "especial" (que hasta los famosos almacenes "Harrods" multiplicaron escandalosamente las listas de boda para ese día)... aunque si no hubiera caído en sábado (por cierto, séptimo día de la semana si empezamos a contar desde el domingo como los anglosajones) no sé si se podría decir lo mismo...
[NOTA: Es muy muy curioso, hasta increíble, pero cuando he entrado al blog para comprobar si se había publicado bien el post, el contador de visitas estaba en 5642... 7x806=5642... UFF!!]
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