Hace muy pocos días estuve hablando por Messenger con un amigo con el que nunca he tenido ni tengo demasiada relación, pero que las poquitas veces que he hablado con él ha acertado bastante en lo que me ha dicho.
Estaba yo explicándole que no tenía el ánimo muy subido (vamos, en realidad estaba de bajón). Intentaba explicarle por qué me encontraba así y me encontré con dos dificultades. La primera, que ni yo sabía exactamente por qué estaba así; y la segunda, que aunque es una relación sana la que tenemos, es un poco excasa (como he dicho al principio), y no da como para dar demasiados detalles porque tendría que remontarme bastante tiempo atrás para ponerle al día.
También me resultaría un poco complicado ponerme a contar aquí algunas gotitas de ese vaso que se va llenando hasta que llega el día en que se desborda.
Pasaré directamente al tema del post.
Este amigo con el que hablaba, bastante al principio de nuestra (breve) conversación, me dijo (escribió): "En realidad, el humor que tengamos en cierto momento nos lo hacemos nosotros mismos".
Es obvio que hay agentes externos a nosotr@s mism@s que influyen en el ánimo pero (como él me dijo también), "hay que intentar relativizarlo todo, aunque un@ se quede en el intento".
Pensé (o recordé) que hubo un tiempo en el que esto era una norma para mí... y creo que durante ese tiempo, el humor que me "hacía" para mí misma, solía ser mejor que el que tenía en ese momento.
Pensé también que si alguien con el problema de salud (que son los peores, por mucho que acostumbremos a sumar el dinero y el amor a la salud cuando hablamos de las "pertenencias" más deseadas) como el que mi amigo tiene, me decía algo así, además de despertar en mí cierta admiración, debía de abrirme los ojos y empezar a buscar la manera de "hacerme" un buen humor (me caiga la que me caiga).
Al igual que estuve un tiempo sin querer a nadie de una manera especial, porque no estaba predispuesta a ello, porque no estaba preparada para intentarlo, o porque me empeñaba en buscar en la "acera" donde no está lo que me interesa y gusta (tema que da para muchos posts que puede que algún día escriba)... puede que a veces mi humor esté por los suelos porque hay días en los que no estoy predispuesta a la risa, porque ni siquiera me apetece intentarlo, o porque no busco donde está lo que me hace sonreír.
No se imaginará mi amigo cuánto han dado de sí las pocas frases que pudimos intercambiar aquel día... No se imaginará cuánto se lo agradezco ni cómo ha mejorado desde entonces mi "fábrica de humor"...
¡ GRACIAS, Amigo !
1 comentario:
Lo que quieres para ti también lo debes querer para un amig@. Así pues, que decir...de nada. De nada y al mismo tiempo gracias por haber podido leerte.
El amigo del messenger.
Publicar un comentario