No es fácil dar en el clavo con lo que estás buscando. No porque nunca encuentres lo que buscas, sino porque a veces te estás equivocando con lo que persigues.
Nos podemos dar de bruces con algo que creemos que es lo que nos conviene y, una vez lo tenemos, nos damos cuenta de que no era eso lo que nos llena, lo que nos satisface.
Nos podemos creer muy exigentes porque buscamos algo muy difícil de encontrar y podemos creernos muy poco exigentes si nos resulta fácil hallar lo que estábamos buscando.
No siempre es así. El factor suerte es muy importante en los hallazgos. Aunque yo haya tardado años en encontrar lo que estaba buscando, una vez lo he encontrado no siento que haya bajado mi nivel de exigencia, sino que me siento muy afortunada.
No soy conformista, nunca lo he sido... ni lo seré.
No hay comentarios:
Publicar un comentario