He olvidado el cuaderno que casi siempre me acompaña en casa. Lo he olvidado o me lo he dejado con toda la intención, no sé.
La cuestión es que, si me propongo escribir directamente en el ordenador (mi herramienta de trabajo), las únicas cosas sobre las que se me ocurre escribir, tienen más que ver con mi vida laboral que con la vida personal.
Una de las primeras cosas que me dijo mi chica cuando ya estábamos juntas, fue que no debería nombrar la empresa en la que trabajo ("trabajábamos" por aquel entonces), porque no sabíamos qué filtros tendrían instalados para detectar si alguien mancillaba su extraño nombre (el de la empresa, me refiero). Y la verdad es que aquí se me cortó una fuente inacabable de historias y anécdotas varias...
Y a estas alturas de la película (tras casi 2 años trabajando aquí), creo que no va a pasar nada si me desato y empiezo a contar esas cosas que hasta ahora no he contado...
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