Echo de menos aquella época en la que me sentía libre de escribir, bajo seudónimos, sobre la empresa en la que trabajaba ("DesO").
Y a veces me pregunto si hubiera pasado algo si hubiera seguido escribiendo sobre aquel peculiar grupo de personas. Y no es que quiera menospreciar a dicho grupo llamándolo peculiar, pues eso mismo hacía que siempre tuviera algo que contar (por muy poco interesante que fuera, a mí me daba descanso poder hacerlo).
Ya puestos, podría retomar aquella costumbre de crear y completar un anecdotario sobre lo que nos pasa, a mi equipo y a mí, día tras día, pues, por desgracia, pasamos la mayoría de nuestros tiempos juntos, y siempre surge algo... Que si hoy "DonSouthPark" parece enfadado con el mundo, que si "MariCruceRápido" está rarita, que si "MariSonrisaAmplia" hoy sonríe menos, que si "MariSantaPaciencia" está de los nervios, etc...
También podría escribir sobre aquellas personas que rodean al grupo, es decir, aquellas personas que están fuera de mi pequeño conjunto de personas que me transmiten tranquilidad y esa seguridad de que no me van a dejar tirada en los peores momentos... Y es que, la verdad, me he sentido abandonada (e incluso me atrevería a decir, traicionada) por esas personas que han necesitado algo de mí (laboralmente, claro), se lo he dado y después me han olvidado, bien para los reconocimientos, bien para una posible continuidad en el proyecto. No sé, te da una sensación de ser totalmente prescindible y no ser más que un número (un recurso más, un porcentaje de beneficio, un DNI para presentar en la oferta de tal pliego) y, después, si te he visto no me acuerdo.
Por no hablar de esas personas que sólo con su presencia te transmiten un estado de tensión que no se puede soportar. "MariCaraAntigua" es de esas personas... y no sólo por esa cara de virgen de los cuadros renacentistas (con su blancor y angustia característica), sino por esos andares de pasos cortos y acelerados, por esa manera de hablar a sus compañeros como si fueran subordinados, por ese peloteo falso cuando habla con los clientes, etc... Y transmite esa tensión cuando mira un trabajo que has hecho con el tiempo que no tenías, menospreciándolo y no sabiendo hacer ni una sola crítica constructiva. Que, chica, no estamos aquí para ser vapuleados, que, por si no lo sabías, es más fácil conseguir algo de cualquier persona si, aunque sea por accidente, se te escapa alguna sonrisa y usas un tono de voz un poco agradable.
Definitivamente, hoy no era un buen día para retomar el blog. Alguien me ha puesto de mal humor...
No hay comentarios:
Publicar un comentario