Es difícil hablar sobre cortometrajes sin acabar contando el elemento sorpresa que aparece en él o sin explicar el punto en el que puede convertirse en un corto bueno o malo.
Aun así, intentaré dar mi opinión sincera sobre los cortos que vi ayer esperando no mediatizar en la opinión de quien vaya a ver alguno después de leer esto (aunque no debería preocuparme conociendo el bajo índice de lectores de este blog).
DULCES
A la idea en que se basa este corto, le quita originalidad el hecho de que, hoy en día, se puede mentir demasiado fácilmente detrás de una pantalla de ordenador y con los dedos sobre las teclas de un teclado.
Yo siempre he defendido la sinceridad del cara a cara, frente a la falta de espontaneidad que hay detrás de un chat o similares.
El corto se basa en la idea de que a un@ le gusten las personas, sin haber diferenciaa entre si éstas son hombres o mujeres. Es decir, que nos enamoramos de la persona en sí, no de su sexo.
Tras la primera decepción de uno de los protagonistas, se prevee que la cosa no va a acabar muy mal cuando se ve que pasan horas compartiendo una mini-mesa de una cafetería. Digo yo que, lo que ocurriría en la vida real en la mayoría de los casos, sería que el "ofendido" se levantaría y se iría nada más descubierto el pastel (nunca mejor dicho), aunque con el paso del tiempo (cuando ya no hay vuelta atrás) se diera cuenta de que tomó la peor de las decisiones.
Apesar de la baja probabilidad de que todo esto ocurra en la realidad no está mal que se abra una puerta a la esperanza por el "amor personal" versus el "amor sexual"; y me gustó el ambiente íntimo que se consigue en el corto (aunque la probabilidad de obtener este ambiente íntimo en una cafetería de "DondeVivoAhora" -que es donde se rodó el corto- es también bastante baja dado que aquí hay gente para todo y en todas partes).
Mi nota: 7
No hay comentarios:
Publicar un comentario