Ayúdame a intentar explicarte qué se pasea por mi interior en esos días en los que no me atrevo a ponerle voz a mis pensamientos.
Ayúdame a dibujar el reflejo de mis sentimientos que yo no sé darles el color apropiado y temo crear un cuadro que no signifique nada.
Ayúdame a pronunciar mis temores para poder escapar de ellos, que sabiendo de dónde viene su voz podré hacerles frente o alejarme de los que no tengan remedio.
Ayúdame a encontrar la seguridad que a veces parece estar fuera de mi campo de visión. A veces siento que he perdido la seguridad que me ayuda a dar un paso al frente y necesito recuperarla.
Ayúdame a recordar qué me hace disfrutar de un día que comienza y qué me hace sonreír cuando el día está acabando.
Ayúdame a explorar lo que hay en mí para poder dar el valor que se merece lo bueno y para que pueda cambiar lo malo.
Ayúdame a reconocerme a mí misma cuando algo de mi Yo salga para mostrarse al mundo que me observa.
Ayúdame a no sentirme egoísta por querer que no dejes de admirar lo que algún día admiraste en mí.
Ayúdame a comprender que alguien puede quererme sólo por ser quien soy, sin esperar que mi Yo se haga aún más grande o sin desear que pierda alguna parte de ese Yo.
Ayúdame, si quieres, que hasta ahora lo he intentado sola y ahora siento que tengo una mano en la que me puedo apoyar, y eso me alivia.
3 comentarios:
Linda reflexión!!!!
Un abrazo,
Alondra
No se como me he metido aquí, y si me está permitido,pero me ha encantado leer esto! Eso es fruto de tu inspiración? Eres un genio!
SARA (de O&S)
Hola Sara!
Sabía que tarde o temprano acabarías entrando a este blog... claro que tienes permiso (si no fuera así lo tendría protegido como el que tú, Miriam y yo sabemos ;-) )
Ya hablaremos sobre algunas cosillas que puedes leer aquí.
Besos y hasta el miércoles.
Publicar un comentario