No puedo dejar a un lado todo lo que he vivido. No puedo olvidar cómo es la familia de la que vengo, ni quien me crió para ser como soy ahora.
No puedo abandonar los recuerdos de aquello que me ha hecho tomar decisiones importantes en algunos momentos de mi vida.
No puedo olvidarme de las personas que en algún momento conocí, las que como vinieros se fueron y las que se quedaron.
No debo dejar a un lado las alegrías que me he llevado ni los disgustos que me amargaron.
No puedo olvidar lo que me hizo saber que en algo había cambiado y lo que me hizo reconocer que hay cosas en mí que nunca cambiarán.
No hay comentarios:
Publicar un comentario