11.8.08

Mi mano izquierda

Soy diestra para casi todo. Tengo más fuerza en mi pierna derecha que en la izquierda y puedo hacer las cosas con más habilidad si uso mi mano derecha que si uso la izquierda. No es que sea una total inútil con la parte izquierda de mi cuerpo, pero sí que la uso menos (como la mayoría de las personas diestras, ¿no?).

Cuando a una persona diestra le pasa algo en la mano izquieda (como un corte, la rotura de un dedo o algo similar), suele decir: "Menos mal que no me ha pasado en la derecha". Es cuando te das cuenta de la cantidad de cosas que haces con las dos manos o lo que te ayuda poder disponer de la mano izquierda... para apoyarte si te tropiezas, llevar bolsas de la compra, cambiar el móvil de mano cuando pretendes usar las llaves de casa sin dejar de hablar por teléfono, sujetar el volante mientras bajas los grados del aire acondicionado del coche, atarte las zapatillas de deporte, etc. Es decir, te das cuenta de lo acostumbrad@ que estás a usar las dos manos.

No te das cuenta de la cantidad de gestos que estás acostumbrad@ a hacer y que pueden ponerte en una situación comprometida, hasta que estás delante de alguien que no conoce qué tipo de unión tienes con cierta persona.

Estas dos últimas semanas me he encontrado con "mi mano izquierda" varias veces. Para mí, es lo más natural poner la mano sobre el muslo de mi chica cuando nos tumbamos en el sofá. Es lo más natural darle un beso cuando se baja a la piscina antes que yo, darle un beso cuando salgo de casa antes que ella, darle un beso cuando subo o bajo del coche, hacerle una caricia si paso por su lado cuando está cocinando, darle un abrazo si me voy a dormir antes que ella, decirle un piropo si estoy pensando lo guapa que está hoy o lo bien que le queda eso que nunca le había visto puesto, cogerle de la mano cuando me tumbo a su lado en el césped, pasarle la mano por la espalda cuando nos sentamos en algún restaurante, hacer el amor con ella, jugar con ella entre las sábanas, preocuparme por qué le apetece cenar o qué quiere desayunar, sonreírle cuando le pillo mirándome con cariño, y otras muchas cosas que no dejan de desfilar por mi mente cuando pienso en estos días de deseo contenido que hemos vivido.

Todas estas cosas forman parte de "mi mano izquierda", lo que me hace sentir que hago todo lo que mi corazón me pide que haga.

1 comentario:

Olga dijo...

Un enlace muy interesante tu mano izquierda y lo que asocias a tu mano izquierda.
No se muy bien si es que te has hecho algo en la mano o que no has podido "ejercer" con tus cosas izquierdas.
El caso es que tienes toda la razón. Pensamos erróneamente que los diestros totales no emplean su lado izquierdo. Como si fuera un añadido tonto, quizá sólo para equilibrarnos.
Y qué te voy a contar de todo lo que has contado que asocias a ese lado. A mi, si me lo retiras, me dejas tuerta, coja, manca y medio boba... No puedo evitarlo SOY ZURDAAAA, jejeje.